jueves, 21 de febrero de 2013

Benedicto XVI, Juego de Tronos.


Hoy, días después del anuncio de la dimisión del Papa Benedicto XVI, que volverá a ser a partir del día 28 de febrero, Joseph Aloisius Ratzinger, me levanto con un sabor agridulce.

Alguno ya me ha preguntado porqué yo, no creyente confeso, opino sobre algo que supuestamente me es ajeno. Craso error. Como ciudadano, residiendo en un país de marcado carácter religioso, y católico por demás, me afecta indirectamente. Como ciudadano también, debido a la influencia más o menos directa de lo Acuerdos de 1979 (continuación del Concordato 1953), y en estos momentos de gobierno de un partido conservador, de confesa militancia ultra católica de muchos de sus miembros, me afecta directamente por el hecho de que se intervenga moralmente en leyes que conciernan a todos los ciudadanos, creyentes o no, según su visión del mundo y del Ser Humano.

Como tal, me preocupan en grado importante los acontecimientos venideros.

Ayer, como ciudadano, tuve la tentación de caer en el chiste fácil, la descalificación impertinente y la alegría anticlerical. Ayer, en las redes sociales, alguno me descalificó, por preguntarme de forma retórica sobre la validez moral, que no legal, de la dimisión del Santo Padre. Ayer caí en el torpe e ignorante dialogo de besugos sobre la necesidad de la jerarquía de la Iglesia.

Ayer, también, me tropecé con mi propio prejuicio al juzgar a alguien que hasta ayer conocía de manera sesgada.

Hasta ayer, para mi el Papa Benedicto XVI, era ese alemán que llegaba desde una Congregación, como la de la Doctrina de la Fe, a todas luces ultra conservadora, casi retrógrada me aventuraría a decir.  La mano dura de la Iglesia, el martillo de herejes. Y así es como entró y creo que por lo que se sentó en la silla de Pedro. Después de un Papa como Juan Pablo II, que había vivido la mayor parte de su papado viajando por el mundo, que basó su “reinado” en el apostolado, en el acercamiento a la gente y sobre todo a los jóvenes, mientras su propia casa era descuidada, dejada al mando de una jauría sedienta de poder. Quizás por eso duró tanto y lo mantuvieron en el trono de Roma hasta su agónica muerte, en un lúgubre y tétrico espantajo de tragedia de teatro de sombras, similar al juicio a la momia del Papa Formoso.

Es posible que Ratzinger llegara al papado con esa máscara de malo de película que le pusimos los del otro bando. En un mundo cada vez más laico y alejado de Roma, donde hasta los propios católicos les miran con recelo, exprimidos por la crisis económica y los problemas cotidianos, la curia vaticana no ha sabido dar el paso que les separa de sus fieles y no fieles y ha levantado muro y foso entre ellos y el resto del mundo.

Como ciudadano, mi opinión era, hasta hoy, nefasta. Me alegré del mal ajeno, creyéndolo justo, ignorando la verdad.

 

Hoy, como digo, me levanto con sabor agridulce. Porque me he empapado durante todas estas noches de noticias y conclusiones, de historias y documentación, de comentarios de entendidos y contertulios. Porque hoy me he levantado con el ánimo del historiador objetivo.

Si como ciudadano veo un peligro en la cabeza y en las tripas de la Iglesia, (no es sus brazos, y pies sobre todo) para la libertad y el progreso, como historiador y cronista (aficionado) tengo que despojar de subjetividad todo mi razonamiento.

El martillo de herejes ha resultado ser al final el “tironeador” de orejas de su propia casa. Si le quitamos los comentarios e ideales naturales de alguien que es líder de una religión como la católica, cosa que sin duda es esperable, y algún que otro comentario algo atrevido, pasará a la historia como un Papa duro pero conciliador a pesar de todo.

Una sorpresa para los que le permitieron tomar el báculo, una sorpresa desagradable que al final ha tenido su consecuencia.

Quizás los que de verdad le conocían le votaron a sabiendas de que iba a menear el grueso árbol del catolicismo y que alguna manzana podrida caería. Con todas las críticas que podamos hacerles los laicistas, ha tenido la ¿valentía? de destapar la lacra más pervertida, sucia e inmunda que ha tenido la Iglesia en las filas de sus propios soldados, la pederastia que Juan Pablo II quiso ocultar bajo la alfombra Aún cuando he de criticar el que los pederastas religiosos se escondan bajo el paraguas de un pequeño convento perdido donde expiar sus culpas espirituales, que no las penales, se atrevió a enfrentarse al poderosísimo Marcial Maciel destituyéndole de su ministerio y recluyéndole hasta su muerte en un retiro espiritual, en contra de la congregación de los Legionarios de Cristo, de gran poder en la Iglesia y que hubo de reconocer los abusos sexuales a menores, hijos ilegítimos y abuso de drogas de su fundador.

Quizás esto sea uno de los pilares que ha apuntalado el enclaustramiento de Benedicto XVI, que cada vez contaba con menos adeptos entre sus filas y más entre sus fieles.

Otro puede ser el hecho de que el Secretario de Estado, nombrado por él en la figura de su antaño amigo y alumno, Cardenal Bertone, se haya convertido en su enemigo en la sombra.

Aunque todo esto no son más que teorías personales que algunos tildareis de especulaciones sin fundamento, el hecho de meter una lámpara bajo la cama no significa que deje de dar luz, simplemente que no se ve.

 

Cuando voces cercanas al Papa le dijeron que debía destituir al ya conocido Bertone, por resultar un freno a los intentos de “limpieza” del Papa en la curia vaticana, y de transparentar a la Banca Vaticana, que se había llenado de estafadores y corruptos, solo decía que “estaba viejo ya”. Se sentía viejo para ejercer ese poder en alguien tan joven y con tanto poder. El Papa, y ojalá algún día se descubra la verdad, ha dimitido por temor a morir sin poder colocar en el trono a su ahora protegido, Cardenal Scala, obispo de Milán.

 

Para entenderlo todo, hay que recordar los acontecimientos de los últimos meses. Un libro, escrito por el periodista Gianluigi Nuzzi y publicado en mayo de 2012, (Su Santidad: Los papeles secretos de Benedicto XVI, Ed. Chiarelettere, ISBN 978-8861900950 ) saca a la luz una serie de cartas entre Ratzinger y su Secretario Personal, Georg Gänswein.

En el libro se pueden leer diversos escándalos relacionados con la Santa Sede.

-          Las cuentas personales de su Santidad.

-          Detalles claros sobre diversos escándalos como los de los comentarios durante la visita del Cardenal Romeo, de Palermo (curiosamente la capital de la Cossa Nostra) a China, donde dijo que al Papa le quedaban 12 meses a lo sumo.

-          Una carta donde el Arzobispo Carlo Maria Viganò le ruega al Papa no ser destituido como Secretario Gral. del Gobernatorato (Departamento de licitaciones y abastecimientos del Vaticano). Con su destierro a U.S.A. y la pena de Benedicto por esa decisión tomada por obligación.

-          Diversos casos de sobornos de varios miles de euros para poder tener audiencia con S.S.

-          Los papeles secretos sobre la investigación interna mandada por el Papa en el caso de Marcial Maciel, con las suplicas de los Legionarios de Cristo para que se pasase por alto, por la ruina económica de la congregación.

-          Y por último, los escándalos financieros de Tarsicio Bertone, Secretario de Estado de la Santa Sede y el hombre más poderoso de Roma. Además destapa la lucha entre Bertone y los viejos cardenales afectos al Papa.

Comienza el drama.

 

Gänswein descubre, oyendo un reportaje sobre el libro en la televisión vaticana, que dicha publicación contiene textos íntegramente copiados de su correspondencia privada con el Papa. Inmediatamente se pone en contacto con la policía, ya que sospecha que alguien del círculo más cercano al Pontífice ha podido acceder a la caja fuerte donde se guardan. Seguidamente pone al Santo Padre en una especie de cuarentena. Nadie, salvo él puede dar permiso de audiencia a partir de ahora y estas serán en su presencia obligada. De ahí que en los últimos meses, Monseñor Gänswein sea la sombra de Benedicto XVI.

La fractura y la pública enemistad entre el Secretario personal y el Secretario de Estado Bertone se acentúan.

El Papa vive prácticamente enclaustrado en sus aposentos privados y se dedica a la escritura, que es su pasión. En el fondo, Ratzinger no es más que un intelectual metido a político por obligación.

Ahora sale a la luz que el Santo Padre lloró amargamente cuando Viganò, el Gobernatore, fue exiliado a Estados Unidos por Bertone, sin que él pudiera hacer nada.

Que en una visita a China, el obispo de Palermo, Paolo Romeo (capital de Sicilia, sede de la Mafia) comentó alegremente que al Papa le quedaba un año de vida. Aunque ahora se niega por activa y por pasiva, lo cierto es que hay un documento confirmado por la policía que estudió el caso de los papeles de “Vatileaks”, cuya autoría es nada menos que el cardenal colombiano Darío Castrillón, que fue enviado al Papa en diciembre de 2011 y en el cual se le avisaba de un posible complot interno para matarlo.

A partir de aquí, el Pontífice entra en un estado de shock que le hace parecer enfermo. Continuas ausencias mentales durante las misas, fallos de lectura, contradicciones, achacadas a la edad. Pero en casa todos saben que responde a la lenta descomposición de su voluntad. Sabe que su vida pública ha de terminar en breve.

 

Mientras tanto, la policía detiene en su domicilio a un informático llamado Claudio Sciarpelletti, al día siguiente de que el mayordomo del Papa, Paolo Gabrielle, fuese apresado por los carabinieri a las puertas de la Ciudad Santa. El informático guarda un sobre con los papeles que le entregó Gabrielle. Él dice que no sabe ni qué son, pero es acusado de cómplice del robo y difusión de documentos privados.

Son los famosos papeles de Vatileaks.

Cuando el Papa visita en la cárcel a Gabrielle, este supuestamente le cuenta toda la trama de “renunciación”, es decir su muerte o abdicación, y de cómo él lo ha hecho todo por salvarlo. No hay que olvidar que Gabrielle le daba las pastillas y le atendía, desde el café que tomaba al levantarse hasta la infusión de antes de acostarse. No sería descabellado que alguien incluso tentase al mayordomo para que derramase unas gotas de algún medicamento que hiciese a Benedicto “regresar al Padre”. Pero quizás no contaban con la integridad del mayordomo, con su honestidad. Si fue sencillo, supuestamente, con el difunto Juan Pablo I, no así con Ratzinger.

No obstante, para Su Santidad, este último golpe de realidad ha supuesto la gota que ha colmado el vaso de su resistencia.

Sin el apoyo de los viejos cardenales defenestrados por Bertone, sin libertad fuera de las puertas de sus estancias personales. Con la conciencia de que una sombra negra acecha al otro lado de la puerta esperando una ligera abertura en la férrea muralla levantada por Monseñor Gäswein para protegerle. Sabedor de que su vida está ya pendiente de un hilo, cuando la Secretaría de Estado, gobernada por Bertone, hace público que está muy enfermo, sea esto verdad o una preparación para una posible muerte, que aleje las preguntas incómodas sobre tramas y conspiraciones. Su Santidad, bien de motu proprio o “aconsejado” por el propio Bertone, ha decidido renunciar al papado, cosa insólita desde hace siglos, y recluirse en un convento de clausura donde continuará su vida, la que le reste, alejado del mundo para bien o para mal. En lo que a él siempre le gustó: escribir.

 

 

¿Quién podría estar detrás de esta trama?

 

Sacando mis propias conclusiones personales e investigando los últimos eventos periodísticos, creo que hay tres posibles candidatos.

Por un lado, el Cardenal Tarsicio Bertone y una maquinaria de corruptos, tanto clérigos como seglares, que tratarían de mantener el silencio en los tejemanejes de las redes que se entrecruzan entre el Banco Vaticano y organizaciones civiles italianas y extranjeras. Los negocios sucios de Roma.

Por otro lado, varias congregaciones cristianas como Legionarios de Cristo, Opus Dei o Comunión y Liberación.

 

Estos movimientos eclesiales, entre otros, obtuvieron durante el papado de Juan Pablo II gran protagonismo. Formaron el “ejercito” que el Papa viajero necesitaba allá donde iba. Wojtyla, el beato, se desligó de su función como Jefe del Estado Pontificio delegando en sus cardenales y dejando los asuntos políticos en manos ajenas a su persona. Entretanto, en su ingente labor pastoral, por la que pasará a la historia, necesitó de este “ejercito” de colaboradores a nivel de suelo. Ese mismo suelo que tantas veces besó y que sabía cada vez más alejado del cielo, de su cielo. Una América Latina cayendo en manos de Iglesias Evangélicas Protestantes, una Europa cada vez más laica, un Islam cada vez más poderoso y peligroso, un país enorme como URSS desintegrado y libre del yugo comunista a expensas de la Iglesia Ortodoxa. Todo esto hacía necesaria una labor descomunal de apostolado, para mantener al rebaño en el redil. De eso sin duda se encargarían las congregaciones eclesiales, la mayoría de ellas ultraconservadoras y ultraderechistas, que consiguieron el poder en los países católicos con el auspicio de las castas políticas de rancio abolengo conservador y los sínodos episcopales. Rápidamente se extendieron por las conciencias católicas, fiscalizando a los fieles y formaron frente común contra la ola de ateismo y corrupción moral de algunos estamentos, incluidos religiosos. El progresismo era pernicioso y había que erradicarlo. Así, los teólogos de la Teoría de la Liberación fueron considerados casi herejes. Conocida es la reprimenda de Juan Pablo II al sacerdote y Ministro de Cultura nicaragüense, Ernesto Cardenal, al que obligó a arrodillarse ante él.

 

Quizás por ello, el designado para suceder a Wojtyla fue Ratzinger. Es ya bien sabido en el mundo vaticano, que la elección de Papa no es algo al azar. El Cónclave que se reúne encomendándose al Espíritu Santo para que les de sabiduría a la hora de designar al nuevo Pontífice no es tan espontáneo como dicen. Es conocida la anécdota de un peregrino a Compostela que se detuvo en el Hospicio de Molinaseca, en la frontera entre Galicia y León, que hizo buenas migas con el encargado Alfredo Álvarez en 2000. Días después, desde Montpellier, recibió una postal de agradecimiento por la atención. La firmaba (contratada por peritos) Louis Joseph, futuro Papa Benedicto XVI.

Era Ratzinger considerado uno de los duros de la Iglesia y presidía la Organización considerada heredera de la Santa Inquisición, como dije anteriormente. El idóneo para tomar el relevo a un Papa bajo cuya luz tendría que reinar. La imagen bondadosa de Karol Wojtyla, el amigo de los jóvenes, sería una alargada sombra bajo la que transitaría Joseph Ratzinger, o eso creía el Ultracatolicismo. Ratzinger en sus últimos años se desligó de esos grupos, y no es que se acercara al lado contrario, pero les despojó de poder y de dinero y eso es un precio que no están dispuestos a pagar.

 

Por último, y asemejándose a un libro de Dan Brown, aun a riesgo de que me tachen de teórico de la conspiración, se encuentra el grupo llamado “Logia P2”.

En 1877 comenzó a funcionar una logia francmasónica llamada Propaganda Due, P2. En principio se trataba de una especie de lugar de paso para masones que querían salirse de sus propias logias. LP2 desaparece de pronto en 1976, cuando las autoridades masónicas la disuelven. El motivo, el ascenso a su liderazgo como Gran Maestro de Licio Gelli. Este personaje siniestro, llamado “El hombre de las mil caras”, fue voluntario de los camicie nere en la Guerra Civil española y luego interlocutor de Italia con el 3er Reich. Posteriormente fue captado por la CIA para luchar contra el comunismo y se le relaciona con la Operación Gladio (conspiración anticomunista italiana llevada a cabo por la CIA con miembros fascistas y nazis).

Gelli se metió en P2 en 1960 cuando solo contaba con 14 miembros y a principios de los 70 ya contaba con más de mil. La mayoría eran altos funcionarios de administraciones civiles de la Democracia Critiana, algo prohibido, lo que hizo que fuera disuelta por la masonería.

 

Pero ¿qué une a Gelli y al P2 con la Santa Sede?

 

Hagamos un poco de historia.

 

Roberto Calvi era el presidente del Banco Ambrosiano, una entidad vinculada al Vaticano por medio del Jefe del Banco Vaticano, el sacerdote estadounidense Paul Marcinkus. Tras el Concilio Vaticano II, las arcas de la Iglesia estaban en números rojos. Marcinkus se propuso reflotarlas y para ello se alió con el Banco Ambrosiano de Calvi a principios de los 70.

Por otro lado, el Papa Pablo VI era amigo personal de un tal Michelle Sindona, cuando todavía era el cardenal Montini de Milán. Sindona era abogado, banquero y contable. Abogado fiscal, con lo cual trabajó para algunas grandes empresas y se hizo un experto en evadir impuestos. Banquero, puesto que tras dejar la abogacía creó un grupo, Fasco, que comenzó a comprar pequeños bancos en Italia. Contable, ya que gracias a sus contactos y su habilidad para evadir impuestos, se dedicó a blanquear dinero de la venta de heroína de la mafia siciliana, principalmente de la familia Gambino.

Sus contactos con el Vaticano le permitieron, a través de Marcinkus, enviar dinero sucio a Suiza.

Calvi, del Ambrosiano, se embarcó en aventuras ultramarinas, prestando dinero a países centroamericanos como Nicaragua durante su guerra civil. Entró en una política de corrupción en Italia, financiando partidos políticos varios. Entró en negocios de dudosa reputación.

En 1978 murió Pablo VI y ocupó el trono de Roma un hombre de origen humilde, Monseñor Albino Luciani, que se llamó Juan Pablo I.

Se sabe que era el menos visible de todos los papables. Sin embargo la lucha interna entre los obispos contrarios al Concilio Vaticano II (que abrió a la Iglesia al mundo y la pretendía acercar a la realidad) seguidores del conservadurismo y anticomunismo de Pio XII y los renovadores seguidores de Pablo VI y Juan XXIII, que se mostraron intransigentes unos con otros, fue la clave. Finalmente, pusieron sus ojos en un personaje que en principio les pareció simple y fácilmente dominable. Una vez Luciani estuviera en el trono, ya se vería hacia qué lado se rendiría.

Juan Pablo I era por entonces cardenal Patriarca de Venecia. Escribía cartas a personajes históricos y ficticios como Jesucristo, el rey David o Pinocho. Llegaron a decir de él “han elegido Papa a Peter Sellers”. Esta personalidad, unida a su omnipresente sonrisa, le hacían candidato perfecto, no para servir de árbitro entre las dos facciones, sino como muñeco de paja.

Pero Luciani traía consigo una amarga experiencia. En 1972, Marcinkus había “vendido” al Banco Ambrosiano la Banca Cattolica del Veneto. Esta Banca daba créditos a muy bajo interés a gente humilde. El pérfido Marcinkus aprovechó las prebendas que tenía esta Banca para evadir impuestos y capitales. Luciani, J. Pablo I, se lo guardó en el coleto, pero una vez fue nombrado Papa inició inmediatamente un intento de política de transparencia económica. Quiso entregar el 1% (puede parecer irrisorio, pero es una cantidad millonaria) de todo el dinero que se recogía anualmente en todas las iglesias del mundo para el Tercer Mundo.

Tan solo 33 días después de su nombramiento, Juan Pablo I muere de una embolia pulmonar. Solo en un enorme palacio, rodeado sin embargo de personajes que no colaboraron con él en lo más mínimo, su muerte se vio inmediatamente rodeada de misterio. Un hombre joven aún (65 años) y sano. Falta de autopsia por orden familiar según la curia y por orden vaticana según la familia. Declaraciones contradictorias de los más cercanos, entre ellos la monja sor Vincenza, que (declaró) le encontró muerto en el cuarto de baño y vestido, primero, y en su cama leyendo, después.

Inmediatamente las voces dirigieron sus acusaciones al mismísimo Marcinkus y Calvi. El recién elegido Juan Pablo II ordenó el archivo de la investigación. No obstante el Banco de Italia investigó sobre la salida del país de millones de liras con destino a empresas sobre todo sudamericanas. Calvi estaba financiando a las dictaduras anticomunistas del cono sur.

Años antes, en 1972, al tiempo que Marcinkus vendía al Ambrosiano la Banca del Veneto, Michelle Sindona adquiría la mayoría de participaciones del Banco Nacional Franklin de NY. Lo que en principio fue una gran noticia para Italia, dos años después resultó ser un fracaso. El Banco Franklin cayó en la bolsa y perdió un 98% de su valor, dejando a Sindona en una grave tesitura. Perdió más de 40 millones de dólares y con ellos, la mayor parte de los bancos adquiridos por él hasta entonces.

Los clanes mafiosos que habían dejado en manos de Sindona sus ganancias con las drogas vieron como se esfumaba su dinero como el humo.

Pronto se vinculó a Calvi con Sindona y se descubrió que el Banco Vaticano había perdido 30 millones de dólares que había prestado al Banco Franklin y que eran de dudosa procedencia. Ni Calvi ni Marcinkus pudieron explicar de donde provenían los millones perdidos.

En 1979 es asesinado en Milán el abogado Ambrosoli, encargado de liquidar los bancos de Sindona. El juez Turone se hizo cargo de la investigación y descubrió que fue el propio Sindona quien ordenó su muerte. Mientras tanto, en Palermo caía abatido alguien relacionado con Ambrosoli, el superintendente Giuliano, que investigaba a las familias mafiosas y vio una relación entre estas y el blanqueo de dinero de Sindona.

 

Sindona, ya imputado pero libre bajo fianza, simula un secuestro y marcha a Sicilia. Allí se entrevista con varios amigos suyos pertenecientes al crimen organizado y contacta con nuestro amigo Licio Gelli, de la Logia P2. Sindona pretende que altos cargos de la política y la economía italianas salven Banca Privada, que era lo único que quedaba a Sindona, a fin de poder devolver el dinero a sus dueños, es decir, los clanes mafiosos. Licio Gelli contacta con su amigo y correligionario de la Logia P2, Roberto Calvi y a través de este con Marcinkus y la Santa Sede. Estos prestan dinero a Sindona pero la operación no hace más que vincular a Gelli primero y al Banco Ambrosiano a la trama de corrupción.

El juez Turone destapa toda la intriga.

Calvi es acusado en 1981 por la fiscalía y juzgado por la evasión de 27 millones de dólares y condenado a 4 años de prisión condicional (que evadió bajo fianza) y una multa de más de 19 millones de dólares.

El Banco Ambrosiano( ahora Nuovo) es comprado por Carlo de Benedetti y Olivetti y solo dura dos meses como presidente, ya que es presionado por la mafia. Calvi seguía mientras tanto como directivo del Banco. Su sucesor, Roberto Rosone, es herido en un tiroteo de la mafia.

El Papa, en Mayo del 81, sufre un atentado perpetrado por Mehmet Alí Agca. Toda una advertencia al Pontífice para que mantenga a Marcinkus en el cargo, disfrazado de complot comunista, que inicia una guerra de acusaciones entre KGB-CIA que diluye las pistas.

En casa de Calvi se descubre la lista de miembros de la Logia P2 que están vinculados a cargos públicos. Calvi está al borde del abismo: acusado por escándalo financiero, con la mafia pidiéndole silencio y su dinero, y ahora con la Logia P2 y el Gobierno Italiano en la picota. Salpicando incluso al presidente Giulio Andreotti, que tuvo que dimitir, dando paso a un gobierno de izquierdas por primera vez en Italia. Se cree que dentro de la organización Gladio (Logia P2), se gestó la muerte del dirigente demócrata-cristiano Aldo Moro en 1978, para evitar un pacto entre estos y el PCI.

 

En junio de 1982, Calvi envía una carta al Pontífice comunicándole que si el Banco Ambrosiano Nuovo quiebra, habrá un evento que va a perjudicar gravemente a la Iglesia.

Dos semanas después el Banco Ambrosiano Nuovo efectivamente quiebra, no puede explicar de donde salen unos miles de millones de dólares.

El Banco de Italia se hace cargo del Banco Ambrosiano Nuovo. La secretaria de Calvi escribe una nota acusando a su jefe de todo el desfalco y se lanza por la ventana, falleciendo en el acto.

Calvi desaparece de Italia el 10 de junio y aparece, 8 días después, colgado sobre el Támesis en el puente de Blackfriars (frailes negros, sobrenombre de los miembros de LP2). Lo que en principio fue tomado como un suicidio, inmediatamente fue convertido en asesinato debido a múltiples contradicciones. En 2002 se llegó a la conclusión de que Calvi había sido asesinado rompiéndole el cuello, ya que sus lesiones eran incompatibles con el ahorcamiento. También se descubrió que los ladrillos (pesos) que llevaba en el bolsillo no tenían sus huellas. Ni había pintura del andamio, donde debió subirse para arrojarse, en sus zapatos. No se encontró la llave de su habitación ni de la caja fuerte donde se supone que guardaba papeles y dinero, pruebas de la vinculación del Vaticano y la mafia con su Banco y con la quiebra de este. Se vinculó enseguida, por la simbología del supuesto suicidio, con la francmasonería y por ende, con Logia P2.

 

En 1991, un chivato antiguo mafioso, Francesco Marino Mannoia, declaró que el autor del asesinato de Roberto Calvi fue el también asesino Francesco Di Carlo. En 1996, Di Carlo se convirtió en acusador de mafiosos y confesó que si bien no había matado a Calvi, si es verdad que había sido contratado para hacerlo. Giussepe Calò, capo de la mafia siciliana y Licio Gelli, ya conocido, habían contratado a Di Carlo en Londres. Calò estaba cumpliendo cadena perpetua desde 1987, en un hospital de prisiones italiano por asociación mafiosa y organizador del atentado de Bolonia en 1984. Vivía como un marqués, atendido por presos comunes gracias a una falsa convalecencia asmática.

Di Carlo dijo que cuando contactó con Calò para hacerse cargo de la muerte de Calvi, este le dijo que ya habían encargado el trabajo a “otros”. Según Calò, los que querían muerto a Calvi no eran solo la mafia, sino que había alguien más, y que estos encargaron el crimen a gente ajena a la mafia, Licio Gelli estaba encargado de ello.

 

Tras 20 meses de aporte y búsqueda de pruebas, sorprendentemente los 4 acusados fueron absueltos. Solo Gelli, que estaba huido, quedó imputado pero no pudo ser condenado.

 

Para entonces, Sindona ya estaba en la cárcel en Estados Unidos, acusado de estafas múltiples, y condenado. Italia solicitó su extradición, que fue concedida en 1984. Se le condenó a 26 años por asesinato. En 1986, Sindona es envenenado en la cárcel con un café con cianuro.

 

Entretanto, en Ciudad del Vaticano, el 22 de junio de 1983 desaparece frente a la Basílica de San Apollinaire en Roma, la hija de un ujier del Papa. Se llamaba Emmanuella Orlandi y tenía 15 años. Según los papeles robados por el mayordomo del Papa Benedicto XVI, la mafia la había secuestrado para obligar a Juan Pablo II a pagar la parte que le correspondía de las deudas del Banco Ambrosiano.

 

Enrico de Pedis, un asesino a sueldo de la mafia romana es el artífice del secuestro, según cuenta su ex-amante. El Opus Dei se hace cargo de pagar los cientos de millones de dólares que debe moralmente el Banco Vaticano.

 

El mismo año 82 es expropiada Rumasa, principal empresa vinculada al Opus Dei en España. Se cree que Gelli vivió en España, donde estuvo amparado por sus amistades forjadas durante la contienda civil.

 

Marcinkus, el último representante del tripartito del escándalo, es acusado por malversación, pero el Vaticano logra ejercer su diplomacia y lo envía a una pequeña diócesis de Phoenix, en Estados Unidos.

 

Enrico de Pedis, muere en un tiroteo en la Piazza dei Campo dei Fiori, a 10 minutos de donde se dice que perpetró el secuestro de Emmanuella., en febrero de 1990. La Basílica de San Apollinaire fue entregada ese mismo año al Opus Dei y la viuda de de Pedis acudió a ella para pedir que su cuerpo fuera enterrado en la cripta del templo. Ugo Poletti, cardenal y Obispo Vicario General de Roma, accedió a ello. Cabe destacar que Polleti confesó ser francmasón.

Desde entonces se desata la polémica sobre la aberración de tener a un asesino enterrado junto a cardenales en la cripta de un templo cristiano. Además, se sospechó que la joven Orlandi nunca llegó a salir de la Basílica, donde tomaba clases de flauta.

 

Con esto regresamos al 2012, ya que a los 22 años justos de su entierro, el Papa Benedicto XVI permite a la policía investigar la tumba del capo, ya que en un ataque de dignidad, obliga a sacar al gangster de la cripta y devolverlo al cementerio de Verano, de donde nunca debió salir. En los pies de Enrico de Pedis, en una caja, 200 huesos humanos sin identificar son llevados al forense para ser examinados. A las puertas del templo, el hermano de Emmanuelle espera justicia y que al fin sea hallado el cuerpo de la niña y esclarecido el misterio. Las sospechas apuntan ahora a Pietro Vergari, rector de la Basílica hasta 1991. La policía de Roma ha abierto una investigación al sacerdote, paralela al estudio de los huesos hallados.

La carta de Giampiero Gloder, sacerdote del norte de Italia, para que el Papa no destapara de nuevo el caso de Orlandi cuando se supo que quería sacar de su tumba a de Pedis, nos devuelve la principio de la trama de mafia y corrupción en el Vaticano, cerrando el circulo.

 

Conclusión personal.

 

El Papa, como buen alemán, ha decidido poner orden en la Iglesia de la que es representante, cuando ve que su vida está cercana a extinguirse. Quizás por entonces, principios de esta última década, aun no supiera que su vida corriera un peligro real. Quizás tan solo se sintiera cansado. De todas formas, ha rascado en las duras losas de mármol de San Pedro y ha encontrado un suelo de cenizas y podredumbre que, seguro que en su conciencia no han tenido hueco.

 

Será todo lo conservador que queramos, en lo tocante a la moral y la religión, no se esperaba otra cosa de él. Será todo lo polémico que queramos, en sus declaraciones públicas sobre aspectos del mundo real, lo cual también era de esperar. Pero ha tirado de la manta y con la ayuda de su mayordomo y su secretario personal, conocida o no, saldrán a la luz en los próximos años toda la porquería que se acumula en el interior de la mayor organización religiosa del mundo, la más antigua y la más corrupta.

 

Dijo Jesucristo a los fariseos, «¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, pues sois semejantes a sepulcros blanqueados, que por fuera parecen bonitos, pero por dentro están llenos de huesos de muertos y de toda inmundicia!
Así también vosotros, por fuera aparecéis justos ante los hombres, pero por dentro estáis llenos de hipocresía y de iniquidad. «¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, porque edificáis los sepulcros de los profetas y adornáis los monumentos de los justos, y decís: "Si nosotros hubiéramos vivido en el tiempo de nuestros padres, no habríamos tenido parte con ellos en la sangre de los profetas!" Con lo cual atestiguáis contra vosotros mismos que sois hijos de los que mataron a los profetas. ¡Colmad también vosotros la medida de vuestros padres!

Ratzinger los ha sacado a la calle.

 

 

Pd:

En las profecías de San Malaquias, la profecía sobre los papas desde 1143 (Celestino II), podemos encontrar:

 

-          Línea 109, el número 263º, De medietate lunae (en mitad de la Luna) corresponde a Juan Pablo I, nacido en Belluno (Luna Bella) y de nombre Albino Luciani (luz blanca, de la Luna) duró solo 33 días, un mes lunar.

-          Línea 110, el número 264º, De labore solis, (en la labor del Sol) corresponde a Juan Pablo II, nacido durante un eclipse del Sol y enterrado durante un eclipse del Sol. Viajero incansable, en época de Malaquías se creía que el Sol viaja incansablemente alrededor de la Tierra.

-          Línea 111, el numero 265º, De gloria olivae (en la gloria del olivo) Benedicto XVI, que quiso llevar el nombre de Benedicto XV, elegido Papa un mes antes del inicio de la I G.M. que tuvo que actuar de intermediario durante ella y trató de que finalizara lo antes posible. Sus últimas palabras fueron “Ofrecemos nuestra vida por la paz del mundo”, por lo cual Ratzinger quería ser el continuador de dicha paz. El olivo es símbolo de paz. La Orden benedictina tiene en su lema “Pax” y se le llama olivetiana. Ratzinger admitió que su nombre también se deriva de San Benito de Nursia, fundador de dicha orden. El Papa fue el superior de la Congregación para la Doctrina de la Fe, cuyo escudo es… una rama de olivo.

-          Última línea, 112. El Papa número 266º. In prosecutione extrema S.R.E. sedebit.

Petrus Romanus, qui pascet oves in multis tribulationibus:

quibus transactis civitas septicollis diruetur, et Iudex tremendus iudicabit populum suum. Finis

 

(Durante la última persecución de la Santa Iglesia Romana reinará. Pedro el Romano, quien apacentará a su rebaño entre muchas tribulaciones; tras lo cual, la ciudad de las siete colinas[] será destruida y el tremendo Juez juzgará a su pueblo. Fin.)

 

Y si mi abuela tuviera ruedas, sería una bicicleta, diréis algunos. Tampoco yo, que no creo en dioses todopoderosos, duendes, espíritus, aliens o un Paraiso/Infierno tras la muerte, soy de creer en leyendas y profecías.

 

Aun así resulta curioso que el camarlengo, el cardenal que tomará el relevo a Benedicto XVI durante el interregno, sea Tarsicio Bertone. Tarsicio Pietro Bertone, nacido en Romano Canavese, ¿Pedro el romano?

 

Permanezcamos atentos.

martes, 29 de enero de 2013

Papá, mamá, me voy.



Vaya por delante que no estoy ni en contra, ni a favor, de la independencia de ningún territorio. Tenga, o no, una historia más o menos larga que la avale. Tenga, o no, una diferencia singular con la nación de la cual se quiera independizar. Tenga, o no, una lista de agravios contra su población.

Todo el mundo tiene derecho a sentirse dentro o fuera de una nación, aunque viva de ella, aunque viva dentro. Todos hemos vivido en una casa de la que alguna vez nos quisimos ir, aunque nos estuvieran dando de comer, o nos dieran para salir de fiesta. Renegamos de la casa paterna cuando nos imponían unas reglas que no nos gustaban, que no nos parecían correctas ni justas, aunque unos vivimos un tiempo aun al calor del hogar y otros nos fuimos con lo puesto. Unos se fueron para no volver jamás, y otros regresaban desde su independencia para lavar la ropa y llevarse aun un Tupper con el cocido de mamá. Cada cual tiene una idea distinta de lo que es ser independiente.

Pero con las naciones pasa como con los hijos, que un día son padres también y no ven que hay hijos más rebeldes que otros o simplemente que también desean su independencia.

En los casos más cercanos que tengo, Catalunya y Euzkadi, pasa lo mismo. En el País Vasco muchas voces se levantan contra la nación que les oprime y buscan en los anales de la historia (acertadamente o no) la diferencia total, incluso racial y de RH sanguíneo, con el estado en el que se incluyen. Encuentran las diferencias y claro, encuentran las similitudes con otras zonas limítrofes para concluir con la creación de una gran patria vasca. Que yo no critico, reitero, el que uno no quiera pertenecer a algo.

Sucede que como en casa, cuando te haces padre, también te salen hijos que son rebeldes o que no quieren que salgamos de la casa de la abuela. El nacionalismo quiere fundar o refundar la patria de los vascos. Independientemente, nunca mejor usada, de que los territorios estén en el estado español o francés. Todas las provincias vascas deben estar bajo la misma bandera. Así se reunirán, algún día, las provincias y territorios del Departamento de Pirineos Atlánticos de Francia, es decir: Bizkaia, Araba, Gipuzkoa, Lapurdi, Zuberoa, Nafarroa Beherea y Nafarroa (o lo que es lo mismo Vizcaya, Álava, Guipuzcoa, Labord, Sola, Baja Navarra y Navarra).

Hasta ahí todos contentos, si no fuera por dos asuntos. El primero de ellos, que la frontera de ese hipotético Euzkadi independiente está basado en las fronteras actuales de esas provincias/departamento. Bueno, si nos ponemos puristas se debería estudiar desde qué época se puede considerar el territorio vasco en su totalidad. Una fecha concreta con unos límites concretos. Quizás fuera más territorio, aunque quizás fuera menos. El caso es que no hay una fecha concreta en que existiera ese Euzkadi del que tomar referencia. Ahora vamos a por el segundo asunto. Imaginemos que aceptamos “barco” como animal acuático y tomamos las fronteras actuales. Resulta que no todos los territorios “vascos” quieren ser vascos, y que no todos los territorios que sí quieren ser vascos quieren la independencia. A saber: Navarra no se considera Nafarroa, sino una comunidad distinta. Los pamploneses no se llaman a sí mismos iruñetas. Pamplona es el nombre que siempre tuvo esta capital desde que los romanos la fundaron allá por el siglo I a.C.
Es cierto que el nacionalismo vasco está intentando buscar todo lo que puede relacionar a Navarra con los antiguos vascos. Cierto es también que lo que no encuentran lo adaptan. Así hacen derivar Navarra de una palabra vasca “naba” que significaría lugar llano entre montañas  porque así es el territorio cercano a su capital, cuando el estudioso Lekuona  decía que era de la palabra castellana derivada del árabe “naha”, tierra de ribera . Todo esto es algo que aunque esté aceptado por la Academia de la Lengua Vasca, es cuestionable. Pero eso es de otra discusión. Lo que aquí vengo a referir es que los nacionalistas vascos tratan de meter en el País Vasco a un territorio que no es vasco. Y por si esto fuera poco, existe una provincia que es muy poco o casi nada nacionalista, que es Álava. Mi pregunta es, en un hipotético referéndum de independencia, ¿se aceptaría la no inclusión de Álava y Navarra en Euzkadi? Si se pide respeto a las ansias soberanistas de unos, habría que respetar también la ausencia en otros o la consideración de no pertenecer a una nación concreta. Si tú, vasco, no te sientes español, quizás un navarro no se sienta vasco. Y es tan loable lo uno como lo otro.

En Catalunya pasa tres cuartos de lo mismo. Basan su estado independiente en unos territorios que nunca lo fueron ya que siempre perteneció a otro, cuando no fue aragonés, fue francés. Pero como pienso que el que no quiera vivir en casa puede irse y quizás algún día hasta yo me plantee el nacionalismo y quiera salir de España, pues pongamos que tienen razones para independizarse, sean verdades como puños o sean solo ganas de ir por libre. Los Països Catalans ¿aceptarían el que los valencianos y baleares quisieran independizarse de ellos cuando se creara ese país? ¿Aceptarían el que no quisieran salir de España? ¿Aceptarían el que por ejemplo los araneses quisieran ser solo araneses y no catalanes? ¿Les impondrían el catalán cuando ellos hablan un dialecto occitano? ¿Pelearán vascos y catalanes por ese pedazo de tierra hermosísima que hasta el siglo XIII hablaba también dialecto vasco? ¿Conquistarían las comarcas del Carche murciano y las comarcas del Cinca y Ribargorza en Aragón?

Es que cuando te quitas los padrastros con pinzas hay que tener cuidado porque te puedes hacer un jirón que duele más que lo que antes molestaba. Cuando te quieres ir, antes debes saber qué te puedes llevar y qué no, y quién se quiere venir contigo o quedarse, o hasta irse por su cuenta.


lunes, 28 de enero de 2013

Enamorarse, o la droga del corazón

Esta entrada se me ocurrió como respuesta a otra de un blog al que encontré por casualidad por estos mundos electrónicos.

               Será el corazón, será el cerebro, será la piel... el caso es que cuando nos aprieta ese ahogo en el pecho, nos late fuerte en las sienes, nos hormiguean los brazos y nos hace cosquillas el estómago es una suerte. Quien no haya sentido nunca eso, no sabe lo que se pierde. Al igual, quien lo ha vivido y ya no lo siente, sea por rutina o desamor, se entristece. Hay que enamorarse más de continuo, aunque sea un amor imposible (que son los que más cunden por el hecho de no consumirlo nunca), aunque ya tengas pareja.      

               El enamoramiento está en una esfera distinta del cariño, del "querer". Te enamoras de una canción, de una pintura, de una casa, de un coche. Son amores o sueños irrealizables. Enamoramiento al fin y al cabo. Pero también, aunque estés feliz con tu pareja, puedes enamorarte de otra persona. Es más, debes enamorarte. Algunos dirán que es una falta de respeto. Yo pregunto ¿porqué? Amas a tu pareja, la respetas, la quieres, la deseas. Pero tu corazón ya no late desbocado imaginando un roce con una mano, una cruce de miradas. Ese enamoramiento que te hace vivir una sensación de sueño irrealizable. 

                 Conviene claro está, por el bien de tu vida sentimental y diaria, que ese enamoramiento sea controlado y efímero. Que además sea inconcluso. Una droga que a veces debemos tomar para salir de la realidad y soñar de nuevo, sea por un día, una semana o un mes. Son enamoramientos que tienen final dulce, porque nunca esperas que el otro lo sepa, porque nunca te hará daño cuando desaparezca. Porque las heridas en el corazón, las soportamos mejor cuando somos jóvenes, y además son necesarias para crecer y apreciar el amor de verdad. Quién nunca ha roto su corazón es porque nunca ha amado, y sería muy triste morir sin haberte nunca enamorado. Pero llegada cierta edad, en la primera madurez, hay que saber dosificar esa droga. Hay que consumirla para no consumirse, pero sabiendo que es un sueño, y que como tal, al despertar, quedará solo en el recuerdo sin que se mezcle con lo cotidiano, que es lo que de verdad te alimenta y te hace caminar. 

                 Hay que ir al reino de los dioses, sentarte a la mesa, comer lo que quieras, pero no debes traerte nada contigo cuando regreses.

miércoles, 16 de enero de 2013

Los políticos NO son unos privilegiados




Cada vez se oye hablar más sobre los privilegios de los políticos. Caemos en el error de creer que los políticos son una élite. Es falso. A este le ha dado fiebre, pensareis.

En política no existen privilegios. Los políticos son servidores del ciudadano. Así es como se entiende la política.

Hasta aquí, lo que debería ser la realidad. En España en concreto, que es lo que conozco, en la práctica existen muy pocos políticos. Lo que hay en España, desde el simple ayuntamiento de pueblo hasta el Congreso, son corruptos, corruptores y corruptibles. Representan el 90% de cargos públicos.

Los corruptores son evidentemente los empresarios (de toda índole y tamaño) y todos aquellos que encuentran un beneficio directo en los políticos de turno que ofrecen, a cambio, dinero o privanza. El político de turno prevarica ofreciendo al empresario beneficios en la administración a cambio de dinero en efectivo o colocación profesional, propia o de algún conocido o familiar.

El corrupto es lógicamente el conseguidor. Sabe que está en una supuesta élite con fecha de caducidad. Por tanto, en los años que dure en el cargo público, tratará de buscarse para sí y para los suyos un futuro acomodado y holgado. Desde sus posibilidades, o corrompiendo a su vez a otros, conseguirá beneficios para los corruptores arriesgándose incluso a perder la libertad y el honor, aunque todos sabemos que el honor hoy en día se suple con una buena cartera repleta de Euros para comprarlo. Los provechos son tan suculentos que el riesgo merece la pena. La mayoría de corruptos logran colocar a conocidos y familia en empresas y cargos para los que no estarían acreditados. Ellos mismos son beneficiarios de esas colocaciones, como padrinos mafiosos, en las que el fulano le estará eternamente agradecido y siempre le deberá un favor ampliando el círculo de corruptos. Ocuparán, una vez acabada su carrera política, cargos importantes en las mismas empresas que les corrompieron y a las que beneficiaron. Se cierra así el círculo.

Los partidos políticos, por su configuración y su forma jerárquica, son los principales viveros de corruptos. Hay quien dice que los partidos políticos no son necesarios. Si no existieran viviríamos en una Dictadura o una Anarquía. Es decir, no habría pluralidad de opiniones y control o en el caso contrario, cada uno iría por su cuenta y sería el caos. Lo que ocurre es que los partidos políticos están organizados por corruptos que premian la fidelidad y la obediencia. Es la manera de escalar puestos dentro de la estructura de partido. Entre los que, con más o menos honradez e ilusión, ingresan en un partido se escogen a aquellos que demuestran ser perfectamente corruptibles. Poco a poco van coronando niveles hasta llegar a algún puesto desde el cual, tal que atalayas, pueden hacer favores a los corruptores. Entran en el círculo vicioso.

¿Cómo se mantiene este círculo? Mediante los pactos. Los corruptores costean los procesos por el cual los corruptos pueden ser procesados. Los partidos pactan entre sí para crear el tejido legal que prevenga la ejecución de dichos procesos. Todo lo que vemos sobre acusaciones y denuncias entre partidos es simple juego de tronos. Sirve para cambiar el color de los gobernantes, luego quedan en agua de borrajas. Los procesados continúan en sus puestos mientras dura el proceso, y aun siendo condenados, vuelven de nuevo a la carga una vez pagan la multa impuesta. Todo son cortinas de humo para disimular otras corruptelas más importantes. Cuando de verdad sale a la luz una posible gran estafa pública, siempre sale a su vez otra de menor entidad que llega a término, para diluir la mayor. Es como aquello de que se coge un alijo de droga de un pequeño traficante, delatado por los mismos que están introduciendo un cargamento exponencialmente mayor por otra vía.

Esto es algo que todos sabemos pero dejamos pasar, porque mientras nos dejen vivir cómodamente que hagan lo que quieran. En España no denunciamos al vecino que estafa a Hacienda porque pensamos que Hacienda nos estafa más a nosotros. Es como aquella parte de “Lazarillo de Tormes” del racimo de uvas. El ciego trajo un racimo e invitó a Lázaro a que, para no tomar más uvas uno que otro, comerían un grano cada vez. Al acabar, el ciego dijo a Lázaro que sabía que le había estado engañando cogiendo tres granos. ¿Cómo es posible que lo sepas? Pues por que yo tomaba dos granos cada vez y no dijiste nada.

Los políticos son necesarios, pero debe haber un órgano exterior que los controle para evitar la corrupción a la que cada vez estamos más acostumbrados. Ese órgano debe estar compuesto por los jueces, si existiera separación de poderes, y por los ciudadanos que los denuncien. Entre los ciudadanos y los jueces debe haber un intermediario que ponga en contacto a unos y otros y estos no son más que los comunicadores. Periodistas de gran talla que no teman investigar, periódicos independientes que saquen a la luz los temas investigados por las denuncias ciudadanas y a los que los jueces tengan por creíbles. Por desgracia, en los pactos antes mencionados está también la imposibilidad de que la ciudadanía denuncie hechos que saben a ciencia cierta. Por miedo a posibles represalias, o por imposibilidad material de presentar cargos contra administradores públicos. La nueva ley de tasas ha hecho flaco favor, como los propios jueces han denunciado, para que la justicia llegue a todos. Nos quedamos con la simple idea de que la impugnación a una denuncia de tráfico será más cara que la propia multa, cuando en realidad es un intento de proteger a los corruptos. Denunciar será caro para quitar la intención antes de que se produzca.

Los políticos viajan en primera, no pagan en el bar, reciben regalos personales, etc. Eso es lo que más se oye sobre ellos, son los privilegios que más denunciamos en las tertulias y mentideros. Claro que no deberían tener estas prebendas, pero eso solo es la punta del iceberg. El mayor “privilegio” que ostenta un político es la impunidad. El resto de privilegios son inherentes a su cargo y son temporales. Se les permiten por el hecho de que sirven a los ciudadanos. No deberían tener permitida una hoja en blanco para vivir como reyes el resto de su vida y la de sus hijos, a costa del sufrimiento de los ciudadanos a los que representan y con el dinero de todos.

viernes, 11 de enero de 2013

Un cuento de Navidad

Adaptación del famoso cuento de Charles Dickens, por Antonio Rodríguez.


Mariano se acostó aquella Nochebuena como un día cualquiera. Afuera la gente gritaba porque querían más dinero. Hasta ahí podíamos llegar, con la crisis que le habían dejado.
Había estado todo el día en el Congreso, trabajando por el país. Los sindicatos le habían pedido que aflojara un poco los recortes que durante todo el año habían ahogado, según ellos, a los ciudadanos.

-          Paparruchashhh. – dijo al recordarlo.


¿Es que no eran conscientes de la cruda realidad? Las arcas públicas estaban vacías, el FMI le reclamaba más recortes y Ángela, ¡Ah, Ángela! Siempre quería más.

Sus amigos los empresarios y banqueros le habían palmeado la espalda, y estos sí que sabían de economía, no esos obreros pestilentes. Pensando en los próximos presupuestos en los que tendría que recortar más aún se durmió.
De pronto, a eso de las 2 de la madrugada una leve lucecilla le despertó. Creyó estar soñando, pero allí delante de su cama había una figura familiar. Estaba rodeada de un halo de luz. Vestía un uniforme militar con una banda morada y varias condecoraciones.



-          Pero, ¿esh ushted Don Francishco? –dijo restregándose los ojos.
-          Sí Marianito, soy el Caudillo. Soy el “Espíritu de las Navidades Pasadas”.
-          Pero shi eshtash muerto y enterrado bajo una gran losha de mármol en…
-          Ay Marianito hijo, que torpe estás. Te he dicho que soy un espíritu. Anda dame la mano que vamos a hacer un viaje.
-          Pero tendré que ponerme algo, que no quiero shalir como Eshperanza cuando regreshó del atentado de Bombay con aquellosh calcetinesh horrorosos…
-          Anda Marianito, déjate de tonterías que no tengo todo el blog para mí solo. Tú dame la mano que yo te guío. Y por cierto, ¿que estás haciendo con Iberia jomío? Mira que era una compañía de altos vuelos… me estás dejando España a la altura del betún. Pareces un rojo.

Mariano le dio la mano al Caudillo y de pronto se formó una nube alrededor. La habitación de Moncloa se esfumó y todo se volvió en blanco y negro. De fondo se oía una musiquilla conocida

-          Paaa, parará pararapapapapapaáaaaaaaaaaaaa… pa parapapa, pa papaparararaaa. (música del NODO)
-          Uy, que recuerdos me trae Excelencia.
-          Sí hijo, pero mira, mira.

De pronto ante él surgió una imagen reconocible. Era la Calle Preciados de Madrid, pero todo se veía en blanco y negro. La gente se agolpaba en Galerias Preciados y salían y entraban de los grandes almacenes. La Puerta del Sol bullía. Por doquier había gente con bolsas de regalo. “Gentes bien”, aunque también mucha gente normal y hasta señores con boina calada y chaqueta de pana y señoras de pañuelo y toquilla se arremolinaban junto a la castañera que repartía cartuchos de papel que los niños, sorbiendo mocos, cogian resoplando con sus manitas enguantadas en punto inglés. Los tenderos sonreían y se saludaban. La gente se deseaba felicidad tocándose el sombrero o levantando la manita.



-          Qué te parece Marianito. Estas son las Navidades pasadas. La gente tenía poco pero para eso creé los “economatos” para que los que ganaban poco estuvieran cubiertos en todas sus necesidades. Mira, esa señora anciana vive con sus hijos y gracias a ellos y a su paguita está feliz. Ese vecino de ahí no se preocupa por la operación de garganta de su hija porque la Seguridad Social se la va a pagar. Y el conserje se lleva este mes su paguita extra y así le ha comprado el caballo de cartón que quería su hijito pequeño. Todo está bien, los ricos son ricos y ganan mucho dinero, los comerciantes venden y mantienen sus tiendas, los obreros trabajan y alguno rojillo hace huelga (pero con una buena cucharada de aceite de ricino se le quitan las ganas por una temporada), los pobres, bueno los pobres piden y alguien les da. El campo es verde, el mar azul, Iberia es española como RENFE y el Madrid gana las ligas y las copas del Caudillo. España es feliz Mariano.
-          Puesh shí que she lesh ve felicesh, shí. Eso es lo que debe ser Eshpaña, un remansho de paz.
-          Pues pedazo de borrico, – dijo al tiempo que le soltaba un pescozón – todo eso que yo logré, aunque hubiera algún rojo como ese Santiago que ahora juega al mus en el bar “Nube 5ª” del cielo según se sube con Manoliño, que me llamaba dictador, te lo estás cargando, Mariano.
-          Pero shi no shoy yo, Excelencia. Esh Angeliña que me exige y me exige, y yo no puedo negarle nada. Ella me ha pueshto donde eshtoy y qué quieres que te diga Paquito.
-          ¡Cómo que Paquito! Para ti Caudillo o Excelencia. A ver si te fusilo y te tengo toda la Eternidad de capitán de jardines limpiando letrinas de un cuartel de la Legión. Anda volvamos a casa, que veo que no te enteras.

La imagen se desvaneció y volvió a estar en su cama. Don Francisco había desaparecido y todo estaba como antes.



-          Paparruchash – volvió a decir.

Se disponía de nuevo a dormir cuando una luz se volvió a formar delante de su cama.

-          ¿Don Francishco?
-          No Mariano, soy José.
-          ¿Joshemari? – dijo temblando.
-          Que no Mariano, José Luis. ZP, ¿recuerdas? Soy el “Espíritu de las Navidades Presentes”.
-          Coñe, shi creía que habiash emigrado al Caribe con tu querido Hugo Chavesh.
-          Déjate de coñas y arriba, que tenemos que seguir con la visita.
-          Pero esh que eshtoy canshado ZP – Zapatero alzó las cejas -. Perdón, Joshé Luish.
-          Ni cansado ni porras, estarás cansado cuando lleves 8 años, como yo, discutiendo con los líderes de Europa y la Alianza de Civilizaciones sin entenderles ni papa. Venga dame la mano.

Mariano se agarró a Zapatero y de pronto se vio en la Puerta del Sol de nuevo. Esta vez al menos era en color. Pero el panorama era distinto. Por una de las calles avanzaba una marea de personas vestidas con camisetas verdes. Todos gritaban como locos.



-          Pero que shucede Joshé Luish, ¿esh una cabalgata de algo?
-          No Mariano, son profesores, estudiantes, padres y hasta rectores de la Universidad.
-          Y qué van, ¿de excurshión quizásh? Recuerdo con los Hermanitosh que cuando era niño…
-          No Mariano, pichorra. Que no te enteras. Se manifiestan contra los recortes en Educación. Que ahora solo van a poder estudiar los hijos de papá. Que vale que ahora hay muchos jóvenes que pasan de todo, pero vamos camino de tener una juventud analfabeta, inculta, que solo querrá cachondeo, droga y alcohol y folleteo con un famosete para ganar dinero. Vamos como ahora pero en grado sumo.
-          Puesh como debe sher. ¿O esh que un hijo de un albañil va a poder sher abogado? O médico. Eshosh jóvenesh greñudosh y porretash que she rejuntan shin casharshe ni nada, que she vishten con camishetash y llevan “pirshinsh” y tatuajesh, que no dejan el móvil ni el “Feishhhhbuk” mash que para dormir, y she llevan todo el día con losh ShMSh’sh quedando para manifash y acampadash en lash plazash.
-          Claro Mariano, pero eso (aunque yo tampoco lo sabía) se llama “movilización solidaria”. Hablando de médicos – dijo Zapatero al tiempo que señalaba a otra de las calles adyacentes. Una marea humana, esta vez vestida de blanco, avanzaba por la calle gritando.
-          Y eshtosh ¿shon también manifeshtantesh?
-          Ahí has acertado Mariano, son médicos, enfermeros, trabajadores de la Sanidad y pacientes.
-          ¿Y también eshtán cabreadosh por losh recortesh? Pero qué quieren, lash endodonciash cueshtan muy carash. ¿Cómo quieren que paguemos todash lash medicinash que quieran?
-          Mariano, has quitado de la Seguridad Social medicamentos esenciales para enfermedades muy comunes y otros muy caros de enfermos crónicos. Sobre todo los viejecitos que ahora tienen que pagar parte de la receta aunque ya lo hayan hecho cuando trabajaron con tanto esfuerzo por dejarnos una España mejor. Si Franco levantara la cabeza.
-          No me hablesh de Franco Joshé Luish, no me hablesh – dijo al tiempo que se rascaba el collejón que aun le dolía.
-          Pero que esh aquello.
-          Ah, son funcionarios. Es que les han obligado a trabajar más horas que el Tato, y les han quitado la paga extra, pero la que más jode, la de diciembre. Además están pensando en despedir a gente porque quieren cerrar empresas Públicas y Administraciones.
-          Puesh claro Joshe, esh para ahorrar en gashto público, que she te fue de lash manosh, mocito. Que la gente decía que eshtaban todo el día rashcandoshelosh y que no hacían nada. Y la paga de Navidad puesh también para ahorrar. Que hay muchash duplicidadesh y funcionariosh.
-          Sí Mariano, pero no recortas en coches oficiales, ni en sueldos de diputados, ni en consejeros, asesores, secretarios, asesores de asesores de secretarios. No recortas en presupuestos para gilipolleces como un AVE a Girona que no va a coger nadie. O como tu gente en la Comunidades Autónomas haciendo aeropuertos donde no van ni los gorriones, a cambio de trajes y billetes de lotería premiados. Mariano, que se te ve el peluquín.
-          No esh peluquín, esh mi pelo, teñido, pero esho no she lo cuentesh a Ángela.
-          No te enteras, y mira que yo no me enteraba, pero tú me dejas por espabilado Marianito.
-          Uy mira, una manifeshtación de bomberosh.
-          No Mariano, los bomberos son esos de aquella calle que vienen junto a los mineros y los de Astilleros. Y esos son jueces, que protestan por las tasas por las que un trabajador tendrá que pagar por demandar a su jefe que le explota más de lo que recibirá si gana y por la que los obreros no podrán divorciarse siquiera. Y esos son artistas que protestan por la subida del IVA en la maltrecha Cultura. Que un libro cuesta casi como una cena. Y una noche en el cine con los niños como un fin de semana en Benidorm. Esos que vienen por ahí son autónomos, que se creian que iban a lloverles el dinero contigo pero ven que si no son el Corte Inglés, Carrefur o Mercadona no venden un pimiento… pero estos no se manifiestan…estos están aplaudiendo a los que vienen por ahí, esos que tú decías que eran bomberos.
-          Y que shon, si traen cashco y botash.
-          Antidisturbios.
-          Y que piden eshtosh ¿másh pagash?
-          No, Mariano, mira. A estos no les importa una mierda que les hayan quitado la paga, ellos se la cobran con las extras que hacen durante todo el año. Estos te pedirían más pelotas.
-          Uy, pero shi yo pelotash… ejem.
-          Pelotas de goma, Mariano. Y como mucho te pedirían una ley de vagos y maleantes de nuevo, como esa de que los manifestantes son terroristas. Estos vienen a limpiarte las calles.
-          Ah, que ahora trabajan en el Shervicio de Limpieza.
-          Anda Mariano, volvamos a casa. Pero menos mal que soy un espíritu y podemos volver en una nube, porque en Iberia va a ser difícil, como la están desmantelado los British (mira hablo como tu con la sh) y en metro, casi mejor andando. Y ni se te ocurra ir al Super, que te clavan con el dichoso IVA, que para comprar pollo ahora hay que pagar hasta el pienso que se comió.

Regresaron a Moncloa y Zapatero se esfumó entre nubes. Se arrebujó entre las sábanas de nuevo y quiso dormir, pero por algo no podía conciliar el sueño. Fue entonces cuando apareció un hombre con barba entre un halo de luz.



-          A ti shí te conozco. Tú eresh Alfredo ¿verdad?

Alfredo Perez Rubalcaba asintió pero no dijo nada.  Se limitó a tender la mano.

-          ¿Eresh también un eshpíritu? – Alfredo asintió -. El “Eshpíritu de lash Navidadesh Futurash” a que shí. Lo shabía. Shoy un hacha.

Alfredo volvió a tenderle una mano y a hacer un gesto con la cabeza para que le siguiera.

-          Pero porqué no me hablash. Qué te he hecho yo. – el espíritu se encogió de hombros -. Ya, no hablash para no cagarla. O para dejar que me eshcogorcie y recoger tú losh pedazosh. Que zorrón eresh, Alfredo. Shi parecesh a mí en 2011, ladrón. Como hash aprendido de un maeshtro, eh.

Alfredo estaba ya un poco harto y cogió a Mariano de la mano. La habitación volvió a desaparecer ante sus ojos y en su lugar apareció en una Puerta del Sol vacía.

-          Pero qué esh eshto. En Navidad y nadie por lash callesh. ¿Hay una huelga o esh que dan el menshaje de Shu Majeshtad y la gente ha decidido por fin verlo? – Alfredo negó y le señaló a un hombre que pasaba por allí arrastrando los pies -. Dígame buen hombre, en qué año eshtamosh y dónde eshtá la gente.
-          Parece usted un poco lelo – dijo el hombre arrugando la frente para verlo mejor – Estamos en 2015 hombre. Y la gente… pues la gente. No sé donde andará.
-          Pero, cuénteme, que ha shido de Eshpaña en eshtosh últimosh añosh.
-          Pues verá, como veo que anda usted un poco despistado le haré un resumen. ¿Ve usted eso que antes era el edificio de la Comunidad de Madrid? Pues ahora es el Banco de España. Es el único que existe, porque compró a todos los demás para asumir sus deudas. En el edificio del Ayuntamiento ahora hay una iglesia, es de las únicas entidades que ha ganado dinero. Por cierto, ahora dan allí las pautas para vivir como Dios manda. Y eso que ellos deben saberlo bien porque viven como Dios.
-          Pero ¿Y la gente?
-          Pues verá ¿recuerda usted aquel programa de televisión “Españoles por el mundo”? pues bien, ahora hay uno que se llama “Españoles por España”. En él salen los pocos españoles que han quedado aquí. Les preguntan por su vida y como sobreviven. Es para que lo vean sus familiares que están repartidos por Alemania, Bélgica, Canadá y Laponia. El resto, los que nos quedamos aquí sobrevivimos como podemos, aguantando lo que quieran hacer con nosotros.
-          Vaya, ¿y hablando de Alemania, qué fue de Ángela Merkel? – dijo con un suspiro ahogado.
-          Llegaron las elecciones en Alemania y la mandaron a tomar por culo, lo que nosotros no fuimos capaces de hacer aquí.
-          Y dice usted que el Edificio de la comunidad es un banco ¿y dónde está ahora la Asamblea de Madrid?
-          Pues como el resto de Juntas, Xuntas y Generalitats… se fueron al garete cuando fueron quitándoles funciones. Eran un fracaso es cierto, pero ahora el Goboerno Central lo manda todo como quiere. Ya Andalucía no es la rebelde autonómica que fue. Ahora allí gobierna como un califa, por fin, Javier Arenas. Todos sumisos.
-          ¡No me diga! Pero Cataluña, ¿Cómo ha permitido?...
-          Ah no, Cataluña se independizó.
-          ¡Qué me dices! ¿Y el Gobierno lo permitió? Que catástrofe.
-          Bueno el Gobierno se vio acojonado por los militares retirados de bigotito canoso de lápiz que querían llenar la Plaza de Catalunya de tanques, como en Chile. Y por Intereconomía, El Mundo y La Razón entre otras, que se llevaron seis meses como profetas del fin del mundo. Al final consiguieron que les dejasen administrar su Hacienda Pública, (que era lo que querían) pero cuando decidieron cerrar las Comunidades Autónomas, viendo que no iba a pasar nada (menos mal) se independizaron. Todo dios allí se puso a brincar como si fuera San Fermín. Ahora se han dado cuenta que todo sigue igual. Todo privatizado y los ricos llevándoselo todo calentito, que son los mismos que antes tenían el monopolio en España. Además, como todo lo importaban de España que era el único país con quien tenían acuerdos comerciales y era el único país que les compraban productos, pues como en España todo se fue a la mierda, Catalunya se fue a la mierda también. Eso sí, cayó encima de España y amortiguó un poco el golpe. Pero vamos, también hay “Catalans per Catalunya” en la tele. Allí no vive nadie tampoco.
-          Pero el nuevo gobierno, ¿no hace nada?
-          Esa es otra, el nuevo Gobierno es el mismo 4 años más. Verá, resulta que aquí solo quedaron los 10 millones de votantes del PP y los que no pudimos huir, que además nos importa todo un cojón y pasamos de ir a votar. Porque resulta que estamos en contra del sistema electoral y pasamos de dar el voto a nadie. Así que salió, esta vez con el 100% de votos. Lo malo es que no creo que se vuelvan a presentar en 2019.
-          ¿Y esho?
-          Porque ya no hay nada que privatizar ni que robar amigo. Por cierto, que se parece usted un montón al presi.
-          Ya, ya. Me lo dicen mucho shí. Ejem… ¿y aquí no había un colegio?
-          Había. Ahora es un chino, pero lleva dos años cerrado. Los colegios y los hospitales fueron vendidos a empresas de cuñados y hermanos de los mandamases, ¿sabe usted? Quedó alguno público que, la verdad, daba asco ir. La gente se iba muriendo por los pasillos, que parecía Beirut. Y como las farmacias eran lo más parecido al “Rincón del Gourmet”, pues aunque te recetaran no podías ir a comprarlo. O sea, que o te morías sin ir al médico por no poder pagarlo o te morías después comprando medicinas caducadas a bajo coste. Y como los niños ya no quieren ser ni príncipes ni albañiles, pues cerraron las universidades que no eran privadas. También, no vaya usted a pensar, cerraron los comercios. La gente no podía comprar nada. Empezaron a comerse las cosas caducadas haciendo caso al Ministro de Agricultura. Cerraron bancos, televisiones, vamos, cerró todo. Por eso no hay nadie por las calles. Los que aun quedamos aquí o no tenemos con qué comprar, o no tenemos dónde comprar, o tienen tanto que lo compran fuera.
-          Pero claro, el ZP lo dejó todo tan jodidamente mal… la crishish… la…
-          Laquesemurioenlaguerra… Zapatero lo hizo jodidamente mal, es cierto, pero lo de la crisis es una puta patraña para trincarse todo lo trincable y alimentar a los ricos con los despojos de lo público que habíamos pagado entre todos. Se cargaron la Democracia antes de que se hiciera una madurita interesante. Nos quisieron devolver a la época de Franco. Vamos que mientras en “Cuéntame” ya iban por el 2000, en la calle parecía que estábamos en los 50.  Ahora parece que estamos el día después de acabada la Guerra Civil.
-          Bueno buen hombre, le dejo. Que le vaya a ushted bien.
-          Gracias. Por cierto, ¿tendría usted un cigarrito? Es que hace un año que no fumo.
-          Ah, ¿lo eshtaba dejando?
-          No, es que no hay ni estancos ya. Además, no tengo un euro. Llevo 2 años parado. Antes era juez, pero como no hay quien pagara las tasas.
-          Mmmm… no fumo, lo shiento. Oiga, qué fue del Rey… shupongo que shigue entre noshotrosh, no.
-          Pues resulta que cogió lo que tenía en una cuenta en Suiza y se fue al Caribe. Le dejó al hijo todo el pastel. El yerno fue condenado a 130 años por chorizo pero un indulto lo sacó de la carcel junto a todos los imputados por el caso Palma Arena, el Gürtel y otros pocos más. Socialistas y peperos hicieron un acuerdo para que no se pudiera investigar más a ediles y políticos. Como tenían la mayoría en el Parlamento, salió adelante. El nuevo rey Felipe VI vive ahora en Roma con su madre, está divorciado y cobra seguros. En fin, me marcho que se hace tarde.
-          Vaya ushted con Diosh.


Alfredo, el espíritu que hasta entonces había permanecido callado, le tomó de la mano y le llevó por un manto de nubes de nuevo a su dormitorio. Una vez allí desapareció. Mariano se estremeció en su cama. Ya era casi de día. Era la mañana de Navidad. Pensó que tenía que hacer algo para evitar todo lo que había vivido aquella noche. El descalabro del país, la debacle de la nación, el precipicio de España. Se levantó y se vistió. Repasó mentalmente todo lo que iba a decir esa mañana en rueda de prensa especial. Mantendría la Sanidad y la Educación Publicas, impondría una tasa a los bancos y los regularía para que no pudiesen especular con las hipotecas y defraudar con las preferentes. Pensó también subir los impuestos de lujo y bajar el IVA de los productos más necesarios. Emitiría una ley para que los bancos intervenidos pudieran dar créditos a los emprendedores. Rebajaría los impuestos de actividades económicas. Reflotaría la compra de vivienda a bajo precio y sacaría a la venta a precios populares los pisos del banco malo. Llamaría a Ángela Merkel y en un perfecto alemán (con un traductor) la mandaría al carajo sin contemplaciones. Impulsaría la economía y eliminaría las duplicidades en las administraciones. Relanzaría la imagen de España y…

“ringggggg, ringgggg” – sonó el telefono.

-          ¿Shíiiiiii? – dijo en tono alegre con las fuerzas renovadas y el espíritu navideño iluminandole el rostro – Al habla Mariano I el benefactorrrrrr…
-          Veste a la mierrrda Mariano. Soy Josemari. Me ha llamado Monseñor Rouco, dice que ha tenido un sueño esta noche en que se le ha presentado Benedicto XIV. Dice que le ha dicho que has pensado no sé qué de hacer tonterias…


-          Ehm… verásh Joshemari. Esh que la cosha eshtá muy jodida y había penshao que…
-          Ni pensao ni ostias… tú a obedecer a la FAES, al FMI y a la Conferencia Episcopal. Que te lo tengo dicho Mariano, que sorpresitas nanai, que de ir por libre nanai… mira que te mando de registrador de la propiedad a las Chafarinas.
-          Vale Joshe, vale… me quedo en cashita como me dijishte. Venga, feliz Navidad y esho. ¡Viva el vino!
-          Chao Mariano.

Y Mariano se preparó para dar el discurso del balance del año. Todo debía aparecer como decía Josemari. “España va bien, no hemos tenido más remedio, esto es por lo que nos dejaron los de antes y te mato porque te quiero”.

Los cuentos, no siempre acaban bien.