Adaptación del famoso cuento de Charles Dickens, por Antonio Rodríguez.
Mariano se acostó aquella Nochebuena como un día cualquiera.
Afuera la gente gritaba porque querían más dinero. Hasta ahí podíamos llegar,
con la crisis que le habían dejado.
Había estado todo el día en el Congreso, trabajando por el
país. Los sindicatos le habían pedido que aflojara un poco los recortes que
durante todo el año habían ahogado, según ellos, a los ciudadanos.
-
Paparruchashhh. – dijo al recordarlo.
¿Es que no eran conscientes de la cruda realidad? Las arcas
públicas estaban vacías, el FMI le reclamaba más recortes y Ángela, ¡Ah,
Ángela! Siempre quería más.
Sus amigos los empresarios y banqueros le habían palmeado la
espalda, y estos sí que sabían de economía, no esos obreros pestilentes.
Pensando en los próximos presupuestos en los que tendría que recortar más aún
se durmió.
De pronto, a eso de las 2 de la madrugada una leve lucecilla
le despertó. Creyó estar soñando, pero allí delante de su cama había una figura
familiar. Estaba rodeada de un halo de luz. Vestía un uniforme militar con una
banda morada y varias condecoraciones.
-
Pero, ¿esh ushted Don Francishco? –dijo restregándose
los ojos.
-
Sí Marianito, soy el Caudillo. Soy el “Espíritu de las
Navidades Pasadas”.
-
Pero shi eshtash muerto y enterrado bajo una gran losha
de mármol en…
-
Ay Marianito hijo, que torpe estás. Te he dicho que soy
un espíritu. Anda dame la mano que vamos a hacer un viaje.
-
Pero tendré que ponerme algo, que no quiero shalir como
Eshperanza cuando regreshó del atentado de Bombay con aquellosh calcetinesh
horrorosos…
-
Anda Marianito, déjate de tonterías que no tengo todo
el blog para mí solo. Tú dame la mano que yo te guío. Y por cierto, ¿que estás
haciendo con Iberia jomío? Mira que era una compañía de altos vuelos… me estás
dejando España a la altura del betún. Pareces un rojo.
Mariano le dio la mano al Caudillo y de pronto se formó una
nube alrededor. La habitación de Moncloa se esfumó y todo se volvió en blanco y
negro. De fondo se oía una musiquilla conocida
-
Paaa, parará pararapapapapapaáaaaaaaaaaaaa… pa
parapapa, pa papaparararaaa. (música del NODO)
-
Uy, que recuerdos me trae Excelencia.
-
Sí hijo, pero mira, mira.
De pronto ante él surgió una imagen reconocible. Era la
Calle Preciados de Madrid, pero todo se veía en blanco y negro. La gente se
agolpaba en Galerias Preciados y salían y entraban de los grandes almacenes. La
Puerta del Sol bullía. Por doquier había gente con bolsas de regalo. “Gentes
bien”, aunque también mucha gente normal y hasta señores con boina calada y
chaqueta de pana y señoras de pañuelo y toquilla se arremolinaban junto a la
castañera que repartía cartuchos de papel que los niños, sorbiendo mocos,
cogian resoplando con sus manitas enguantadas en punto inglés. Los tenderos
sonreían y se saludaban. La gente se deseaba felicidad tocándose el sombrero o
levantando la manita.

-
Qué te parece Marianito. Estas son las Navidades
pasadas. La gente tenía poco pero para eso creé los “economatos” para que los
que ganaban poco estuvieran cubiertos en todas sus necesidades. Mira, esa
señora anciana vive con sus hijos y gracias a ellos y a su paguita está feliz.
Ese vecino de ahí no se preocupa por la operación de garganta de su hija porque
la Seguridad Social se la va a pagar. Y el conserje se lleva este mes su
paguita extra y así le ha comprado el caballo de cartón que quería su hijito
pequeño. Todo está bien, los ricos son ricos y ganan mucho dinero, los
comerciantes venden y mantienen sus tiendas, los obreros trabajan y alguno
rojillo hace huelga (pero con una buena cucharada de aceite de ricino se le
quitan las ganas por una temporada), los pobres, bueno los pobres piden y
alguien les da. El campo es verde, el mar azul, Iberia es española como RENFE y
el Madrid gana las ligas y las copas del Caudillo. España es feliz Mariano.
-
Puesh shí que she lesh ve felicesh, shí. Eso es lo que
debe ser Eshpaña, un remansho de paz.
-
Pues pedazo de borrico, – dijo al tiempo que le soltaba
un pescozón – todo eso que yo logré, aunque hubiera algún rojo como ese
Santiago que ahora juega al mus en el bar “Nube 5ª” del cielo según se sube con
Manoliño, que me llamaba dictador, te lo estás cargando, Mariano.
-
Pero shi no shoy yo, Excelencia. Esh Angeliña que me
exige y me exige, y yo no puedo negarle nada. Ella me ha pueshto donde eshtoy y
qué quieres que te diga Paquito.
-
¡Cómo que Paquito! Para ti Caudillo o Excelencia. A ver
si te fusilo y te tengo toda la Eternidad de capitán de jardines limpiando
letrinas de un cuartel de la Legión. Anda volvamos a casa, que veo que no te
enteras.
La imagen se desvaneció y volvió a estar en su cama. Don
Francisco había desaparecido y todo estaba como antes.
-
Paparruchash – volvió a decir.
Se disponía de nuevo a dormir cuando una luz se volvió a
formar delante de su cama.
-
¿Don Francishco?
-
No Mariano, soy José.
-
¿Joshemari? – dijo temblando.
-
Que no Mariano, José Luis. ZP, ¿recuerdas? Soy el
“Espíritu de las Navidades Presentes”.
-
Coñe, shi creía que habiash emigrado al Caribe con tu
querido Hugo Chavesh.
-
Déjate de coñas y arriba, que tenemos que seguir con la
visita.
-
Pero esh que eshtoy canshado ZP – Zapatero alzó las
cejas -. Perdón, Joshé Luish.
-
Ni cansado ni porras, estarás cansado cuando lleves 8
años, como yo, discutiendo con los líderes de Europa y la Alianza de
Civilizaciones sin entenderles ni papa. Venga dame la mano.
Mariano se agarró a Zapatero y de pronto se vio en la Puerta
del Sol de nuevo. Esta vez al menos era en color. Pero el panorama era
distinto. Por una de las calles avanzaba una marea de personas vestidas con
camisetas verdes. Todos gritaban como locos.
-
Pero que shucede Joshé Luish, ¿esh una cabalgata de
algo?
-
No Mariano, son profesores, estudiantes, padres y hasta
rectores de la Universidad.
-
Y qué van, ¿de excurshión quizásh? Recuerdo con los
Hermanitosh que cuando era niño…
-
No Mariano, pichorra. Que no te enteras. Se manifiestan
contra los recortes en Educación. Que ahora solo van a poder estudiar los hijos
de papá. Que vale que ahora hay muchos jóvenes que pasan de todo, pero vamos
camino de tener una juventud analfabeta, inculta, que solo querrá cachondeo,
droga y alcohol y folleteo con un famosete para ganar dinero. Vamos como ahora
pero en grado sumo.
-
Puesh como debe sher. ¿O esh que un hijo de un albañil
va a poder sher abogado? O médico. Eshosh jóvenesh greñudosh y porretash que
she rejuntan shin casharshe ni nada, que she vishten con camishetash y llevan
“pirshinsh” y tatuajesh, que no dejan el móvil ni el “Feishhhhbuk” mash que
para dormir, y she llevan todo el día con losh ShMSh’sh quedando para manifash
y acampadash en lash plazash.
-
Claro Mariano, pero eso (aunque yo tampoco lo sabía) se
llama “movilización solidaria”. Hablando de médicos – dijo Zapatero al tiempo
que señalaba a otra de las calles adyacentes. Una marea humana, esta vez
vestida de blanco, avanzaba por la calle gritando.
-
Y eshtosh ¿shon también manifeshtantesh?
-
Ahí has acertado Mariano, son médicos, enfermeros,
trabajadores de la Sanidad y pacientes.
-
¿Y también eshtán cabreadosh por losh recortesh? Pero
qué quieren, lash endodonciash cueshtan muy carash. ¿Cómo quieren que paguemos
todash lash medicinash que quieran?
-
Mariano, has quitado de la Seguridad Social
medicamentos esenciales para enfermedades muy comunes y otros muy caros de
enfermos crónicos. Sobre todo los viejecitos que ahora tienen que pagar parte
de la receta aunque ya lo hayan hecho cuando trabajaron con tanto esfuerzo por
dejarnos una España mejor. Si Franco levantara la cabeza.
-
No me hablesh de Franco Joshé Luish, no me hablesh –
dijo al tiempo que se rascaba el collejón que aun le dolía.
-
Pero que esh aquello.
-
Ah, son funcionarios. Es que les han obligado a
trabajar más horas que el Tato, y les han quitado la paga extra, pero la que
más jode, la de diciembre. Además están pensando en despedir a gente porque
quieren cerrar empresas Públicas y Administraciones.
-
Puesh claro Joshe, esh para ahorrar en gashto público,
que she te fue de lash manosh, mocito. Que la gente decía que eshtaban todo el
día rashcandoshelosh y que no hacían nada. Y la paga de Navidad puesh también
para ahorrar. Que hay muchash duplicidadesh y funcionariosh.
-
Sí Mariano, pero no recortas en coches oficiales, ni en
sueldos de diputados, ni en consejeros, asesores, secretarios, asesores de
asesores de secretarios. No recortas en presupuestos para gilipolleces como un
AVE a Girona que no va a coger nadie. O como tu gente en la Comunidades
Autónomas haciendo aeropuertos donde no van ni los gorriones, a cambio de
trajes y billetes de lotería premiados. Mariano, que se te ve el peluquín.
-
No esh peluquín, esh mi pelo, teñido, pero esho no she
lo cuentesh a Ángela.
-
No te enteras, y mira que yo no me enteraba, pero tú me
dejas por espabilado Marianito.
-
Uy mira, una manifeshtación de bomberosh.
-
No Mariano, los bomberos son esos de aquella calle que
vienen junto a los mineros y los de Astilleros. Y esos son jueces, que
protestan por las tasas por las que un trabajador tendrá que pagar por demandar
a su jefe que le explota más de lo que recibirá si gana y por la que los
obreros no podrán divorciarse siquiera. Y esos son artistas que protestan por
la subida del IVA en la maltrecha Cultura. Que un libro cuesta casi como una
cena. Y una noche en el cine con los niños como un fin de semana en Benidorm.
Esos que vienen por ahí son autónomos, que se creian que iban a lloverles el
dinero contigo pero ven que si no son el Corte Inglés, Carrefur o Mercadona no
venden un pimiento… pero estos no se manifiestan…estos están aplaudiendo a los
que vienen por ahí, esos que tú decías que eran bomberos.
-
Y que shon, si traen cashco y botash.
-
Antidisturbios.
-
Y que piden eshtosh ¿másh pagash?
-
No, Mariano, mira. A estos no les importa una mierda
que les hayan quitado la paga, ellos se la cobran con las extras que hacen
durante todo el año. Estos te pedirían más pelotas.
-
Uy, pero shi yo pelotash… ejem.
-
Pelotas de goma, Mariano. Y como mucho te pedirían una
ley de vagos y maleantes de nuevo, como esa de que los manifestantes son
terroristas. Estos vienen a limpiarte las calles.
-
Ah, que ahora trabajan en el Shervicio de Limpieza.
-
Anda Mariano, volvamos a casa. Pero menos mal que soy
un espíritu y podemos volver en una nube, porque en Iberia va a ser difícil,
como la están desmantelado los British (mira hablo como tu con la sh) y en
metro, casi mejor andando. Y ni se te ocurra ir al Super, que te clavan con el
dichoso IVA, que para comprar pollo ahora hay que pagar hasta el pienso que se
comió.
Regresaron a Moncloa y Zapatero se esfumó entre nubes. Se
arrebujó entre las sábanas de nuevo y quiso dormir, pero por algo no podía
conciliar el sueño. Fue entonces cuando apareció un hombre con barba entre un
halo de luz.
-
A ti shí te conozco. Tú eresh Alfredo ¿verdad?
Alfredo Perez Rubalcaba asintió pero no dijo nada. Se limitó a tender la mano.
-
¿Eresh también un eshpíritu? – Alfredo asintió -. El
“Eshpíritu de lash Navidadesh Futurash” a que shí. Lo shabía. Shoy un hacha.
Alfredo volvió a tenderle una mano y a hacer un gesto con la
cabeza para que le siguiera.
-
Pero porqué no me hablash. Qué te he hecho yo. – el
espíritu se encogió de hombros -. Ya, no hablash para no cagarla. O para dejar
que me eshcogorcie y recoger tú losh pedazosh. Que zorrón eresh, Alfredo. Shi
parecesh a mí en 2011, ladrón. Como hash aprendido de un maeshtro, eh.
Alfredo estaba ya un poco harto y cogió a Mariano de la
mano. La habitación volvió a desaparecer ante sus ojos y en su lugar apareció
en una Puerta del Sol vacía.
-
Pero qué esh eshto. En Navidad y nadie por lash
callesh. ¿Hay una huelga o esh que dan el menshaje de Shu Majeshtad y la gente
ha decidido por fin verlo? – Alfredo negó y le señaló a un hombre que pasaba
por allí arrastrando los pies -. Dígame buen hombre, en qué año eshtamosh y
dónde eshtá la gente.
-
Parece usted un poco lelo – dijo el hombre arrugando la
frente para verlo mejor – Estamos en 2015 hombre. Y la gente… pues la gente. No
sé donde andará.
-
Pero, cuénteme, que ha shido de Eshpaña en eshtosh
últimosh añosh.
-
Pues verá, como veo que anda usted un poco despistado
le haré un resumen. ¿Ve usted eso que antes era el edificio de la Comunidad de
Madrid? Pues ahora es el Banco de España. Es el único que existe, porque compró
a todos los demás para asumir sus deudas. En el edificio del Ayuntamiento ahora
hay una iglesia, es de las únicas entidades que ha ganado dinero. Por cierto,
ahora dan allí las pautas para vivir como Dios manda. Y eso que ellos deben
saberlo bien porque viven como Dios.
-
Pero ¿Y la gente?
-
Pues verá ¿recuerda usted aquel programa de televisión “Españoles
por el mundo”? pues bien, ahora hay uno que se llama “Españoles por España”. En
él salen los pocos españoles que han quedado aquí. Les preguntan por su vida y
como sobreviven. Es para que lo vean sus familiares que están repartidos por
Alemania, Bélgica, Canadá y Laponia. El resto, los que nos quedamos aquí
sobrevivimos como podemos, aguantando lo que quieran hacer con nosotros.
-
Vaya, ¿y hablando de Alemania, qué fue de Ángela Merkel?
– dijo con un suspiro ahogado.
-
Llegaron las elecciones en Alemania y la mandaron a
tomar por culo, lo que nosotros no fuimos capaces de hacer aquí.
-
Y dice usted que el Edificio de la comunidad es un
banco ¿y dónde está ahora la Asamblea de Madrid?
-
Pues como el resto de Juntas, Xuntas y Generalitats… se
fueron al garete cuando fueron quitándoles funciones. Eran un fracaso es
cierto, pero ahora el Goboerno Central lo manda todo como quiere. Ya Andalucía
no es la rebelde autonómica que fue. Ahora allí gobierna como un califa, por
fin, Javier Arenas. Todos sumisos.
-
¡No me diga! Pero Cataluña, ¿Cómo ha permitido?...
-
Ah no, Cataluña se independizó.
-
¡Qué me dices! ¿Y el Gobierno lo permitió? Que catástrofe.
-
Bueno el Gobierno se vio acojonado por los militares
retirados de bigotito canoso de lápiz que querían llenar la Plaza de Catalunya
de tanques, como en Chile. Y por Intereconomía, El Mundo y La Razón entre
otras, que se llevaron seis meses como profetas del fin del mundo. Al final
consiguieron que les dejasen administrar su Hacienda Pública, (que era lo que
querían) pero cuando decidieron cerrar las Comunidades Autónomas, viendo que no
iba a pasar nada (menos mal) se independizaron. Todo dios allí se puso a
brincar como si fuera San Fermín. Ahora se han dado cuenta que todo sigue
igual. Todo privatizado y los ricos llevándoselo todo calentito, que son los
mismos que antes tenían el monopolio en España. Además, como todo lo importaban
de España que era el único país con quien tenían acuerdos comerciales y era el único
país que les compraban productos, pues como en España todo se fue a la mierda,
Catalunya se fue a la mierda también. Eso sí, cayó encima de España y amortiguó
un poco el golpe. Pero vamos, también hay “Catalans per Catalunya” en la tele.
Allí no vive nadie tampoco.
-
Pero el nuevo gobierno, ¿no hace nada?
-
Esa es otra, el nuevo Gobierno es el mismo 4 años más. Verá,
resulta que aquí solo quedaron los 10 millones de votantes del PP y los que no
pudimos huir, que además nos importa todo un cojón y pasamos de ir a votar. Porque
resulta que estamos en contra del sistema electoral y pasamos de dar el voto a
nadie. Así que salió, esta vez con el 100% de votos. Lo malo es que no creo que
se vuelvan a presentar en 2019.
-
¿Y esho?
-
Porque ya no hay nada que privatizar ni que robar
amigo. Por cierto, que se parece usted un montón al presi.
-
Ya, ya. Me lo dicen mucho shí. Ejem… ¿y aquí no había
un colegio?
-
Había. Ahora es un chino, pero lleva dos años cerrado. Los
colegios y los hospitales fueron vendidos a empresas de cuñados y hermanos de
los mandamases, ¿sabe usted? Quedó alguno público que, la verdad, daba asco ir.
La gente se iba muriendo por los pasillos, que parecía Beirut. Y como las
farmacias eran lo más parecido al “Rincón del Gourmet”, pues aunque te
recetaran no podías ir a comprarlo. O sea, que o te morías sin ir al médico por
no poder pagarlo o te morías después comprando medicinas caducadas a bajo
coste. Y como los niños ya no quieren ser ni príncipes ni albañiles, pues
cerraron las universidades que no eran privadas. También, no vaya usted a
pensar, cerraron los comercios. La gente no podía comprar nada. Empezaron a comerse
las cosas caducadas haciendo caso al Ministro de Agricultura. Cerraron bancos, televisiones,
vamos, cerró todo. Por eso no hay nadie por las calles. Los que aun quedamos
aquí o no tenemos con qué comprar, o no tenemos dónde comprar, o tienen tanto
que lo compran fuera.
-
Pero claro, el ZP lo dejó todo tan jodidamente mal… la crishish…
la…
-
Laquesemurioenlaguerra… Zapatero lo hizo jodidamente mal,
es cierto, pero lo de la crisis es una puta patraña para trincarse todo lo
trincable y alimentar a los ricos con los despojos de lo público que habíamos
pagado entre todos. Se cargaron la Democracia antes de que se hiciera una
madurita interesante. Nos quisieron devolver a la época de Franco. Vamos que
mientras en “Cuéntame” ya iban por el 2000, en la calle parecía que estábamos
en los 50. Ahora parece que estamos el día
después de acabada la Guerra Civil.
-
Bueno buen hombre, le dejo. Que le vaya a ushted bien.
-
Gracias. Por cierto, ¿tendría usted un cigarrito? Es que
hace un año que no fumo.
-
Ah, ¿lo eshtaba dejando?
-
No, es que no hay ni estancos ya. Además, no tengo un
euro. Llevo 2 años parado. Antes era juez, pero como no hay quien pagara las
tasas.
-
Mmmm… no fumo, lo shiento. Oiga, qué fue del Rey… shupongo
que shigue entre noshotrosh, no.
-
Pues resulta que cogió lo que tenía en una cuenta en Suiza
y se fue al Caribe. Le dejó al hijo todo el pastel. El yerno fue condenado a
130 años por chorizo pero un indulto lo sacó de la carcel junto a todos los
imputados por el caso Palma Arena, el Gürtel y otros pocos más. Socialistas y
peperos hicieron un acuerdo para que no se pudiera investigar más a ediles y
políticos. Como tenían la mayoría en el Parlamento, salió adelante. El nuevo
rey Felipe VI vive ahora en Roma con su madre, está divorciado y cobra seguros.
En fin, me marcho que se hace tarde.
-
Vaya ushted con Diosh.
Alfredo, el espíritu que hasta entonces había permanecido
callado, le tomó de la mano y le llevó por un manto de nubes de nuevo a su
dormitorio. Una vez allí desapareció. Mariano se estremeció en su cama. Ya era
casi de día. Era la mañana de Navidad. Pensó que tenía que hacer algo para
evitar todo lo que había vivido aquella noche. El descalabro del país, la debacle de la nación, el precipicio de España. Se levantó y se vistió. Repasó mentalmente
todo lo que iba a decir esa mañana en rueda de prensa especial. Mantendría la
Sanidad y la Educación Publicas, impondría una tasa a los bancos y los regularía
para que no pudiesen especular con las hipotecas y defraudar con las
preferentes. Pensó también subir los impuestos de lujo y bajar el IVA de los
productos más necesarios. Emitiría una ley para que los bancos intervenidos
pudieran dar créditos a los emprendedores. Rebajaría los impuestos de
actividades económicas. Reflotaría la compra de vivienda a bajo precio y sacaría
a la venta a precios populares los pisos del banco malo. Llamaría a Ángela
Merkel y en un perfecto alemán (con un traductor) la mandaría al carajo sin
contemplaciones. Impulsaría la economía y eliminaría las duplicidades en las
administraciones. Relanzaría la imagen de España y…
“ringggggg, ringgggg” – sonó el telefono.
-
¿Shíiiiiii? – dijo en tono alegre con las fuerzas
renovadas y el espíritu navideño iluminandole el rostro – Al habla Mariano I el
benefactorrrrrr…
-
Veste a la mierrrda Mariano. Soy Josemari. Me ha
llamado Monseñor Rouco, dice que ha tenido un sueño esta noche en que se le ha
presentado Benedicto XIV. Dice que le ha dicho que has pensado no sé qué de
hacer tonterias…
-
Ehm… verásh Joshemari. Esh que la cosha eshtá muy
jodida y había penshao que…
-
Ni pensao ni ostias… tú a obedecer a la FAES, al FMI y
a la Conferencia Episcopal. Que te lo tengo dicho Mariano, que sorpresitas
nanai, que de ir por libre nanai… mira que te mando de registrador de la
propiedad a las Chafarinas.
-
Vale Joshe, vale… me quedo en cashita como me dijishte.
Venga, feliz Navidad y esho. ¡Viva el vino!
-
Chao Mariano.
Y Mariano se preparó para dar el discurso del balance del
año. Todo debía aparecer como decía Josemari. “España va bien, no hemos tenido
más remedio, esto es por lo que nos dejaron los de antes y te mato porque te
quiero”.
Los cuentos, no siempre acaban bien.