sábado, 21 de abril de 2012

¿Agoraqué?


“Decides al fin salir de casa. No hay más remedio. Te has preparado física y mentalmente. Tienes que ir y ya está.

La cita es con el banco; pero bien podría ser con un amigo en un restaurante, una entrevista de trabajo, ir al médico a por una receta sin importancia, bajar al supermercado ese nuevo, o al cine. Da igual, la cosa es que sales de casa.

Tan solo vas al banco a comentar que te pasen esa letra mensual los días 5 de cada mes y no los 10. Una tontería que no te supondrá más allá de 5 ó 10 minutos, aun cuando la espera puede alargarse 15 minutos más o media hora.

Vaya, no contabas con eso, la cola llega hasta la puerta y da una vuelta. Parece que hoy es día de cobro, o pago, o yo que sé. El caso es que hay mucha gente, y solo dos cajeros. Esto es increíble. Maldices al banco, a la gente que no tiene otros días para ir y al FMI.

Bueno, no pasa nada, en un rato todo habrá pasado. No es la primera vez que vienes al banco. Maldita sea, mi vientre comienza hacer movimientos extraños y encima me estoy meando. Pero si estuve media hora en el cuarto de baño de casa antes de salir y nada, y ni gota tampoco. Lo sabía, tenía que pasarme ahora. Y encima no hay servicios en el banco. Bueno tranquilo, no pasa nada. Parece que la cola va ahora rápida y acabaremos enseguida.

¿Pero qué hace? Ahora el cajero se va. Y dice tranquilamente que se va a desayunar. Claro que tiene derecho pero porqué me tenía que tocar su desayuno cuando yo estoy en la cola, podía haber ido antes o después de yo haberme ido.
Hostias, me pasan oleadas de calor por los brazos hacia las muñecas y noto los dedos helados. Que angustia. Si fumara me encendía ahora mismo uno para calmar la ansiedad. Mierda, ¿porqué no seré fumador?
Uf, me sobra todo, y eso que afuera hace frío. La cola va súper lenta ahora. Y encima ese que está ahí es un parsimonioso, que parece que tiene que mirar cada cero y cada euro, joder. Y este tío que está frente a la ventanilla, ¿cuanto papeleo trae? Se podría haber puesto en la mesa de la interventora o secretaria, o lo que sea que es la que está ahí sentada con gafas y cara de lechuga. O haber venido otro día que no haya tanta gente.

¿Cuánto tiempo ha pasado ya? ¿Media hora, una hora? ¡Diez minutos! Ni de coña vamos… si me parece que haya pasado una mañana entera. Pues, si diez minutos se me han hecho eternos y solo han pasado ocho personas, y con dos cajeros… ahora que hay uno solo y quedarán… ¡21! Esto va a ser el Juicio Final en Technicolor.

Y hablando de Technicolor, ya empiezo a verlo todo con ese tono amarillento. Que parece que tengo unas gafas de esas antiniebla. Joder, que me siento como si estuviera en una foto antigua, todo en sepia. Dios que sudor en las manos, en la espalda. ¡Ay! Que retortijones. Ya quedan menos, parece que el tipo va más rápido y que la gente trae poco que sacar. Me meo. Y lo otro también. Tengo hasta mareo ya.
Venga tranquilo, respira profundamente, que queda poco. Solo hay 5 personas delante de ti. Me encuentro mal. Tengo nauseas. Necesito un servicio, ¡Ya!
Solo quedan 3 delante. Ya está. Mierda, no aguanto más. Me va a dar algo… me muero. El corazón me late a mil. Pero si solo vas a decirle que te pasen esta puta letra los días 5 y en eso tardan, ¡qué digo cinco minutos!, dos segundos tardaría yo. Y seguro que ahora me empieza a pedir datos y pamplinas y me tiene ahí un rato, y yo me lo hago todo encima eh… Creo que la gente me mira a mí, o es mi imaginación. Dos personas, el siguiente soy yo. A la mierda, me voy. No puedo aguantar un minuto más. Corro para casa. Que no me encuentre a nadie por la calle, que paso de él. Salgo de la oficina del banco. La gente habrá pensado que iba a robarlo y me he arrepentido cuando ya estaba en la caja. A mí que me importa ya lo que puedan haber pensado. Necesito urgentemente ir al servicio. El aire no me llega a los pulmones. Parece que se me han estrechado las vías o que lo que respiro no contiene oxígeno, porque estoy al borde de la asfixia. Ahí está mi puerta ya. Al fin en casa. Buf, que largo el camino. Encima no he podido hacer lo de la letra. Bueno ya lo haré mañana o la semana que viene, o bueno cuando pueda. Vaya se me ha quitado el retortijón y me ha venido un suspiro que… ah, me ha llenado los pulmones de aire. Ya lo veo todo de nuevo en color normal. Que alivio. El corazón ya no parece un motor de automodelismo. Luego mi mujer me preguntará que si he hecho lo del banco. Le diré que no, porque había gente hasta la puerta y tras una hora ni se movía la cola. He estado allí 20 minutos escasos pero es que me entró el pánico, lo de siempre. Pero eso quedará para mí solo, que luego se mete conmigo y se ríe, o se enfada. Me cago en todo, ¿por qué me tiene que pasar esto a mí?”

Esta situación, que bien podría pasar por un monólogo de esos que están tan de moda, es la dura realidad de muchas personas a diario. Más de 4 millones de personas solo en España, se calcula, son agorafóbicos.

Pero para empezar, ¿qué es la agorafobia?

Antiguamente, en la Edad Media. Los que eran perseguidos por la justicia podían refugiarse en las iglesias para evitar ser capturados por la justicia. De esta forma “se acogían a sagrado”. Los proscritos podían moverse a sus anchas por el interior de la iglesia porque allí tenían una seguridad. Este estado de seguridad se perdía si el individuo salía de ese recinto.

El agorafóbico también se acoge a sagrado. Para él existen ciertos lugares o determinadas personas que permiten que su ansiedad disminuya rápidamente o incluso que desaparezca.

Suele empezar con una crisis de angustia o ataque de pánico ante una determinada situación (el metro, el coche, en plena calle, en el trabajo...) Posteriormente, para evitar que esa crisis se repita, el agorafóbico deja de frecuentar el lugar donde se desarrolló la primera crisis. Porque existe un miedo a que esa situación se vuelva a repetir. Se desarrolla una ansiedad ante la posibilidad de tener otro ataque. Con el tiempo es posible que la persona comience a generalizar su miedo a otras situaciones (se va acogiendo cada vez mas a sagrado) hasta que su vida va tornándose cada vez mas limitada.

Por lo tanto la agorafobia es un conjunto de fobias, un conjunto de miedos que se desencadenan cuando la persona no se halla en ese lugar seguro. La persona sabe que su miedo es irracional, pero en el fondo no se termina de creer que no le ocurrirá nada fuera de ese lugar seguro, por muchas veces que intenten repetírselo. Explicar la teoría es muy fácil, otra cosa es llevarlo a la práctica.
 (Fuente –Asociación madrileña de agorafobia- AMADAG)

Seguramente, la situación con la que encabecé el post y que es una vivencia real y personal, haya sacado tu sonrisa. Algo que me parece estupendo porque al menos así he captado tu interés. Sin embargo esta situación, cuando se produce, es para quien la está padeciendo lo más extremo y desmedido que te puede suceder en cualquier lugar. Es la indefensión más absoluta. El pánico más intenso.

Es una de las fobias menos conocidas por el público, aun cuando no sea de las menos comunes. Todos conocemos a alguien que teme a las arañas, a los insectos, a los perros, a las alturas, a montar en avión o a hablar en público. Son fobias conocidas y comprendidas. Incluso la contraria a la agorafobia, la claustrofobia, es archiconocida y entendida. Es normal, podemos decirnos, que a alguien le dé miedo quedarse encerrado en una ascensor o en un pequeño cubículo. Es como estar enterrado. O el miedo a un animal que puede ser peligroso. O a subirnos en un artefacto que vuela y puede estrellarse y de ti no quedaría ni confeti. Te asomas a un precipicio o a un puente y dices que es normal que alguien tema esa altura por el componente de vértigo o miedo a caerse.
Pero, lee lo de arriba y dime ¿es comprensible esa situación cotidiana como fobia? Es normal que alguien tema ir al médico porque lo asociamos a dolor físico, agujas o miedo a que te digan “ese bultito es un cáncer y le quedan seis meses, así que no haga planes para el verano”. Sin embargo no lo comprenderíamos cuando el temor es a estar en la consulta para una simple receta para el resfriado del niño y tener solo el temor a no poder salir de allí hasta que acabes.

El temor a ir al trabajo en autobús porque no podrás detenerlo cuando quieras y tendrás que estar allí hasta que acaben de bajar en sus paradas todos los demás ocupantes. El temor a ir a un restaurante y tener que pedir disculpas para ir al servicio porque estás entre gente que no son tu mujer y tus hijos. Temes ir al cine, a un evento cualquiera, porque no controlas los tiempos, no controlas los espacios o lugares. Temes los lugares desconocidos por no saber donde queda cada cosa. Cosas que la mayoría hace casi de forma automática, voluntaria e incluso placentera, para ti son un suplicio.

Es por ello por lo que es una fobia tan desconocida y tan incomprendida. Precisamente eso la hace más sufrida si cabe. Quedas con alguien y le dices que guarde el perro porque tienes miedo a los perros y lo comprende (algunos), y hasta se solidariza. O le dices que no puedes meterte en ese coche tan pequeño por que tienes claustrofobia y te pondrías a gritar y te dicen que bien, que vamos paseando. Dices que ahí no te subes por que te da pánico subir tan alto y nada, que es normal, que hay mucha gente así. Dices que no vas a cenar porque tienes agorafobia y te dicen “¿agoraqué?”, con cara de que le estás contando un chiste. No puedes explicarle que cuando te ves en un lugar que no es el tuyo, que no conoces o que no controlas, todo tu cuerpo se gobierna solo. Que te suda lo “sudable”, que te meas a chorros aunque no salga ni gota, que te corren hormigas por lo brazos o el vientre parece que va a hincharse hasta que podáis los dos hacer las “5 semanas en globo” de Julio Verne agarrados a tus pantalones. No puedes decirle que vas a tener que ir cada dos por tres al baño y que no te entrará ni un solo macarrón de esos tan apetecibles que me contaste que ponen en ese “italiano”. No puedes porque te avergüenzas de ello y porque te dirá que eso es una tontería y que nunca había oído nada semejante. Te mirará como si te estuviera diciendo: “Mira, si no quieres venir, dilo y punto”. Y tú, lo que temes es que te esté haciendo luego un seguimiento de cada uno de tus gestos y movimientos, aumentando la tensión, la vergüenza y el pánico. La crisis de ansiedad en suma.

Entonces comienzas de verdad a buscar excusas. “No puedo ir”, “no suelo quedar fuera del trabajo”, “me va mal ese día”, “yo ya te aviso”, “no suelo contestar al teléfono en casa”, “no me gustan las reuniones o los eventos”, “dejarme en paz de una vez”.
Te vas creando una fama de antisocial, de antipático, de solitario, de sieso. Y luego te conocen y dicen: Pues tu marido es simpático, pues es muy dicharachero, pues tiene buenos golpes, en el fondo es un cachondo. Los que te “conocen” virtualmente, al contrario, dicen: Pues con lo gracioso que se te ve por chat, pues con lo participativo que eres en el foro, no me pensaba que en el fondo eras tan malaje y sieso.

No amiguito, no. No soy sieso, ni insociable, ni “agarrao”. Amigo, amiga, soy agorafóbico.
No me da miedo que el cielo se me caiga encima, no temo que un satélite artificial caiga y me aplaste. Sí, alguna cosa de esas he oído. La agorafobia, como dice la asociación antes dicha, es un conjunto de fobias y temores que hacen que cualquier situación que escape a tu control te produzca una crisis de ansiedad, un ataque de pánico y que dicha situación te haga modificar tus hábitos sociales y tu vida pública.

Un día te das cuenta de que ir a cenar a casa de un amigo es terrorífico y sin embargo, que él venga a tu casa es un placer. Ir a 20 Km en autobús es una odisea y meterte 1200 Km en tu coche propio es un placer. Prefieres ver una película en casa esperando un día a que se te descargue, con un sonido que parece grabado dentro de una botella y gastarte 14 euros en una pizza familiar y lo que te cuesten las cervezas, los refrescos, las palomitas, etc… que ir invitado a ver una de estreno en el cine. Que no vas a aquella boda, o a aquella reunión familiar y te auto-excusas en que no tienes mucho trato con esa parte de tu familia. Y cada vez el caparazón es más grueso y el miedo más atroz, porque ya lo reconoces y sabes qué te va a pasar. Y cuando no tienes más remedio prácticamente estás pensando toda la semana en esa reunión o esa cita ineludible.

Reconoces tu fobia y lees, y empiezas a ver palabras como: “Fobia social”, “enoclofobia”, “miedo escénico”, “crisis de pánico”, “hipocondría”, “desrealización”,  “despersonalización”, “agateofobia” y “evitación”.

Te dices a ti mismo que no puedes tener todo eso, pero vas leyendo sus significados y oye, parece que sí. Que no soportas los eventos sociales, que no soportas las aglomeraciones de gente, que prefieres que hable otro y te ocultas no sea que te saquen, que te viene una crisis sin motivo y sin freno, que te crees que te vas a morir, que el mundo fuera de ti parece una pintura o que estás al otro lado de una pantalla de cine, que te parece estar viéndote desde fuera, que temes perder el control o volverte loco, y que haces lo posible por evitar las situaciones que te puedan provocar eso.
En definitiva, temes perder el control de la situación, no poder escapar sin pasar desapercibido, quedar en ridículo y te encierras en “sagrado”.

He descubierto que hay maneras de engañar un poco la agorafobia en la medida de lo posible. Te dicen que lo mejor es enfrentarte a situaciones que te harían entrar en crisis de pánico. Es como coger con la mano una araña si tienes aracnofobia. Pero es fácil decirlo, lo difícil es hacerlo. Es difícil crear una situación ficticia de tensión y poder apretar el botón y que acabe. Eso lo hace uno que tiene miedo a volar y es sencillo, sí aunque no lo parezca. Te meten en un simulador y cuando ves que no puedes más, plop, le das al botón rojo y fuera de la cabina. Cuando asocias que puedes escapar de allí con solo apretar un botón, vas perdiendo el miedo. Te ponen una araña en la mano dentro de una caja de cristal y cuando ya no soportas más la dejas en la mesa. La agorafobia es diferente ¿Cómo creas la situación que te provoca pánico y desapareces cuando te sea insoportable? En realidad lo haces cuando huyes del lugar, como yo del banco o del médico. Pero entonces entras en una espiral de huida que es similar a la evitación.
Como dije, tengo algunos métodos para engañarla un poco (en realidad engaño a mi cerebro)
Preparo mis citas ineludibles con bastante antelación para que no me coja de sorpresa y me voy concienciando. Voy antes a un lugar al que tengo previsto ir, para conocer las posibles vías de escape, la situación de las puertas, espacios donde pasar desapercibido o incluso escondido, servicios cercanos. Me creo excusas para salir de un paso rápidamente. Como un terrorista.
 Porque la agorafobia es la única fobia donde puedes crearte tú mismo una situación de miedo, ya que no hay nada físico que haga desencadenarlo. Es más, el escribir este post me ha creado pequeños síntomas mientras lo escribía tan solo con recrear en mi mente situaciones que normalmente me lo provocan. La agorafobia es una fobia silenciosa y si no lo dices, pasa por ser una persona tímida o poco sociable. Sale una cucaracha y todo dios sabe quien tiene fobia a los insectos porque el fulano se pone a gritar y patalear como un descosido. Te asomas a una azotea y el acrofóbico se tira hacia atrás como si acabara de ver a un león. El agorafóbico sufre su crisis para sí mismo, en silencio, en su cabeza. Sus sudores, sus deseos de huir, su miedo no se ven. Si no puede escapar, entonces se comportaría como alguien al que le ha dado un ataque o un mareo. No te pones a gritar y señalar al vacío.

Otra forma que he descubierto de eludirlo es la personalización del espacio. Hacer de los lugares que frecuentas algo tuyo. Mi lugar de trabajo, desde el primer día lo personalicé con objetos míos o lo recoloqué todo según mi preferencia. Una manera de hacer un lugar o un espacio impersonal o extraño algo familiar, algo mío donde me encuentre seguro. Frecuento los lugares que me gustan porque así me familiarizo con ellos y conozco cada rincón. Así me encuentro cómodo en él. Se convierten en lugares normales y conocidos.
Evidentemente esos pequeños tics te hacen una persona que puede pasar por obsesiva a poco que te analicen.

No vas a casa de amigos o familiares que no sean muy íntimos. No quedas con personas nuevas. Tienes la mesa de trabajo llena de adornitos y cosas tuyas. Cuando estás en un lugar donde hay más gente tiendes a repartir tus cosas en un radio más o menos grande, hasta donde te alcanzan los brazos, para crear un espacio tuyo lo suficientemente amplio como para que no te sientas ahogado. Por eso un autobús o cualquier transporte público se convierte en una cárcel. En las aglomeraciones de gente el espacio personal se reduce y la posibilidad de huir o moverte libremente se reduce de manera bárbara. Puede parecer paradójico, pero esos espacios o situaciones cerradas no son cómodas para un agorafóbico (agorafobia significa terror por los espacios abiertos) porque en realidad no es literalmente eso. Debería llamarse terror a las situaciones incontroladas. Odio las sorpresas, las novedades, las situaciones imprevistas.

Aunque en positivo, también me ha hecho tener una personalidad fuerte y acusada. En donde me muevo a gusto no suelo pasar desapercibido. Tomo la iniciativa y soy participativo, quizás porque así controlo parte de ese mundo o al menos participo del control. Aunque quizás a veces choque con otros que, o creen que les estoy intentando manipular o convencer de algo, o su personalidad choca con la mia y entramos en conflicto. Pero bueno, es el riesgo que asumo.

Mucha gente quizás no lo sepa pero son agorafóbicos. Quizás hasta ellos mismos puedan creer que simplemente son un poco raros, o huraños, o tímidos. Que no les gustan las reuniones familiares, son muy caseros o unos siesos insociables. Y tal vez solo seas eso, un agorafóbico más.

lunes, 2 de abril de 2012


Las cifras hablan por sí mismas




Todavía hay quien, en un alarde de insensatez y majadería, por no decir idiotez suma, dice que Navantia es un lastre.

Todavía hay quien llevado por la envidia más vergonzosa y miserable, dice que Navantia en la Bahía de Cádiz debería desparecer para dejar paso a empresas punteras. ¿En Cádiz? ¿Empresas punteras? ¿Te refieres a Hoteles de firmas mallorquinas y basureros de empleo?

Todavía hay quien, creyendo a pies juntillas como dicta el dogma y la fe ciega, ciega sobre todo, que el cierre de una de las únicas grandes empresas que queda no solo en Cádiz sino en Andalucía abrirá nuevos campos al empleo.



Esperad un momento que me ria un rato, es que mientras me carcajeo no puedo escribir. Es para caerse de la silla si no fuera por que estos cabrones son capaces de tomárselo en serio y porque los pobrecitos borregos que les van detrás, diciendo sí a todo como las vacas cuando caminan, les vitorean cada vez que privatizan algo como si a ellos les tocara su parte del botín. Y solo Botín y sus amigotes defraudadores y corruptos sacan tajada de las grandes empresas que van devorando despacito, como la carcoma se come la madera, para luego venderlas por partidas en el mejor de los casos o cerrarlas con ERE’s y todos esos subterfugios y medios que les ponen a su alcance estos del gobierno PePero.



Esta crisis inventada por ellos en su propio beneficio para servirnos en bandeja a los trabajadores, ante una gran mesa de banquete de Banca y CEOE, quiere ahogarnos con la excusa de la rentabilidad.



Pues miren señores del PP, Empresarios voraces ansiosos de hincarle el diente al suelo que pisamos, y bancos que os vais a hacer de oro (más si cabe) con las ayudas que nos gestionareis cuando estemos en el paro o prejubilados (los que tengan esa ¿suerte?), resulta que sí somos rentables si nos gestionan bien desde arriba.



Mirad capullos ignorantes que gritáis en foros y en comentarios de Diarios amarillos, re3sulta que generamos más riqueza en la provincia que esos hoteles que reparten miserias y el dinero del bote, llevándose ellos la guita.



Navantia Bahía de Cádiz representó el 3,1 del empleo en la provincia de Cádiz y el 2,48 de su PIB en el año 2010.
En el 2011, supuso el 3,45 por ciento del PIB de la provincia.

El número de empresas proveedoras de Navantia en la Bahía de Cádiz supera las 200, en su mayoría de la provincia y de Andalucía. La facturación con estas empresas supera los 220 millones de euros al año. En el año 2010 Navantia generó en la Bahía más de 12.500 puestos de trabajo, 1.800 directos, más de 4.400 indirectos y más de 6.300 inducidos. A nivel de España, en 2009, la cifra asusta: 37.000 empleos: 5.530 directos, 8.200 indirectos y 23.200 inducidos



Hay que tener en cuenta que estos datos son de los años 2009 y 2010, donde la carga de trabajo empieza a decaer, los años 2007 y, sobre todo, 2008 fueron mejores: Navantia Bahía de Cádiz Empleo: en total, generó más de 14.000 puestos de trabajo (entre 1.800 directos, más de 5.000 indirectos y más de 7.200 inducidos).

Los empleos inducidos, por si no lo saben, son esos empleos que se generan por los otros directos e indirectos, como consecuencia de la actividad económica familiar. Es decir, toda la chavalería y no tan jóvenes que nos ofrecen el pan, que nos atienden en Mercadona, Ikea, El corte Ingles, la ferretería de la esquina, el de la gasolinera, la tiendecita del barrio, el bar de Andrés, y hasta el albañil que nos tira el tabique ese que hacia años que queríamos tirar.



Sí señores, todos esos empleos que su jefes no dudarían en echar a la calle si bajan las ventas. Que bajarán cuando desaparezcan los puestos de trabajo fijos y contratas. Todos esos autónomos que tendrán que echar el cierre o dedicarse a buscar empleo en Laponia como dijo el mamón aquel de la CEOE.



Muchos de ellos critican Navantia, muchos de ellos dicen que ya están otra vez cortando carreteras. Pero cuando todos esos que ahora estáis criticando se vayan a otra tierra a comprar… amiguitos, o les seguís como perritos o como buitres, o a mamarla y a otra cosa mariposa.



Antes de pedir que cierren empresas, sean grandes pequeñas o mínimas, acordaos de quién os compra, de a quién repartís el pan o la prensa, de a quién arregláis el coche, de a quién servís esa cervecita, de porqué aun conduces ese camión cargado de ladrillos, botellas de refresco o frigoríficos. Acordaos de a quien le estáis arreglando el televisor o a de quien es la casa que estáis reparando.



Algún día puede que no tengáis a quién cerrar. Porque todo estará cerrado. Mirad el bolsillo imbéciles, no se llena solo.





Dedicado a todos esos que alegremente pedis el cierre de Navantia (Astilleros) y a los que estais hartitos de cortes de carreteras y huelgas generales.

martes, 27 de marzo de 2012

Sí, pero no. O cómo perder la carrera a dos pasos de la meta.








Pirro de Epiro vivió a caballo entre el tercer y cuarto siglo antes de Cristo. En el año 280 a. C. se enfrentó a la República romana que empezaba a expandirse por la península itálica. Venció a Roma pero a un coste de hombres tal que no pudo volver a enfrentarse a ella en condiciones. Desde entonces, una victoria que cuesta más al vencedor que al vencido se denomina “victoria pírrica”.



Precisamente de Pirro se debe estar acordando Javier Arenas y su gabinete en estos días. Es lo que suele pasar cuando vendes la piel del oso antes de cazarlo. Nunca, jamás, habrá tenido el PP de Andalucía tan cercana la victoria absoluta en esta comunidad autónoma y nunca jamás la habrá desperdiciado como esta vez. Han perdido la oportunidad de oro que les brindó el descalabro electoral de su principal contendiente en Noviembre del año pasado.

Ha sido, como suele ocurrir, un cúmulo de circunstancias o mejor dicho de acciones que han hecho marchitarse las flores de esta primavera de Andalucía que se auguraba el Partido Popular, antes de florecer.



Todo comenzó un poco antes de iniciarse la campaña electoral. El 11 de Febrero se publica en el B.O.E. la Reforma Laboral que Rajoy se guardaba en la manga durante su campaña de Noviembre. La bomba estalló a un mes del inicio de campaña en la Comunidad Andaluza. O no habían calibrado bien el calendario de absurdos, disparates y desatinos, que debieron ir soltando poco a poco durante estos cuatro años que nos quedan por sufrirles o bien, se crecieron tanto y creyeron tanto en su propio triunfo que pensaron que los españoles les habían dado patente de corso para “facer y desfacer” a su antojo (Y digo españoles porque para ellos, los españoles son los que les votan, el resto somos los otros. Tan solo hay que oír hablar a Rajoy que parece ser el portavoz de las ideas y deseos de todos los españoles).



Pero resultó que no a todos los españoles les gustó la idea. Resulta que, a pesar de lo que crea Don Mariano, en España también tienen voz los otros, los que no les han votado a ellos y que por cierto y aunque no lo parezca, somos más. Resulta que, aunque él mismo ya lo anunció en Bruselas donde se paseaba entre “euroministros y comisariados”, sonriendo a Merkel y Sarkozy, los otros españoles les empiezan a montar una Huelga General. Y resulta que a pesar de la campaña mediática en contra de los sindicatos mayoritarios y en especial contra sus dos líderes, hay una multitud de españoles (bueno, españoles porque lo dice el DNI, porque un español que no les haya votado es incomprensible o menor de edad), una multitud que parece que les va a montar un pollo bueno el día 29 de marzo.

El ambiente se caldea y Bruselas pide urgentemente que España aclare cuales van a ser los Presupuestos Generales del Estado, pero ya. Javier Arenas, que debe saber el tamaño de la tijera que Rajoy ha mandado a afilar, entra en pánico y pide al Ejecutivo que ni lo miente.

Y enfrentado a Bruselas y la UE, el PP da el pistoletazo de salida a la campaña electoral andaluza creyendo que los resultados en la comunidad el 20N, bastante más altos que acostumbraban, les darán la mayoría absoluta por primera vez en la Historia.

Pero, ¿por qué no se preguntaron a qué venia el que los socialistas andaluces no hicieran coincidir ambas elecciones como siempre? Pues sencillo. La derecha piensa que la izquierda es tonta. Claro, la izquierda se ha metido de todo y es tonta. Como el Luisma. Demasiada maria en los años 70, y es tonta.

Pero la izquierda no es tonta, no. Conocía perfectamente al rival y sabía que no iba a poder aguantarse un solo día en empezar a sacar toda la artillería que ha estado amontonando durante estos 8 años en la oposición. Era demasiado tiempo soportando este libertinaje y había que empezar a cortar de inmediato. Que luego 4 años pasan enseguida y no da tiempo a nada. Y ni un mes oye. Que se quitaron la piel de cordero en cuanto entraron en el corral.



Y claro, la estrategia empezó a funcionar. Se necesitaba algo para contrarrestar la bomba de la Reforma Laboral. Y Arenas encontró el escándalo de los ERE’s falsos. Un fraude generado por el Director General de Empleo de la Junta de Andalucía que habría otorgado un total de 183 prejubilaciones falsas (111 como que cobrarían una prejubilación mayor que la que les correspondería y 72 prejubilados que nunca trabajaron en esas empresas). De los casi 648 millones de euros destinados a este fin, solo 9 millones, un 1,12%, fue a parar a estos falsos prejubilados. El Director y su chofer, principal informador e imputado, también se embolsaron la cantidad de 1’5 millones de euros para supuestamente financiar dos granjas de aves y que acabaron en orgías de cocaína y alcohol supuestamente. También se destinaron 85 millones a financiar la creación de empresas de amigos y familiares de amigos de Francisco J. Guerrero Benítez, el chorizo de la Junta.



La propia Junta, la Consejería de Empleo, denunció estas irregularidades el 11 de Marzo de 2011 en el Parlamento andaluz y el 16 la jueza Alaya admitió a trámite la denuncia.



Javier Arenas ha dedicado su campaña, “ERE que ERE”, a tratar de desprestigiar al PSOE con la trama de los ERE’s falsos. Solo a esto. En cambio los otros partidos se han dedicado a preguntar cuales serán las premisas que desde Madrid les han ordenado ejecutar una vez tomado el poder. Arenas ha esquivado cada pregunta con alusiones a los ERE’s. Se negó a ir aun debate a tres bandas entre PP, PSOE e IU en la televisión pública autonómica aludiendo la parcialidad del medio, cuando lo que temía eran las insidiosas preguntas sobre su proyecto electoral, no queriendo caer en el error de su homólogo a nivel nacional ante Rubalcaba, que escondió sus proyectos de gobierno hasta que no fuese elegido. Sabía que le seria imposible mantener unas cuatro horas de debate con solo el discurso de “dónde está el dinero de los ERE’s”. Ese sistema le fue de perlas a Aznar con su “márchese” a Felipe González, pero éste tenía a su favor el que nadie sabía aun que iba a hacer él. Todo era mejorable.

Arenas en cambio tenia en su contra las políticas de recorte (¡qué coño recorte, poda salvaje!) de otras comunidades autónomas donde ya gobernaba el PP (Galicia retiró el carnet de la Seguridad Social los desempleados de más de un año, en Valencia los estudiantes de Secundaria se manifiestan por los recortes en Educación y son apaleados por la policía enviada por la Delegada de Gobierno) y el propio Ejecutivo nacional comienza a dar la cara de su futuro gobierno.

Aun así, el PP se las prometía felices y hablaba de barrido electoral a horas del fin de la campaña. La prensa de corte derechista sacó durante toda la campaña todo el armamento del que disponía y era capaz de editar. Lanzó arengas y peticiones al futuro Presidente de la Junta en contra de la izquierda antipatriótica y degenerada. Y Arenas, en lugar de desligarse de aquella imagen extremista de estas publicaciones casi sanguinarias algunas, se dejó mecer como un Nazareno al que le cantan saetas en cada esquina, ufano y convencido de su victoria.



Pero llegó el día 25 y Andalucía, bueno el 61’94% de los que deberían haber ido a votar, se presentó a las urnas en un día con cambio de hora incluido. Y como esperaba Arenas, el PSOE se llevó un varapalo perdiendo 7 escaños en el Parlamento y perdiendo a su vez la mayoría absoluta que venia ostentando desde demasiado tiempo. Y el PP, Javier Arenas y su gente, ganó las Elecciones. Pero que es esto, resulta que quien no vota al PSOE no tiene porque caer en brazos del contrario. IU estaba ahí para recoger a los desencantados de la izquierda. Los que también querían un cambio pero no a costa de entregar Andalucía a aquellos que antaño paseaban a caballo por las plazas de los pueblos dejando caer limosnas en los adoquines. Y sí, pero no. El señor Arenas salió al balcón ganador pero no victorioso, enriquecido pero no triunfador, contento pero no eufórico, porque tonto no es.

Había ganado las elecciones, sí. Pero no seria presidente, no. Sí, pero no. La izquierda le había comido el terreno... otra vez. Se le había visto el plumero demasiado y lo pagó.





Ahora, la misma prensa que lo encumbró como la esperanza blanca del sur, lo tira por los suelos con la amargura del fracasado. Los mismos “calienta fogones” que le sacaban como azote de “progres” corruptos, ahora lo arrastran por las calles de la Andalucía que detestan y desprecian.



En su casa, en la calle Génova, a pesar de que aquí en Córdoba sus ad lateres le palmean la espalda con el consabido “Javier, en el fondo eres el vencedor moral, te apoyamos”, le esperan cariacontecidos. Cospedal va a pedir el sacrificio de Arenas en el PP, a pesar de que de cara al público le aplaude como al César victorioso, a fin de que, ya que seria la monda el volverlo a presentar a las próximas elecciones, no se quiera venir a Madrid a exigir a Rajoy un alto cargo por apoyarlo, en contra de Esperanza Aguirre, cuando todos lo tenían por un cadáver político. Pero Cospedal también lo apoyó y bien que se lo recalcó en el Congreso General del Partido celebrado en Sevilla en febrero pasado.



No va a venir ahora este, después de tirar la toalla en Andalucía sin siquiera ver si una posible desavenencia IU/PSOE (como pasó en Extremadura) le daba la llave de San Telmo, a quitarme a mí el número dos del PP, encima de que yo he barrido en Castilla-La Mancha. Y menos ahora que Camps ha ardido como un ninot con trajes y todo” ha debido pensar.



Y mientras, la prensa extremista de la derecha sigue en sus trece. Los andaluces somos unos panzones, que quieren vivir de subsidios y PER’s, corruptos y catetos. Sí, eso han dicho de nosotros, porque no hemos querido seguir las directrices que daban en sus encuestas. Vaya hombre, resulta que al final no somos los borriquitos sumisos y obedientes y también damos coces. Y es que amigos míos, han sido muchos años de caciquismo en esta tierra y olemos un señorito aunque se ponga chaqueta de pana. Y cuando nos dicen “te voy a quitar esto, y esto, y esto”, nos viene el recuerdo de cuando teníamos que ir a pedir con la boina en la mano a señoritos cortijeros o a un patrón en una fábrica del norte. Y se nos pone el hocico mohíno y vamos y le damos la vuelta a las encuestas.

Que sí señores de Libertad Digital, El Mundo, La Razón y La Gazeta, que hasta incluso puede que aquí seamos también los “otros” andaluces al igual que existen los “otros” españoles. Que no queremos pagar los desmanes de la Banca de nuestros bolsillos. Que no queremos que el paro y la crisis se carguen nuestros derechos laborales. Que seremos pobres pero dignos. Y libres para poder votar a quien nos plazca sin que un tipejo desde otra tierra nos indique el camino a seguir.



Porque a lo mejor, en Andalucía, sabemos distinguir lobos de corderos.

viernes, 23 de marzo de 2012

¿Crisis, quién dijo crisis?






¿Y si todo esto de la crisis no fuera más que un invento? No, no quiero decir que sea mentira, que no exista. Me refiero a que la razón de esta crisis sea una creación de la Banca y las empresas globales para impulsar su economía neoliberal y capitalista agotada.

En cualquier crisis natural el más grande es el que desaparece y el pequeño se salva de la extinción. Lógico, el que más energía necesita es el que primero sucumbe.
En este caso no ha sido así. Los grandes bancos, las grandes empresas, las grandes fortunas, no han sufrido apenas. Ellos estaban blindados y tenían sus fondos en paraísos fiscales creciendo ajenos a crisis y desastres económicos.

El FMI inyecta dinero continuamente a los bancos. El Estado rescata por su parte las deudas de estos mismos bancos con dinero de nuestros impuestos. Dinero de los que luego son desahuciados por no poder pagar sus deudas hipotecarias. Deudas que ni condonan, ni aplazan. Deudas que ni con el desahucio vencen. Inmuebles que se venden o subastan por un precio algo más bajo, hipócritamente, y que se siguen cobrando a los desahuciados, cobrándose doblemente.

Amparados en la crisis, se están enriqueciendo fraudulentamente pero con el amparo legal del estado capitalista.

Los empresarios han pedido a sus respectivos gobiernos leyes que les hagan crecer económicamente aun cuando no van a hacer crecer ni los sueldos de sus empleados ni sus derechos que muy al contrario, con un falaz discurso sobre cinturones apretados y hombros arrimados, piden que se entierren los Estatutos de los Trabajadores que tanta sangre costó tener.

Sin derechos, sin dinero, con un futuro incierto; los de siempre, los ciudadanos, los trabajadores, son los que tienen las de perder.

Todo este invento de la crisis no ha servido mas que para que empresarios sin escrúpulos despidan sin las trabas legales de hace unos años, para que unos bancos se apoderen de lo que con mucho esfuerzo y fatigas han podido tener los pobres que nos creímos reyes por un día. Ha abierto la puerta a la derecha rancia y apulgarada en toda Europa. Una derecha con ansia de venganza, sobre todo en este país, que ha estado en estos últimos años tragando hiel con la promulgación de leyes antinaturales para su corta y mohosa idea del mundo tradicional y conservador.

Ahora tratan de enfrentar a los que aún mantienen su trabajo a duras penas con quien lo ha perdido ya o nunca lo ha tenido. A los que trabajan por cuenta ajena con quienes trabajan para sí mismos. A los sindicados con los no sindicados. A los del norte con los del sur y a los del este con los del oeste, mientras políticos sin escrúpulos se sientan en banquillos como acusados por tramas de corrupción. Políticos de todos los colores (o sin más color que el de los billetes que se embolsaron) que robaron millones de Euros sin ningún reparo ante nuestras propias narices y que nos dieron la “cultura” de hacer lo mismo a pequeña escala en nuestra vida diaria.

Autónomos engañados, que se creyeron empresarios, y confiaron sus votos en los que ahora les subirán el IVA y los impuestos.
Parados que han creído los cuentos de hadas de que se conseguiría sacar de la nada 5 millones de puestos de trabajo por arte de birlibirloque. Que ven a los que tienen trabajo como enemigos. Que aplauden los despidos (sí, amiguitos, solo hay que leer comentarios de diarios digitales) porque lo ven como una especie de Justicia Divina: Si yo estoy en paro, ¿por qué tu no?
Jóvenes que serán usados como mano de obra barata e intercambiable. Mayores que ya no tienen posibilidades de ser contratados. Antes un joven no encontraba trabajo porque se buscaba gente con experiencia, ahora parece que da igual la experiencia, lo importante es que sean sumisos ávidos de trabajo a cualquier precio.

Ante una reforma laboral que hace tabula rasa con todos los derechos laborales, el propio creador comenta que “sabe que le va a traer una huelga general” y luego se sorprende de ello. Hipocresías aparte, arremeten contra los líderes sindicales haciéndolos blanco de criticas infantiles como hacer un crucero de lujo o tener relojes caros, cosas ambas perfectamente legales y aceptables. Un líder sindical no es un monje cartujo ni promulga la pobreza absoluta como “otros”. La idea es demonizarlos y desprestigiar una institución social como es el sindicalismo, que si bien tiene sus fallos, hoy por hoy como antaño, son la única solución para poder defendernos y estar unidos frente a la voracidad empresarial.

Una crisis en fin, que ha jodido a los más desfavorecidos y ha enriquecido a los más favorecidos. Una crisis que unos crearon y otros sufrieron. Una crisis que nos dicta la Agencia Moody’s, Standard & Poor’s (tiene cojones que signifique pobre en ingles) y Fitch, que es la que dice si España (u otro país de segunda categoría europeo) es o no fiable y si tiene o no que apretarse el cinturón.
Las 3 Agencias de Calificación (en adelante “Cantimpalo”, grandes fabricantes de chorizos), solo emiten opiniones por lo que no se les puede juzgar si se equivocan, sea de forma inocente o interesada. Lo malo es que los gobiernos y los mercados confían en ellas sin siquiera cuestionarlas.

-         En noviembre de 2001, la corporación energética Enron (de Houston, Texas) entra en bancarrota debido a su fraudulenta gestión y sus prácticas ilegales de contratación en Sudamérica y Asia. Los de Cantimpalo no solo no dijeron esta boca es mía sino que la tenían por las nubes. El día 28, ya arruinada y con ella miles de inversores ingenuos, dijo que eran “bonos basura”. A buenas horas.
-         Enero de 2007, los de Cantimpalo tampoco supieron decir que las obligaciones de ciertas entidades de confianza, como la Credit Suisse Group, eran basura hasta que los inversores perdieron todos sus activos. No solo no se coscaron sino que los tenían como la “pera limonera” de los créditos de obligaciones.
-         Septiembre de 2008, uno de los chorizos más grandes del mundo, el Banco Lehman Brothers cae en bancarrota y se hunde con miles de accionistas y cientos de miles de dólares de deuda. Este banco basaba su inversión en los llamados créditos “subprime”. No es más lo que antiguamente se llamaban usureros. Prestaban dinero en forma de créditos hipotecarios a largo plazo, con altos intereses. ¿Y os preguntareis mis queridos amigos que porqué un currante cualquiera hipotecaria su casa hasta que sus bisnietos tuvieran canas y por un interés abusivo? Pues porque no te pedían aval ninguno, ni te preguntaban para qué lo querías. Así, sin trabajo (pero pagando tus cuotas), sin siquiera tener una llave de una puerta en tu poder tenias dinero fresco para lo que quisieras. Un coche, una operación de tetas o lo que se te pasase por la cabeza. Eso en USA, donde no hay Seguridad Social, ni jubilación, ni subsidio de desempleo (vamos lo que vamos a tener de aquí a nada en España con Rajoy y sus colegas) era una fuente de solvencia para los que no tienen nada. Y si no pagan, pues hay financieras que compran esos activos y ya se encargarán de cobrarlos a su forma. Y resulta que los de Cantimpalo no se enteraron de nada otra vez. Publicaban que eran la “rehostia” y muchos inversores lo creyeron y confiaron en los chorizos y en los de Cantimpalo. Pero después, durante las audiencias del Congreso de los USA, dijeron que sí, que lo sabían pero que los Choriz... los Lehman Bros. les soltaban una pasta gansa. No solo eso, sino que los analistas que mintieron sobre ello seguían trabajando en Cantimpalos. Y sin arrugarse oiga.
-         En octubre de ese mismo año, los islandeses (unos craks de tíos de los cuales deberíamos aprender todos los europeos) exigieron una investigación de los Cantimpalos porque tenían a los tres bancos principales de Islandia, donde tenían 1.500 millones de dólares de los contribuyentes islandeses, como magníficos. En ese mismo mes los tres bancos quebraron y llevaron a la ruina a toda Islandia haciendo caer al gobierno. Los Cantimpalos lo sabían pero no dijeron nada, ¿por qué? Por que les untaban.
-         En otoño de 2009, tres estados de USA denunciaron a los Cantimpalos culpándolos de la crisis financiera de su país. Los fabricantes de chorizos dijeron que solo opinaban. Resumiendo: “Ah, no sé na, yo solo dije que me parecían bonitos los cuadros del despacho de los directores”.
-         En mayo de 2010, el Fondo de Pensiones de California denunció a los Cantimpalos porque por su culpa perdieron 1.000 millones de $. La “Justicia” dijo que no tenían razón. Pero es que los chorizos abundan en todas las Administraciones, de eso en España sabemos tela.
-         Un año después Portugal decide investigar a nuestros amigos, sí, los Cantimpalos. Los resultados de esta investigación aun se desconocen. La cuestión es que los Cantimpalos habían dicho así por las buenas que Portugal era una basura como pagadora. Que tenían menos credibilidad en los mercados de valores que el Lute. Sin embargo la UE, cuyo presidente era Durao Barroso (portugués), dijo que las agencias de calificación americanas no eran imparciales en la UE. Vamos, que nos estaban estafando con su jodida opinión inocente. Que crean falsas calificaciones a fin de hacer que especuladores que les pagan por ello se beneficien de la bajada de precios de los valores bursátiles de aquellos países en donde fijan su blanco. Unos hachas los de la UE.
-         En julio de 2011, Vladimir Pútin dice que se pasa por el forro a los hijos de pútin de las agencias estas choriceras y que va a crear una para los países de la órbita rusa. Vamos que manda a tomar viento a los Cantimpalos y sus opiniones se la soplan. Con dos cojones. Merkel, la mujer paralelepípedo, dice que también se debería crear una en el ámbito europeo, pero como los Cantimpalos dicen que Alemania es fabulosa y que Merkel es guapa y bonita, y todo se queda en intenciones.
-         Agosto del año pasado, la Fiscalia de Italia se incauta de papeles en las oficinas de los Cantimpalos, que demuestran que mienten más que hablan para crear “turbulencias en los mercados”. Vamos que son unos cabrones con pintitas en el lomo que menean el avispero para que inversores especuladores se zampen los ahorros de millones de europeos.

Total, que unos hijos de puta desde sus despachos se inventan una crisis que tumban gobiernos y países y que pagan sus ciudadanos.

Y mientras nosotros discutiendo sobre el sexo de los ángeles.

jueves, 1 de marzo de 2012

A tí que te preguntas ¿Porqué Astilleros?


Vamos a ver. Me preguntas el porqué una industria como la naval resulta un lastre para el Gobierno.

Vamos por partes.



1º - El personal de los Astilleros ha sido y a la historia me remito, y es hoy día una masa importante. El hecho de que estén repartidos en varios puntos y fuertemente localizados hace que, en caso de ponerse de acuerdo, puedan convocar a miles de personas con que hacer presión mediática en situaciones como las que ahora estamos viviendo. Es capaz por sí sola de crear el caos suficiente como para desestabilizar un importante sector de la sociedad española. La siderometalúrgica, es decir, los mineros, los altos hornos y los astilleros, han sido siempre los que han salido a defender sus puestos de trabajo con sangre cuando ha sido necesario. Han protagonizado las más negras páginas de la lucha obrera en el último siglo. Han sido los ayudantes, si no los artífices, de los cambios del proletariado a la nueva clase obrera acomodada. Gracias a la gente de la siderometalúrgica, el ser obrero dejó de ser sinónimo de esclavo.

Por tanto, cuantos más personal de Astilleros haya más problemas podría tener un Gobierno. De ahí que la consigna de los últimos tiempos es, reducir personal.



2º - La reducción de personal hace que sea necesaria la subcontratación. Desde hace mucho, y en esto los sindicatos se encuentran un poco vendidos, los trabajadores fijos vemos que cada vez somos menos en favor de personal de contratas que hacen el mismo trabajo que hacía el personal que va desapareciendo. Lo ideal seria que la Empresa contratara directamente al personal que necesite por el tiempo que necesite. Que se convirtiera en contratista. Los que entraran a trabajar por tiempo limitado tendrían los mismos derechos y deberes que el personal fijo. La obra saldría por el mismo precio que antes.

¿Cuál es el problema de las subcontratas?

Primero, el nivel de formación. El Astillero, no supervisa el nivel del personal que emplea la “subcontrata”. No es su gestión. No es que sean más o menos trabajadores, que lo son. El problema es que un soldador con 20 años de experiencia en construcción naval no se puede equiparar a alguien que quizás el año pasado era camarero, o universitario.

Segundo, la concienciación empresarial. El contratado no ve al Astillero como algo suyo. Lo ve como su empleo actual. Que mañana puede ser el Hotel “Talycual”. Claro que hay personal fijo que no mira por el Astillero, pero imagina el que sabe que dentro de seis meses va a la calle y a lo mejor tiene que trabajar de reponedor del Carrefour o incluso marcharse a coger uva a Francia. Se la trae al pairo el Astillero y los que aquí se quedan. Con lo cual, el gobierno también gana ya que volvemos al primer punto, desunión de la masa obrera.



Pero el principal problema de la subcontratación es el siguiente.

El personal contratado malvive en precario bajo unos caciques, en su mayoría antiguos trabajadores, que se lucran con la miseria de unos trabajadores que para ganar algo tiene que soportar condiciones casi esclavistas (horas extras mal pagadas, horarios inflados, despidos a la mínima). Esta situación hace que haya un fuerte desequilibrio entre el personal fijo y el contratado que ve a los fijos como privilegiados. De ahí toda la literatura de comentario de periódico y la tertulia de bar en que, como ocurre con los funcionarios, el personal fijo solo va a fichar y el trabajo lo realiza el de fuera. Volvemos a la desunión de la masa obrera, “A río revuelto, ganancia de pescadores”.



Tenemos otro problema con las subcontratas y es el sangrado que supone en el precio final de la construcción de un buque. Aunque a priori se contratan porque el precio-hora de estas empresas es menor al precio-hora del propio Astillero, hay unas cláusulas que normalmente se suelen firmar que convierten a la subcontratación en un juego perverso.

Todo lo que se haga nuevo va al precio estipulado, pero las modificaciones no, esas llevan un precio añadido. En principio esto se hace para que la contrata cobre una especie de plus por equivocaciones o modificaciones a posteriori de su trabajo ya realizado, por culpa de la Oficina Técnica o por decisiones del Armador de última hora. Claro, el “sinvergoncerio” está en que se mandan a reparar o modificar cosas que no deben serlo. Es fácil, yo lo pongo de una manera y luego alguien dice que está mal o hay una modificación, lo retiro y lo cobro. Entonces cobro el trabajo hecho + las horas de retirarlo + el recolocarlo + el plus de reparación. Total, que el contratista se lleva su buen dinero y alguien habrá cobrado un buen regalo por dar el visto bueno a dicha reparación. Consecuencia, gasto extra para el buque, y mala fama para el Astillero. Resumen: Desunión en la masa obrera + déficit en el coste final + enriquecimiento de alguien de modo fraudulento.



Esto dirás que porqué no se denuncia. Pues porque es imposible demostrar. Aunque sea vox populi.



3º - Competencia desleal. Todos sabemos como son los coreanos y chinos. No me refiero a que tengan los ojos apuñalados ni la cabeza gorda y el pelo lacio. Me refiero a que hacen lo mismo que los demás países pero más rápido, más barato, aunque la calidad sea pésima.

Porqué lo hacen más rápido, porque contratan a 5 obreros por el precio de 1 europeo. Compran ingentes cantidades de material y lo acumulan para luego tener disponible cuando suban los precios en otros países.

Porqué lo hacen más barato, porque los 5 obreros cobran un salario ínfimo y viven de forma infrahumana, trabajando de manera sobrehumana. Porque el material que usan es de baja calidad. Porque no gastan en I+I+D y compran patentes con el superávit de sus ventas.



Todos sabemos lo que es comprar una herramienta en un “chino” y la calidad que tiene y aun así las compramos porque son baratas y lo que dura por lo que cuesta compensa, o eso creemos. Los armadores piensan exactamente igual. La mayoría tienen barcos con banderas en paraísos fiscales no solo para evadir impuestos sino por las escasas garantías que les solicitan para registrar un barco. Por si no lo sabéis, navegan por ahí miles de barcos que son prácticamente cadáveres flotantes que no pasarían una inspección. Como llevan banderas de países donde no se les pide ningún requisito y apenas recalan en puertos estadounidenses o europeos, la calidad se las trae bien floja.



¡Que más les da que los Astilleros españoles sean los mejor dotados en cuanto a infraestructuras, seguridad, calidad humana y tecnológicamente la mejor a nivel mundial!



4º - Moneda de cambio política. Tanto el PSOE como el PP, a lo largo de los últimos 25 años han usado a los Astilleros como piedra política para tirársela unos a otros. Unos para echárselos en cara a los otros por mantener una empresa tan grande que no gana dinero y otros para usar a los trabajadores como legionarios que, en virtud a que cuando nos tocan el pan y la sal mordemos como lobos. Como botón de muestra de como ambos nos han usado y de como no tenemos color político mas que el gris naval, van dos ejemplos.



En 2003 José María Aznar puso dinero en los Astilleros a espaldas de la CE y el exministro “socialista” Solbes, por entonces Euroministro de Finanzas, sacó de un cajón el expediente para decirle que había hecho algo prohibido y que ello acarrearía consecuencias graves. Deuda y multa, lo cual nos sentenciaba a desaparecer. Por suerte no sucedió.



Ahora en 2012, nos pasa factura la decisión del Ministerio de Defensa anterior que no cerró un acuerdo de nuevos pedidos del proyecto BAM (Buques de Acción Marítima) que salvaría a los Astilleros por bastantes años. Y es Rajoy quien ha estado en este año manteniéndolo como bandera para azuzar el avispero y calentar a la masa de la construcción naval. Hoy 1º de Marzo acaba de dar la clave de para qué nos ha estado usando. Nos han estado calentando los oídos con que los Astilleros de la Bahía de Cádiz sobraban. Con que al menos uno, sin decir cual de ellos, iba a cerrar. Nos ha intentado enfrentar entre hermanos, nos ha calentado bien las castañas y hoy ha dejado caer que quizás para antes de las elecciones andaluzas, donde ya no se las tiene todas consigo después de enseñar las orejitas de lobo con la “Reforma Laboral”, se podrá tener en marcha de nuevo el proyecto que recaerá casi por entero en las factorías gaditanas.



Somos usados por unos y otros, y no podemos hacer nada porque estamos en sus manos.



5º - Te preguntarás porqué somos deficitarios. Es bien sencillo y no es más que un claro ejemplo de macroeconomía de ida y vuelta.

Pongamos como primer ejemplo los barcos que se han hecho a la rimbombante pero inútil Armada de la Republica Bolivariana (Venezuela).

Se les pone un precio por barco y lo aceptan de buen grado por acuerdos de venta de petróleo a cambio. Pero para mantener a empresas españolas allí, los Astilleros tiene que soportar los manejos y tontadas del gobierno venezolano, de los militares venezolanos y de la hacienda venezolana.

Un barco que casi cuando está finalizado se tiene que pintar por completo por fuera y por dentro porque el Jefe de la Delegación de Venezuela, o lo que es lo mismo, el capitoste de turno, ha sido relevado y el nuevo quiere un color más claro para el buque. Una vez pintado se ve que ese color no sirve ya que no se camufla en el mar y se ve a millas. Todo este dinero no va a cuenta del precio del barco ya que este es cerrado y corre a cargo del Astillero. Como esta “gilipollez” que cuesta miles de Euros, cualquiera podría contarte cientos. Pero claro, lo importante en realidad no es ni estos barcos en sí ni los astilleros en particular, lo importante son los acuerdos de toda índole que se han cerrado gracias a esta venta de barcos. Pero la conclusión final es que los astilleros sufren perdidas.



El gobierno venezolano y sus distintos ministerios, que a pesar de ser todos del mismo país, color y tener el mismo Jefe Supremo, van cada uno a los suyo arrimando el ascua y los euros a su sardina. No hay que ser una lumbrera ni estar muy metido en diplomacia para saber la corrupción que hay en Venezuela y que desde los propios ministros que actúan como sátrapas hasta el último funcionario, pone la mano para recibir y el pie para retrasar cualquier cosa que le pueda traer beneficios económicos. Esto pasa en España también claro, pero allí es endémico. La cuestión es que parecemos al General Custer, y me vas a permitir la metáfora, entregando palos de fuego a cambio de pieles de búfalo. Solo que los que resultan damnificados por las criticas no son ni los que llevan abrigos de piel de búfalo ni los que ahora llevan rifles para cazarlos sino los que los fabricamos, porque resultan demasiado caros, a pesar de que las pieles que nos dan se vendan muy bien y alguno se esté forrando (léase Repsol YPF, CAMPSA, MoviStar, y muchas más entidades privadas que se reparten los beneficios que nosotros no percibimos).



Barcos para la Marina Española. Este es otro caso diferente. Aquí se hacen los barcos al costo porque son para consumo interno. No se les gana nada porque en el fondo el gobierno se lo saca de un bolsillo para ahorrárselo del otro. Es de lógica infantil. Aun así, el poso que queda es el mismo. Astilleros no gana, Astilleros tiene déficit, Astilleros no es rentable.





Cada día se facturan miles de millones en importación y exportación de material de defensa y última tecnología militar destinada también al sector civil. Pero ese dinero se pierde por que tiene que tapar esos agujeros que he dicho en los párrafos de más arriba. Ni imaginas la cantidad de dinero que factura el Ministerio de Hacienda con el IVA y aranceles de productos que se compran en Astilleros y la ingente cantidad que se exporta. Miles de millones de euros que se mueven en esta gran empresa a diario. Pero son otros los que se benefician.



La política neoliberal es tan cruel con la empresa pública que a veces casi es mejor ser deficitaria para no ser rentables y por lo tanto suculenta para ser vendida a especuladores.



Mi padre estuvo 35 años antes que yo, que ya llevo 22, en los astilleros y siempre anduvo entre el miedo a que los cerraran y la tranquilidad de un puesto “fijo”. Es la cruel realidad de esta empresa que lleva desde 1730, siendo una de las más punteras y una de las más perseguidas por los diferentes gobiernos de los últimos decenios.

sábado, 4 de febrero de 2012

Nos pertenecen

Comentario que puse en Facebook en la página de la revista "La aventura de la Historia" sobre una fotografia de un cuadro pintado por Adolf Hitler.
Vendido en una casa de subastas eslovaca un cuadro pintado por Hitler. La obra, "Paisaje marino nocturno", data de 1913, tiene un tamaño de 60 x 48 cm y partía con un precio de salida de 10.000 €. Un cliente anónimo de EEUU ha desembolsado finalmente 32.000 € por ella.



Este fue mi comentario:

"Se que me van llover críticas y ante todo quiero decir que estoy en el lado más contrario a éste personaje, a su ideologia y a los que hoy quisieran resucitarle. Dicho esto, mi comentario: Hitler no era ni más ni menos que una persona como otra cualquiera, que tuvo la suerte o desgracia de vivir en una época como el los inicios del S. XX en Alemania y al que le dieron todo el poder que nadie deberia tener. Creo que cualquier alemán de su edad con ese poder podria haber hecho algo semejante. Eso sí, el magnetismo que tenia en sus discursos (magnetismo alimentado por una situación en la que la demagogia y el patrioterismo bebia de la pobreza en que sumieron a Alemania los franceses) es incuestionable. Entre todos crearon al monstruo y él solo se dejó querer. Habrá quien diga de su perfil psicológico, pero, ¿nos atreveriamos todos a ser juzgados psicológicamente, y a posteriori? a lo mejor muchos tenemos un monstruito agazapado en nuestra alma que si tuviera caldo de cultivo y jornada de puertas abiertas... Vaya, este comentario se merece una entrada en mi blog...me pongo a ello."

Y vaya si me cayó. Bueno no me llovieron, tan solo uno me criticó, pero como viene siendo habitual fue por no leer todo el párrafo entero sino solo el inicio y el resto ya no le interesaba leerlo. Es habitual y aunque me jode, no tengo más remedio que acostumbrarme a ello. El colega comentarista me dedicó una mención especial en su comentario sobre lo injustificable de estos dictadores y me tachó casi de neonazi.
Evidentemente y como es de recibo, le contesté, con educación como no podia ser menos.

"Me temo que con tu sectarismo, no me apetece que me leas porque lo haces entre lineas y me tomas precisamente por lo que no soy... no se en que momento me viste defenderle ni a él ni a los suyos, ni a los que hoy creen ser sus herederos... pero bueno si no eres capaz de ver más allá de tu opinión, no me leas, favor que me haces. ;)

Tu aun crees en monstruos como el de Frankenstein. Yo solo he querido decir que tenemos un concepto equivocado de estos personajes siniestros y nos maravillamos de que no tenga cuernos y rabo, y de que sean capaces de acariciar a sus nietos con amor (no hace mucho vi una foto en la que el comentario a pie de foto era"Gaddafi, ¿un abuelo ejemplar?" porque se veia jugando con su nieto). Es que deshumanizamos a estos individuos y eso los hace más distantes. Favorece su aparición porque mientras no dan la cara se pasean entre nosotros como uno más. Tratamos de hacerlos diferentes a nosotros, los expulsamos de la condición humana porque tememos ser como ellos. Tememos que salgan afuera elo monstruo que todos llevamos dentro. Ese monstruo que haria por ejemplo, que por ese comentario mio de ayer, tu me mandasesa un paredón sin ni siquiera preguntarme qué he querido decir..no eres muy diferente a ese "patas cortas" por mucho que te disfraces de izquierdista.

  En ningún momento justifico a un dictador, ni a un asesino de masas. No se trata de una especie diferente a la nuestra. No son alienigenas, ni seres de otra época, podria ser cualquiera que hoy esté estudiando en una universidad, y que dentro de unos años este mandando batallones de la muerte o firmando actas de exterminio. De hecho conozco a pocos genocidas que sean analfabetos o como mínimo, sin estudios. Hitler, estudiante de Bellas Artes. Milosevick, sacerdote ortodoxo y Licenciado en Derecho. Karadzic, médico psiquiatra y poeta. Franco, General más joven de la historia por detrás de Napoleón tan solo (con 34 años), laureado por la Republica Española (curioso). Ceaucescu, ministro de agricultura (lo sé, para ser ministro no hace falta estudiar, pero no creo que llegue un cualquiera). Stalin, graduado con matricula de honor a los 14 años a pesar de ser georgiano en un mundo ruso (era ninguneado por alumnos y profesores por su acento) y seminarista gracias a una beca universitaria. Mussolini, periodista, profesor de francés, italiano, geografia e historia. No eran analfabetos, y de no ser por su acceso al poder quizás habrian pasado desapercibidos o incluso alguno hasta Premio Nobel. La maldad humana existe y está en todos nosotros latente, solo necesita una via de salida (poder), una situación (la ausencia de un mecanismo de control del poder o la inexistencia de alguien que castigue ese ejercicio de poder ilimitado), un pasado (traumas infantiles, situaciones penosas que causen una involución de la persona, o simplemente la maldad latente que antes dije y que se siente liberada) y un ambiente propicio (crisis politicas, económicas o de vacio de poder) que alza a estos personajes y los eleva a los más altos escalones del poder. Nadie que les juzgue por ello en el momento que perpetran su actos, como ocurriria con un asesino en serie o un simple ladrón, y gente por debajo que los apoyan, que se benefician y por que no, incluso que los adoran. Queramos o no, nos pertenecen a todos."

domingo, 8 de enero de 2012

Feliz 2012, a unos pocos


Se acabó un año más la fiesta de la hipocresía. La semana larga de los falsos abrazos, las falsas sonrisas y los falsos deseos de paz y amor. Se terminaron por fin esos siete días donde todos queremos el bien común y que no haya hambre en el mundo mientras pasamos cargados de bolsas del Corte Inglés esquivando al que con la mano alzada nos pide algo para comer. Del que se aprovecha de estas fechas en que todos somos bastante cándidos y gazmoños, para colarnos la imagen del niño sin zapatos, la cesta con dos euros bajo la nariz, el fin solidario. Del que nos asalta con la papeleta de su peña, o nos aporrea la puerta con una canastilla y una tira de numeritos, La fecha idónea para pagar favores o asegurarse futuros a golpe de cesta navideña con más o menos vino, o mejor o peor jamón (depende de a quién sobornamos y qué esperamos de ellos).

Período de amistad artificial con quienes en todo un año no hemos querido ni rozarnos. Lapso de reuniones familiares donde se soporta más que se tolera, donde se disimula más que se aprecia.
Una película de Berlanga hecha realidad. Ficticia como el árbol que adorna nuestro salón, y tan fugaz como la estrella que ponemos en el portal.

Se acabó. Ya podemos volver a las mentiras cotidianas. Ya podemos apuñalar al compañero. A volver a criticar al vecino al que hace una semana deseábamos Feliz Navidad. A despellejar al hermano. Podemos continuar durante cincuenta y una semanas más siendo unos miserables envidiosos, unos bordes y unos chismosos. A los que crean que el mundo acabará en este 2012, pues lo siento por ellos porque no volverá a tener otra semana de falsedad institucionalizada y patrocinada por Coca-cola o el Corte Inglés. A los que no se lo crean, ánimo que un año pasa pronto.

Y para los que soñáis con verme bajar la cabeza os regalo éste video que he hecho con todo mi cariño, aprovechando que los Reyes Magos deben estar aun descansando en un SPA antes de volver a Oriente. 


lunes, 21 de noviembre de 2011

A esos trabajadores y parados que hoy se alegran

Llegó el verano y se celebraban las bodas del Sol.

Se regocijaban todos los animales de aquel acontecimiento, faltando poco para que también las ranas fueran de la partida; pero una de ellas exclamó:

- ¡Insensatas! ¿Qué motivo tenéis para regocijaros? Ahora que es él solo, seca todos los pantanos; si toma mujer y tiene un hijo como él ¿qué nos quedará por sufrir?

Antes de celebrar un acontecimiento, primero ve sus futuras posibles consecuencias.
Esopo.



Dextra esse delendam.

Aquel perro


Anteayer iba por la carretera de camino a casa por una avenida
con varios pasos de peatones. De pronto, en uno de ellos me encuentro un perro
pegado al borde de la acera. Como veo que no viene nadie más me detengo un
poco. El perro pasa y cruza por el paso de peatones. Quizás a alguno le
sorprenda, a mí que he tenido muchos canes, no.

No me sorprende que un animal como el perro haga eso. Porque
es un animal gregario, tribal y jerarquizado. Este animal del que os hablo,
seguramente habrá visto muchas veces que cuando alguien se detiene en ese lugar
y sobre esas rayas blancas, los coches se paran. Seguramente habrá visto caer a
algún compañero entre las ruedas de uno de esos animales tan rápidos y con
patas redondas por no cruzar por esos lugares donde él estaba detenido a la espera, incluso se habrá sorprendido cuando un “maldito” felino,
enemigo íntimo, era arrastrado a la muerte y pisoteado por otros que no se
paraban ni a olerlo. Sus ancestros veían pasar a los grandes bóvidos por los
vados de los ríos y sabían que ese era el lugar menos peligroso, así se lo harían
saber a sus hijos y a los hijos de sus hijos. Animales de costumbres,
irracionales, pero inteligentes.

No me sorprende, no. Lo que me sorprende es que el hombre,
animal racional único e irrepetible, sepa lo que es un vehículo y el peligro
que entraña tanto conducirlo como ponerse delante; sepa que hay que cruzar por
ese camino de bandas blancas y que los coches se detendrán (o deberían); hayan
visto atropellos e incluso hayan protagonizado alguno, tanto como víctima como
de ejecutor; y sin embargo sigan cruzando por donde no deben.

Sí amiguitos, después de esta clase de educación vial
mezclada con un documental de la 2 sobre los orígenes del animal de compañía por
excelencia, trato de sacar una conclusión o moraleja: somos más tontos que un
perro. Aun a sabiendas de que algo nos puede joder, repetimos.

Conste que esta conclusión la saqué antes del día del
triunfo de Mariano. Era jornada de reflexión. Claro, ahora concuerda todo.

Feliz primer día de la Era Rajoy.

Dextra essem delendam.

domingo, 20 de noviembre de 2011

Lo que nos espera


Este es el fabuloso plan de los Indignados y sus votos nulos o en blanco. ¿Acaso creían que los 10 millones de votantes del PP no se acordarían hoy de votar?
Ahora el indignado soy yo. Malo era Zapatero pero nos trajo libertades nunca imaginadas. Malo seria Rubalcaba que continuaría el dichoso bipartidismo y el guiño a los banqueros. Lo que nos viene a partir de mañana es nefasto.
Veremos lo que nos van a recortar. Tienen las manos libres para hacer lo que les plazca con la excusa de que todo es para frenar la crisis. Que todo lo que hagan a partir de mañana es culpa del país que han dejado los que se fueron.
Espero que a partir de mañana todos los parados que han votado a Rajoy con la estúpida intención de castigar a los que creen culpables de su situación, se presenten mañana lunes en la calle Génova a exigir su puesto de trabajo prometido.
Espero que a partir de mañana la Puerta del Sol se llene de indignados, a ver si hay cojones de ponerse ahora allí. Si el PSOE envió a los perros del Estado, esperad a ver que mandan estos. Yo por mi parte ya estoy preparado, son muchas las piedras que he lanzado, muchas las bolas de goma que han pasado silbando mis oídos.
Cuatro años nos quedan en las que vamos a echar de menos a ese que parecía tonto, al "ZP", al que dicen que nos ha llevado a esta situación, pobres ilusos. Cuatro años que nos van a devolver al pasado. Ya algunos lo están viviendo en sus carnes, en sus autonomías, ahora nos toca a todos.
A los que habéis votado en blanco, a los que habéis votado nulo, a los que habéis votado al PP como castigo, a los que ni siquiera habéis votado... Gracias.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

La fiesta de los muertos

Encontré en el muro de “Feisbuk” de mi amiga Marina esta pregunta que lanzaba al mundo. Y no me resistí a contestar, de ahí nació, con su permiso, este post.

No entiendo muy bien el sentido de esta fiesta. Es la fiesta en la que se recuerda los muertos? Eso es una fiesta?

A ver si no alimento la polémica y nadie se siente insultado pues jamás me meteré con las creencias o descreencias de nadie. La fiesta de los difuntos desde el punto de vista católico es, más que una fiesta, una tradición. La religión católica que hoy conocemos se gestó en el siglo III, pero las características que hoy reconocemos se crearon durante la Edad Media. Una época de calamidades, guerras, desastres y milenaristas que veían en las hambrunas, condiciones climáticas adversas, pestes y devastaciones por guerras, un fin del mundo próximo. Como siempre, el miedo a morir y desaparecer, en un mundo donde la muerte se veía en la calle, en la casa del vecino, en tu casa, en los campos, en cualquier esquina, una muerte solitaria y muchas veces cruenta y desagradable (con lo desagradable que pueda ser una muerte cualquiera) condicionaba la vida de las personas. Hoy ocultamos el rostro de la muerte, lo maquillamos, lo aislamos en un frío tanatorio, en un depósito, lo ocultamos bajo una sábana o palabras políticamente correctas (estaba muy malito, no se pudo hacer nada, se fue, nos dejó). La Iglesia se percató de ese miedo y lo aprovechó para arremeter contra los vivos haciéndolos culpables de esas desgracias. Sus pecados horribles eran los que habían hecho que el simpático dios que Jesús había anunciado se convirtiera de nuevo en el cruel azote del Antiguo Testamento, gestador de plagas, azufres y calamidades. Gestionó perfectamente ese miedo aumentándolo al ofrecer un infierno dantesco a aquel que por herejía o pecado, se alejara de ella. La cultura mediterránea está impregnada de la grecolatina clásica donde la muerte era un mundo de sombras sin cielo ni infierno. La muerte era el final de todas las sensaciones y también de todas las penalidades. Alejamos los cementerios de la ciudad y los ocultamos tras altas tapias porque aún tememos ese final. En nuestro interior sabemos que la muerte empieza con el olvido. Mientras haya alguien que recuerde nuestro nombre, no desapareceremos totalmente. Vamos a llevar flores a una piedra o a una losa de mármol con un nombre escrito, a veces incluso con el nombre de alguien a quien no conocimos del todo (como abuelos o tíos que no llegamos a conocer) a personajes que seguimos aunque nunca conocimos, puede que incluso murieran antes de nacer nosotros. Para finalizar, y antes de entrar en lo que es la otra fiesta (Hallowen) en los últimos años, se ha creado una parafernalia y un negocio alrededor de la muerte que como en la mayoría de eventos sociales, endeuda a los "agasajados" o a sus familiares directos. Pero ¿quién es el guapo que se libra de ello? Y respecto a las flores, bueno, no harán nada por el finado, pero es una representación física de los sentimientos agradables, tanto en el amor como en el recuerdo.

O sea que lo que se hace es ver en la muerte no la muerte en sí, o el fin del deterioro físico, sino el fin de los padecimientos, el descanso?

Exacto, pero un descanso que ninguno quiere tener cercano en el tiempo ni en su circulo. Además es una forma de mantener vivo el recuerdo para evitar la "muerte" total de la persona querida.

Lo de las flores, no sería más bien, enseñar al resto de la sociedad que ese muerto no esta olvidado por el que lleva las flores? El muerto no las ve. Tu ya lo recuerdas sin necesidad de llevarlas. Queda que los demás lo sepan. Somos animales sociales, hay veces que es importante para algunos que los demás sepan cosas.

Bueno en parte te doy la razón Marina, y lo explico. Quizás hay muchas personas que no, pero hay que admitir que sin embargo mucha gente utiliza ese día de difuntos precisamente para engalanar los nichos para que todos vean que es...e difunto no está olvidado. Yo de pequeño iba todos los años al cementerio con mi madre, mientras ella arreglaba lo de mis abuelos y mi tío, me gustaba pasearme por las calles y en el silencio sepulcral (nunca mejor dicho) leer esos nombres que nunca conocí, esas fechas lejanas, esas caras de algunos con foto, de personas que cuando se fotografiaron estaban alegres, con sus problemas etc.. Y hoy estaban detrás de aquella foto, siendo nada (sí, muy gótico por mi parte, pero nunca temí a los muertos, para mí son solo despojos y solo viven en el recuerdo de quien los quisieron u odiaron. Creo que desde siempre pensé que después de esto no hay mas que huesos) Pues en mis paseos escuchaba a las mujeres criticar al pobre fulanito que ya nadie le limpiaba la lápida, que vaya flores "chuchurrias" le han puesto a esta pobre, que mira ahora tiene la tumba llena de flores y cuando estaba vivo no le quería. Y afuera, una gitana vendía ramos, y decía llévele al pobre un ramo bonito que la gente vea lo bien que lo cuidan. etc... Hay mucho de presentación social en los de las flores de este día. Igual que en los entierros, cuantas más coronas lleve el difunto, más cariño y/o prestigio social tenia. Un pobre solitario, desgraciado o no muy querido, llevará pocas coronas o ninguna y su tumba estará vacía de flores en día de difuntos. Mi madre tiene un dicho para cuando alguien se comporta muy mal "Que poquita gente va a llevar" al entierro se supone claro.

No seré yo quién critique un acto social, que al fin y al cabo es lo que es el día de difuntos. Y cada cual ira con sus propias creencias, sus propios sentimientos... habrá quien llore cada día a su familiar y nunca quiera a ir al cementerio y quien va visitar y llevar flores a un marido al que nunca quiso solo por el que dirán.

Hallowen. La fiesta celta de Samhain, la germana de Walpurgis, resumidas en la de "All Hollow even" la víspera de todos los santos. Las culturas norteñas, al contrario de las mediterráneas tienen un concepto distinto de la muerte. Para los celtas la muerte era solo un paso hacia otra vida. Era común que se dejaran deudas e incluso venganzas para la otra vida. Se estaba en una especie de limbo hasta que se renacía de nuevo. El número de vidas era finito, por tanto era necesario que una vida se extinguiera para que surgiera otra. Pero había más almas que vidas. Por tanto los muertos solían aprovechar los día en que el tenue velo entre lo real y lo irreal se hacia invisible para intentar cambiar un vivo por él. Estos día normalmente eran los días de cambio. Los celtas pensaban que en los momentos de cambio solían pasar cosas asombrosas. el cambio de un día a otro, el cambio de la luz diurna a la nocturna y viceversa, el cambio de estación y como no, el cambio de año. Nadie salía ni hacia nada al amanecer o al atardecer, ni en la media noche, ni los días señalados como cambios de estación o año. Por eso se encendían hogueras esos días y la gente solía permanecer junta haciendo mucho ruido para que la noche se acabara pronto. Nadie abriría su puerta en Samhain, el día que cambiaba el año, porque podría ser un muerto que buscaba vivos. Porque los muertos envidiaban a los vivos y solían querer estar cerca de ellos para sentir la vida cerca. Se cuentan leyendas de gentes que no hicieron caso de la advertencia y tuvieron que dar de beber y cenar a muertos que se presentaron en sus casas. ¿De qué manera se puede evitar a la muerte que traen esos finados? Haciéndoles creer que eres uno de ellos. De ahí que la gente se disfrace de muerto o fantasma en su sudario. También es una manera de espantar el propio miedo. El origen de la calabaza es simpático. Jack O'Latern era un cachondo tan bromista que el propio demonio le pidió que se fuera del infierno. A cambio éste le procuraría almas para llenar su lugar. Desde entonces vaga la noche de Samhain con una calabaza vacía iluminada con un ascua del infierno (en Europa anterior a la conquista americana era un nabo hueco). Durante la noche de Hallowen, los niños salían a asustar a los mayores. En los años 30 en la zona de Chicago y Boston (de raíces irlandesas) los niños huérfanos, hijos de borrachos y prostitutas se reunían para hacer de las suyas. Llegaban a quemar almacenes y a liberar al ganado en los corrales (a tanto llegó que hubo que prohibirlo y todo). Algunos adultos pactaban con ese ejercito de niños salvajes para que no les hiciesen nada y les daban chucherias y dinero, de ahí lo de "truco o trato", traduciendo Trick como gamberrada, más que truco. Desde hace unos años nos está llegando la moda de Hallowen a la católica España, levantando el vello a algunos puristas. También se quejaron cuando el gordo del traje rojo invadió nuestra Nochebuena y dejó a un lado el Belén (o compartió espacio) cambiándolo por un árbol de Navidad (cuando llegue esas fechas haré otro post sobre la Navidad y sus tradiciones) Hoy hay una lucha en los balcones de nuestras ciudades entre los que cuelgan a Papá Noel o a Los Reyes Magos. Y ya están ganando terreno los que ponen un paño rojo con un Niño Jesús reivindicando la Nochebuena tradicional por lo estrictamente religioso. Nos invadió la coca cola y el McDonnald's. Nos invadirá Hallowen pese a quien pese. Pero es que nosotros oímos una fiesta y nos apuntamos, y tampoco es nada malo. Nos gusta un disfraz, salir por la noche y hacer ruido. Los niños se lo pasan bien y no pasa nada.

Se me quedaba en el tintero un tipo de celebración que aquí en España no conocemos apenas y es la manera de pasar esa noche en Centroamérica. Ahí lo más típico es llevar comida a los seres queridos y los disfraces, adornos y juguetes con forma de calavera o esqueletos. Los habitantes precolombinos guardaban a sus muertos momificados y los sacaban una vez al año para que compartiera ese día con ellos como cuando estaban vivos. De ahí el culto a los huesos más que a los cadáveres o fantasmas, y el hacer grandes comidas para todos los muertos de la familia. Como veis la idea es que perdure el recuerdo de los que se fueron. Eso es algo que sabemos desde que somos humanos. Los egipcios tan religiosos y místicos los sabían, por mucho que reces, si te olvidan, no exististe. Ramsés II hizo que se grabase su nombre el triple de profundo que lo normal para que la arena del desierto no lo borrase y su recuerdo perdurase siempre. La familia de Akjenatón, el hereje, fue borrada de los cartuchos y anales, y de no ser por fuentes extranjeras y por la suerte de encontrar sus tumbas intactas, hoy solo se conocería una dinastía sin nombre en mitad del Imperio Nuevo. La muerte es el olvido. La vida eterna, el recuerdo. Buen final este.