jueves, 1 de marzo de 2012
A tí que te preguntas ¿Porqué Astilleros?
sábado, 4 de febrero de 2012
Nos pertenecen
Vendido en una casa de subastas eslovaca un cuadro pintado por Hitler. La obra, "Paisaje marino nocturno", data de 1913, tiene un tamaño de 60 x 48 cm y partía con un precio de salida de 10.000 €. Un cliente anónimo de EEUU ha desembolsado finalmente 32.000 € por ella.
"Se que me van llover críticas y ante todo quiero decir que estoy en el lado más contrario a éste personaje, a su ideologia y a los que hoy quisieran resucitarle. Dicho esto, mi comentario: Hitler no era ni más ni menos que una persona como otra cualquiera, que tuvo la suerte o desgracia de vivir en una época como el los inicios del S. XX en Alemania y al que le dieron todo el poder que nadie deberia tener. Creo que cualquier alemán de su edad con ese poder podria haber hecho algo semejante. Eso sí, el magnetismo que tenia en sus discursos (magnetismo alimentado por una situación en la que la demagogia y el patrioterismo bebia de la pobreza en que sumieron a Alemania los franceses) es incuestionable. Entre todos crearon al monstruo y él solo se dejó querer. Habrá quien diga de su perfil psicológico, pero, ¿nos atreveriamos todos a ser juzgados psicológicamente, y a posteriori? a lo mejor muchos tenemos un monstruito agazapado en nuestra alma que si tuviera caldo de cultivo y jornada de puertas abiertas... Vaya, este comentario se merece una entrada en mi blog...me pongo a ello."
"Me temo que con tu sectarismo, no me apetece que me leas porque lo haces entre lineas y me tomas precisamente por lo que no soy... no se en que momento me viste defenderle ni a él ni a los suyos, ni a los que hoy creen ser sus herederos... pero bueno si no eres capaz de ver más allá de tu opinión, no me leas, favor que me haces. ;)
Tu aun crees en monstruos como el de Frankenstein. Yo solo he querido decir que tenemos un concepto equivocado de estos personajes siniestros y nos maravillamos de que no tenga cuernos y rabo, y de que sean capaces de acariciar a sus nietos con amor (no hace mucho vi una foto en la que el comentario a pie de foto era"Gaddafi, ¿un abuelo ejemplar?" porque se veia jugando con su nieto). Es que deshumanizamos a estos individuos y eso los hace más distantes. Favorece su aparición porque mientras no dan la cara se pasean entre nosotros como uno más. Tratamos de hacerlos diferentes a nosotros, los expulsamos de la condición humana porque tememos ser como ellos. Tememos que salgan afuera elo monstruo que todos llevamos dentro. Ese monstruo que haria por ejemplo, que por ese comentario mio de ayer, tu me mandasesa un paredón sin ni siquiera preguntarme qué he querido decir..no eres muy diferente a ese "patas cortas" por mucho que te disfraces de izquierdista.
En ningún momento justifico a un dictador, ni a un asesino de masas. No se trata de una especie diferente a la nuestra. No son alienigenas, ni seres de otra época, podria ser cualquiera que hoy esté estudiando en una universidad, y que dentro de unos años este mandando batallones de la muerte o firmando actas de exterminio. De hecho conozco a pocos genocidas que sean analfabetos o como mínimo, sin estudios. Hitler, estudiante de Bellas Artes. Milosevick, sacerdote ortodoxo y Licenciado en Derecho. Karadzic, médico psiquiatra y poeta. Franco, General más joven de la historia por detrás de Napoleón tan solo (con 34 años), laureado por la Republica Española (curioso). Ceaucescu, ministro de agricultura (lo sé, para ser ministro no hace falta estudiar, pero no creo que llegue un cualquiera). Stalin, graduado con matricula de honor a los 14 años a pesar de ser georgiano en un mundo ruso (era ninguneado por alumnos y profesores por su acento) y seminarista gracias a una beca universitaria. Mussolini, periodista, profesor de francés, italiano, geografia e historia. No eran analfabetos, y de no ser por su acceso al poder quizás habrian pasado desapercibidos o incluso alguno hasta Premio Nobel. La maldad humana existe y está en todos nosotros latente, solo necesita una via de salida (poder), una situación (la ausencia de un mecanismo de control del poder o la inexistencia de alguien que castigue ese ejercicio de poder ilimitado), un pasado (traumas infantiles, situaciones penosas que causen una involución de la persona, o simplemente la maldad latente que antes dije y que se siente liberada) y un ambiente propicio (crisis politicas, económicas o de vacio de poder) que alza a estos personajes y los eleva a los más altos escalones del poder. Nadie que les juzgue por ello en el momento que perpetran su actos, como ocurriria con un asesino en serie o un simple ladrón, y gente por debajo que los apoyan, que se benefician y por que no, incluso que los adoran. Queramos o no, nos pertenecen a todos."
domingo, 8 de enero de 2012
Feliz 2012, a unos pocos
viernes, 2 de diciembre de 2011
miércoles, 23 de noviembre de 2011
martes, 22 de noviembre de 2011
lunes, 21 de noviembre de 2011
A esos trabajadores y parados que hoy se alegran
Se regocijaban todos los animales de aquel acontecimiento, faltando poco para que también las ranas fueran de la partida; pero una de ellas exclamó:
- ¡Insensatas! ¿Qué motivo tenéis para regocijaros? Ahora que es él solo, seca todos los pantanos; si toma mujer y tiene un hijo como él ¿qué nos quedará por sufrir?
Antes de celebrar un acontecimiento, primero ve sus futuras posibles consecuencias.
Esopo.
Dextra esse delendam.
Aquel perro
Anteayer iba por la carretera de camino a casa por una avenida
con varios pasos de peatones. De pronto, en uno de ellos me encuentro un perro
pegado al borde de la acera. Como veo que no viene nadie más me detengo un
poco. El perro pasa y cruza por el paso de peatones. Quizás a alguno le
sorprenda, a mí que he tenido muchos canes, no.
No me sorprende que un animal como el perro haga eso. Porque
es un animal gregario, tribal y jerarquizado. Este animal del que os hablo,
seguramente habrá visto muchas veces que cuando alguien se detiene en ese lugar
y sobre esas rayas blancas, los coches se paran. Seguramente habrá visto caer a
algún compañero entre las ruedas de uno de esos animales tan rápidos y con
patas redondas por no cruzar por esos lugares donde él estaba detenido a la espera, incluso se habrá sorprendido cuando un “maldito” felino,
enemigo íntimo, era arrastrado a la muerte y pisoteado por otros que no se
paraban ni a olerlo. Sus ancestros veían pasar a los grandes bóvidos por los
vados de los ríos y sabían que ese era el lugar menos peligroso, así se lo harían
saber a sus hijos y a los hijos de sus hijos. Animales de costumbres,
irracionales, pero inteligentes.
No me sorprende, no. Lo que me sorprende es que el hombre,
animal racional único e irrepetible, sepa lo que es un vehículo y el peligro
que entraña tanto conducirlo como ponerse delante; sepa que hay que cruzar por
ese camino de bandas blancas y que los coches se detendrán (o deberían); hayan
visto atropellos e incluso hayan protagonizado alguno, tanto como víctima como
de ejecutor; y sin embargo sigan cruzando por donde no deben.
Sí amiguitos, después de esta clase de educación vial
mezclada con un documental de la 2 sobre los orígenes del animal de compañía por
excelencia, trato de sacar una conclusión o moraleja: somos más tontos que un
perro. Aun a sabiendas de que algo nos puede joder, repetimos.
Conste que esta conclusión la saqué antes del día del
triunfo de Mariano. Era jornada de reflexión. Claro, ahora concuerda todo.
Feliz primer día de la Era Rajoy.
Dextra essem delendam.
domingo, 20 de noviembre de 2011
Lo que nos espera
miércoles, 2 de noviembre de 2011
La fiesta de los muertos
Encontré en el muro de “Feisbuk” de mi amiga Marina esta pregunta que lanzaba al mundo. Y no me resistí a contestar, de ahí nació, con su permiso, este post.
—No entiendo muy bien el sentido de esta fiesta. Es la fiesta en la que se recuerda los muertos? Eso es una fiesta?
A ver si no alimento la polémica y nadie se siente insultado pues jamás me meteré con las creencias o descreencias de nadie. La fiesta de los difuntos desde el punto de vista católico es, más que una fiesta, una tradición. La religión católica que hoy conocemos se gestó en el siglo III, pero las características que hoy reconocemos se crearon durante la Edad Media. Una época de calamidades, guerras, desastres y milenaristas que veían en las hambrunas, condiciones climáticas adversas, pestes y devastaciones por guerras, un fin del mundo próximo. Como siempre, el miedo a morir y desaparecer, en un mundo donde la muerte se veía en la calle, en la casa del vecino, en tu casa, en los campos, en cualquier esquina, una muerte solitaria y muchas veces cruenta y desagradable (con lo desagradable que pueda ser una muerte cualquiera) condicionaba la vida de las personas. Hoy ocultamos el rostro de la muerte, lo maquillamos, lo aislamos en un frío tanatorio, en un depósito, lo ocultamos bajo una sábana o palabras políticamente correctas (estaba muy malito, no se pudo hacer nada, se fue, nos dejó). La Iglesia se percató de ese miedo y lo aprovechó para arremeter contra los vivos haciéndolos culpables de esas desgracias. Sus pecados horribles eran los que habían hecho que el simpático dios que Jesús había anunciado se convirtiera de nuevo en el cruel azote del Antiguo Testamento, gestador de plagas, azufres y calamidades. Gestionó perfectamente ese miedo aumentándolo al ofrecer un infierno dantesco a aquel que por herejía o pecado, se alejara de ella. La cultura mediterránea está impregnada de la grecolatina clásica donde la muerte era un mundo de sombras sin cielo ni infierno. La muerte era el final de todas las sensaciones y también de todas las penalidades. Alejamos los cementerios de la ciudad y los ocultamos tras altas tapias porque aún tememos ese final. En nuestro interior sabemos que la muerte empieza con el olvido. Mientras haya alguien que recuerde nuestro nombre, no desapareceremos totalmente. Vamos a llevar flores a una piedra o a una losa de mármol con un nombre escrito, a veces incluso con el nombre de alguien a quien no conocimos del todo (como abuelos o tíos que no llegamos a conocer) a personajes que seguimos aunque nunca conocimos, puede que incluso murieran antes de nacer nosotros. Para finalizar, y antes de entrar en lo que es la otra fiesta (Hallowen) en los últimos años, se ha creado una parafernalia y un negocio alrededor de la muerte que como en la mayoría de eventos sociales, endeuda a los "agasajados" o a sus familiares directos. Pero ¿quién es el guapo que se libra de ello? Y respecto a las flores, bueno, no harán nada por el finado, pero es una representación física de los sentimientos agradables, tanto en el amor como en el recuerdo.
—O sea que lo que se hace es ver en la muerte no la muerte en sí, o el fin del deterioro físico, sino el fin de los padecimientos, el descanso?
Exacto, pero un descanso que ninguno quiere tener cercano en el tiempo ni en su circulo. Además es una forma de mantener vivo el recuerdo para evitar la "muerte" total de la persona querida.
—Lo de las flores, no sería más bien, enseñar al resto de la sociedad que ese muerto no esta olvidado por el que lleva las flores? El muerto no las ve. Tu ya lo recuerdas sin necesidad de llevarlas. Queda que los demás lo sepan. Somos animales sociales, hay veces que es importante para algunos que los demás sepan cosas.
Bueno en parte te doy la razón Marina, y lo explico. Quizás hay muchas personas que no, pero hay que admitir que sin embargo mucha gente utiliza ese día de difuntos precisamente para engalanar los nichos para que todos vean que es...e difunto no está olvidado. Yo de pequeño iba todos los años al cementerio con mi madre, mientras ella arreglaba lo de mis abuelos y mi tío, me gustaba pasearme por las calles y en el silencio sepulcral (nunca mejor dicho) leer esos nombres que nunca conocí, esas fechas lejanas, esas caras de algunos con foto, de personas que cuando se fotografiaron estaban alegres, con sus problemas etc.. Y hoy estaban detrás de aquella foto, siendo nada (sí, muy gótico por mi parte, pero nunca temí a los muertos, para mí son solo despojos y solo viven en el recuerdo de quien los quisieron u odiaron. Creo que desde siempre pensé que después de esto no hay mas que huesos) Pues en mis paseos escuchaba a las mujeres criticar al pobre fulanito que ya nadie le limpiaba la lápida, que vaya flores "chuchurrias" le han puesto a esta pobre, que mira ahora tiene la tumba llena de flores y cuando estaba vivo no le quería. Y afuera, una gitana vendía ramos, y decía llévele al pobre un ramo bonito que la gente vea lo bien que lo cuidan. etc... Hay mucho de presentación social en los de las flores de este día. Igual que en los entierros, cuantas más coronas lleve el difunto, más cariño y/o prestigio social tenia. Un pobre solitario, desgraciado o no muy querido, llevará pocas coronas o ninguna y su tumba estará vacía de flores en día de difuntos. Mi madre tiene un dicho para cuando alguien se comporta muy mal "Que poquita gente va a llevar" al entierro se supone claro.
No seré yo quién critique un acto social, que al fin y al cabo es lo que es el día de difuntos. Y cada cual ira con sus propias creencias, sus propios sentimientos... habrá quien llore cada día a su familiar y nunca quiera a ir al cementerio y quien va visitar y llevar flores a un marido al que nunca quiso solo por el que dirán.
Hallowen. La fiesta celta de Samhain, la germana de Walpurgis, resumidas en la de "All Hollow even" la víspera de todos los santos. Las culturas norteñas, al contrario de las mediterráneas tienen un concepto distinto de la muerte. Para los celtas la muerte era solo un paso hacia otra vida. Era común que se dejaran deudas e incluso venganzas para la otra vida. Se estaba en una especie de limbo hasta que se renacía de nuevo. El número de vidas era finito, por tanto era necesario que una vida se extinguiera para que surgiera otra. Pero había más almas que vidas. Por tanto los muertos solían aprovechar los día en que el tenue velo entre lo real y lo irreal se hacia invisible para intentar cambiar un vivo por él. Estos día normalmente eran los días de cambio. Los celtas pensaban que en los momentos de cambio solían pasar cosas asombrosas. el cambio de un día a otro, el cambio de la luz diurna a la nocturna y viceversa, el cambio de estación y como no, el cambio de año. Nadie salía ni hacia nada al amanecer o al atardecer, ni en la media noche, ni los días señalados como cambios de estación o año. Por eso se encendían hogueras esos días y la gente solía permanecer junta haciendo mucho ruido para que la noche se acabara pronto. Nadie abriría su puerta en Samhain, el día que cambiaba el año, porque podría ser un muerto que buscaba vivos. Porque los muertos envidiaban a los vivos y solían querer estar cerca de ellos para sentir la vida cerca. Se cuentan leyendas de gentes que no hicieron caso de la advertencia y tuvieron que dar de beber y cenar a muertos que se presentaron en sus casas. ¿De qué manera se puede evitar a la muerte que traen esos finados? Haciéndoles creer que eres uno de ellos. De ahí que la gente se disfrace de muerto o fantasma en su sudario. También es una manera de espantar el propio miedo. El origen de la calabaza es simpático. Jack O'Latern era un cachondo tan bromista que el propio demonio le pidió que se fuera del infierno. A cambio éste le procuraría almas para llenar su lugar. Desde entonces vaga la noche de Samhain con una calabaza vacía iluminada con un ascua del infierno (en Europa anterior a la conquista americana era un nabo hueco). Durante la noche de Hallowen, los niños salían a asustar a los mayores. En los años 30 en la zona de Chicago y Boston (de raíces irlandesas) los niños huérfanos, hijos de borrachos y prostitutas se reunían para hacer de las suyas. Llegaban a quemar almacenes y a liberar al ganado en los corrales (a tanto llegó que hubo que prohibirlo y todo). Algunos adultos pactaban con ese ejercito de niños salvajes para que no les hiciesen nada y les daban chucherias y dinero, de ahí lo de "truco o trato", traduciendo Trick como gamberrada, más que truco. Desde hace unos años nos está llegando la moda de Hallowen a la católica España, levantando el vello a algunos puristas. También se quejaron cuando el gordo del traje rojo invadió nuestra Nochebuena y dejó a un lado el Belén (o compartió espacio) cambiándolo por un árbol de Navidad (cuando llegue esas fechas haré otro post sobre la Navidad y sus tradiciones) Hoy hay una lucha en los balcones de nuestras ciudades entre los que cuelgan a Papá Noel o a Los Reyes Magos. Y ya están ganando terreno los que ponen un paño rojo con un Niño Jesús reivindicando la Nochebuena tradicional por lo estrictamente religioso. Nos invadió la coca cola y el McDonnald's. Nos invadirá Hallowen pese a quien pese. Pero es que nosotros oímos una fiesta y nos apuntamos, y tampoco es nada malo. Nos gusta un disfraz, salir por la noche y hacer ruido. Los niños se lo pasan bien y no pasa nada.
Se me quedaba en el tintero un tipo de celebración que aquí en España no conocemos apenas y es la manera de pasar esa noche en Centroamérica. Ahí lo más típico es llevar comida a los seres queridos y los disfraces, adornos y juguetes con forma de calavera o esqueletos. Los habitantes precolombinos guardaban a sus muertos momificados y los sacaban una vez al año para que compartiera ese día con ellos como cuando estaban vivos. De ahí el culto a los huesos más que a los cadáveres o fantasmas, y el hacer grandes comidas para todos los muertos de la familia. Como veis la idea es que perdure el recuerdo de los que se fueron. Eso es algo que sabemos desde que somos humanos. Los egipcios tan religiosos y místicos los sabían, por mucho que reces, si te olvidan, no exististe. Ramsés II hizo que se grabase su nombre el triple de profundo que lo normal para que la arena del desierto no lo borrase y su recuerdo perdurase siempre. La familia de Akjenatón, el hereje, fue borrada de los cartuchos y anales, y de no ser por fuentes extranjeras y por la suerte de encontrar sus tumbas intactas, hoy solo se conocería una dinastía sin nombre en mitad del Imperio Nuevo. La muerte es el olvido. La vida eterna, el recuerdo. Buen final este.
jueves, 25 de agosto de 2011
La visita del Santo Padre
miércoles, 2 de marzo de 2011
Sal del armario.
martes, 11 de enero de 2011
Andaluces levantaos, ¿Quién dice que estemos sentados?
lunes, 6 de diciembre de 2010
La huella
La pasada fiesta de “Todos los Santos”, Samhain para los amigos, me han contado un chiste que me ha hecho escribir esta parrafada.
Se trata de un fulano que se muere y un conocido le encarga la lápida y un epitafio. Para ello llama a un marmolista que a la vez es poeta y le pide que ponga algo referente al muerto, nada de los típicos “Descanse en paz” o así. El hombre le pregunta el nombre del difunto: Juan Romero. También quiere indagar la vida de este hombre para encontrar algo que pueda distinguirlo o calificarlo en su epitafio. El conocido le comenta que Juan no hizo gran cosa en la vida, para ser sinceros, no hizo nada. No tuvo hijos, no tenia un hobbie, no tenia inquietudes artísticas, no pertenecía a ningún grupo ni nada por el estilo, nada. Tres días después el conocido va a ver la lápida que ya está colocada en su sitio y lee: “Aquí yace Juan Romero, del coño de su madre al agujero”.
Se me ocurren tantos que conozco que podrían llevar ese epitafio el día que la espichen. Gente que pasaba por aquí. Que cuando desaparezcan serán quizás un recuerdo durante unos años pero nada más. No hablo de esos pobres que nada tienen y que se mueren en cualquier parte dejando tan solo un cadáver que alguien con un poco de suerte recogerá. Esos desahuciados del mundo de quien nadie habla, en quien nadie repara, “los nadie” que decía Galeano . Yo me refiero a todos estos que pudiendo ser, no son.
No es que tengamos la obligación de hacernos famosos, es tan solo la de dejar una huella en el mundo más allá de alguna foto perdida en un cajón o una lápida como la del pobre Juan Romero. Y habrá quien me diga que tener hijos es dejar una huella. Pues tampoco es la clave, porque hay quien los tiene y no deja en ellos nada más que un parecido a veces ni razonable. Hay gente que me dice que los hijos deben crecer con total libertad de opinión y creencia. Yo les digo que, pobres adultos me estáis dejando para el futuro. O quizás es que ni tú estas seguro de tus opiniones o tus creencias. “No debes influir en ellos” dicen algunos. ¿Influir? Ah, ahora educar es influir. Claro, cuando no hago lo que tú supones que es correcto es influir. Dejadme que os diga que yo SÍ influyo en mis hijos, ¿quién si no va a hacerlo, el vecino? Considero mis ideales, mis creencias, mis convicciones y mis actos los correctos y el modelo que deseo para mis hijos. ¿Pero cómo habría de ser si no? En caso contrario o seria un hipócrita o un farsante. Mi forma de ver el mundo es, como es lógico, la que vivo. Respeto las formas de los demás siempre que ellos sean respetuosos y eso también se lo inculco a mis hijos. Trato además de que me vean hacer lo que creo correcto, no solo decirlo. La mujer de Cesar no solo ha de serlo, sino parecerlo.
Cuando sean mayores y lleven las riendas de sus vidas escogerán de mí lo que les parezca correcto y se rebelarán contra lo que consideren que confundí. Quizás nada, quizás se guiarán por lo que otros les vayan diciendo. Todo está en manos del destino. Sin embargo yo espero que mis valores les lleguen y los hagan suyos y que los pasen a sus hijos. Esa es la huella del hombre. Que un día en que yo no esté alguno diga: “Mi padre decía esto o aquello y es lo correcto”.
Hay personas, esas que pasan por pasar, que se me asemejan a las vacas que pastan y ven pasar el tren. Las miras y ellas te miran, y están ahí pero el tren pasa y ellas siguen pastando ajenas a los que vamos dentro del tren. Su vida sigue impasible y en ti no quedará nada de ellas. Vidas que hoy son simples y vanas pero que mañana ni habrán sido. No dejan recuerdo. En mi pueblo los llamarían cortos de genio o “sinsustancias”.
A algunos nos da por escribir, a otros por pintar. Otros, no todo el mundo tiene por que tener inquietudes artísticas ni siquiera atractivas, se dedican a hacer algo para que se les recuerde. Incluso el mayor hijo de puta queda en el recuerdo. Al menos ellos dejarán huella, negra pero huella al fin y al cabo. En el antiguo Egipto, gentes que tenían firmes creencias en el Más Allá, sin embargo tenían clara una cosa: desaparecer es simplemente el olvido. Me explico, para ellos que tenían una religiosidad extraordinaria el perdurar en el tiempo era el hecho de que te recordaran. El gran Ramsés II hizo que su nombre fuera tallado en monumentos y estelas el triple de profundo de lo que se solía poner para que el viento y la arena no lo borrase. Por el contrario el faraón hereje Ahkenatón y su descendencia, entre ellos el hoy famosísimo Tutankamón, eran desconocidos hasta que se descubrieron sus tumbas por casualidad por el hecho de que como castigo a su herejía sus nombres fueron borrados de cualquier monumento. Caracalla, Emperador de Roma, asesinó a su hermano e hizo borrar el rostro de Geta de todos los frescos o camafeos donde estuviere. La “damnatio memoriae”, el olvido.
Trabajo en un sitio donde en las peores épocas podemos juntarnos más de medio millar de personas, unos miles en los buenos tiempos. Hay algunas personas que pasan días y ni siquiera sé que han estado allí aunque las haya tenido a unos metros cada día. Simplemente pasan desapercibidas por que no hacen nada, no dan nada, no hacen ruido. No molestan, cierto, pero de tan poco molestar el día que dejen de ir no se les echará de menos. Alguno quizás sí y por eso sabremos que se han ido.
Yo por mi parte necesito dar mi opinión de las cosas que me rodean, que mi sentir cuente. No aspiro a ganar fama o descrédito, que alguno hasta se alimenta de la crítica y el caer mal. Solo aspiro a que mi sillón vacío se note. Al que le siente bien, me alegraré mucho, al que no que le den por culo.
lunes, 30 de agosto de 2010
Historia reciente, peligro inminente
Siempre fuimos unos vecinos como suelen ser los vecinos de muchos años, condenados a vivir en la puerta de enfrente. Recelos tontos de la convivencia. Y ahora nos obligaron a casarnos a la fuerza. Nos entregamos las arras mirandonos de reojo. Unos ponian sobre la mesa (AESA) potencial humano acostumbrado a las penalidades de un sistema de trabajo basado en la subcontratación, el trabajo a destajo, la competencia feroz y desleal de astilleros asiáticos de baja calidad y bajísimos precios, convenios desfavorecidos a cambio de subidas salariales, gran superficie de trabajo al contar con 7 factorias en toda la costa española y una polivalencia en su plantilla que los hacia adaptables a cualquier tipo de trabajo que necesitase realizarse. Por contra, venia ese novio vestido de harapos, ya que arrastraban una crisis sectorial con perdidas euromillonarias y unas ayudas ilegalizadas por Bruselas que se pretendian esconder bajo la manta que ofrecia la unión con Bazán.
Bazán en cambio venia de una larga vinculación al Ministerio de Defensa y ofrecia solvencia económica merced a las caracteristicas de su modo de contratación sin fecha de entrega fija, la escasez de competencia y los logros tecnológicos de los últimos años que la ponian en las más altas capas de su sector. Tenia además un convenio laboral muy cuidado con grandes beneficios para los trabajadores a costa de un nivel económico menor, una distribución del trabajo por gremios que hacía de la especialización su mayor baza, no existia la subcontrata y su cartera de pedidos estaba repleta. La novia rica sin embargo no tenia suficiente sitio ni tiempo para poder albergar tanto trabajo que se iba acumulando y esto se aprovechó para tratar de repartir riquezas con AESA.
Si la relación ya empezó mal debido a las diferencias entre los novios, peor se puso una vez consumado el matrimonio. Y es que el por entonces euroministro Solbes rebuscó en el cajón de su mesilla aquellas denuncias sobre las ayudas irregulares por parte del gobierno del PP a los Astilleros. Le tiró los papeles al Tribunal de Cuentas de la CE y como él esperaba, esta montó en colera. Estabamos a finales de 2003 y el PP se las prometia muy felices para las Elecciones Generales de Marzo del año siguiente. La siempre peligrosa paz social estaba conjurada al menos en lo referente al sector naval, siempre hemos sido peligrosos cuando nos juntamos en mitad de una carretera defendiendo el puesto, que junto a la industria minerometalúrgica ha sido siempre la que se ha echado a la calle cuando habia que calentarles las costillas a los caciques y grandes empresarios. ¿Quién se acordaba del Prestige y sus hilillos de plastilina, o del "No a la guerra" de Pilar Bardém y Almodovar? Estaba chupado por que ZP y su buen talante nada podria hacer contra la larga sombra de Josemari, el del bigote sí, el del acento tejano-vallisoletano, el catalán en la intimidad y que cuando queria decia que sacaba una gracia andaluza que... para cagarse en toda su nación (ESsssshpañia claro). Además, el 17 de Julio de 2002, el gran amigo de los EEUU "Housemarria Ansar", habia conjurado un gran peligro para ESSHHHPAÑIA. Habían logrado vencer a 12 gendarmes del Reino de Marruecos que habían cometido la osadia de tomar el islote de Perejil, frente a Ceuta. Un ámplio despliegue militar anfibio y aereo que se saldó con 12 soldados enemigos detenidos sin oponer resistencia y un soldado español herido en la rodilla al caerse cuando bajaba de un helicóptero, por un islote que no valia ni el combustible que gastó un F-18. Pero la integridad de ESSSHPAÑIA estaba salvada.
Volviendo al tema, Solbes sacó de debajo de la alfombra las cenizas de la abuela y se las tiró a la cara a sus homólogos en España, Rodrigo Rato como ministro de Economía y Zaplana en el de Trabajo. Como la castaña quemaba se la fueron echando unos a otros mientras nosostros mirabamos diciendonos: "verás que al final vamos a ser nosotros los culpables". Y como ya conocemos el percal pues no nos equivocamos. Izar tiene que pagar el dinero que recibió por lo que se declararia en quiebra técnica. Pero claro, como Bazán se casó en Régimen de Gananciales con AESA, todos al saco. Un día nos dicen: "Resulta que sin comerlo ni beberlo nos chapan el chiringuito y aquí montarán un Centro Comercial o Vivendas de Protección Oficial, quién sabe".
Bién sabia Solbes, porque ya lo vivió cuando solo era Técnico Comercial del Estado en el 84 y 86 durante la reconversión industrial, que menear el avispero de astilleros era iniciar una pequeña guerra con frentes y disturbios por toda España. Y así ocurrió. Un 3% de contratación civil no podia mantener a 11.000 trabajadores que solo tenian los últimos contratos militares de la antigua Bazán. Se preveian 1100 millones de euros en perdidas. No había salida. La dispersión territorial impedia la especialización como habia hecho el resto de astilleros europeos. Costaba un 50% más caro hacer un buque que su precio de venta. En lo militar no había problema pero, todos estabamos en el mísmo saco. Y comenzó la guerra. Todos los centros salieron a la calle y nos movilizamos como sabiamos. Asamblea, votación, manifestación. Parecia increible pero cuando nos pusimos más duros los antidisturbios no aparecian. El PP ya tenia un plan, vender Izar al mejor postor. Meses de conflicto que nos llevó a una macro manifestación pacífica en la Capital del Reino el 5 de Marzo de 2004. El PSOE nos miraba con condescendencia ya que le estabamos haciendo un gran favor a 9 días de las elecciones. No contábamos con el terrorismo talibán que seis días después paralizaba el pais y teñia de sangre las elecciones, reabria la brecha entre las dos españas, y relegaba a nuestros problemas laborales a un mal menor.
Ganó el PSOE y pensamos que nos pagaria el pequeño favor que le hicimos al incendiar los pilares del gobierno moribundo del PP. Una vez rotos los huevos no pueden volver a recomponerse y la caja de Pandora que abrió Solbes nos pasaba factura, concretamente 550 millones más de euros a devolver antes de fin de 2004. Zapatero y su ministro Hacienda, ¡Solbes!, buscó una solución salomonica, escindir Izar en dos. New Izar se encargaría de los pedidos militares, podría recibir ayudas estatales y su supervivencia estaba asegurada. Izar seria privatizada y sus dueños posteriores tendrian licencia para vender hasta el último tornillo y disponer del futuro de miles de familias que se verian en la calle.
Sestao, Naval-Gijón, Fene-Ferrol, Sevilla y San Fernando recibieron su sentencia de muerte. Manises, Pto Real, Cádiz, Ferrol, Astano y Cartagena serian salvados por los pelos. Lo más sangrante fue la decisión de poner arbitrariamente a una factoria u otra en según qué grupo. Por la parte que nos tocaba, en San Fernando tras más de 250 años dedicados a la construcción naval militar, con un histórico bagaje sobre nuestras espaldas y con la hilarante casualidad de que nuestro astillero está ubicado sobre suelo perteneciente a Defensa, se nos decia que siempre habíamos sido civiles por que construimos 4 Ferrys de alumínio. Para reirse hasta romperse la caja torácica de no ser por que eso nos llevaba a desaparecer en menos de un año.
Aquello fue el remate al cúmulo de despropósitos ideado por la derecha política, apostillado por la falsa izquierda socialista y permitido por nuestro comité de empresa. ¿Qué podiamos hacer? Sin duda, otra vez a la guerra. Esta vez solos. Ferrol estaba salvado y Pto Real y Cádiz, que indignantemente venian de la construcción civil, también. Solo quedábamos nosotros. Y no quedaba tiempo.
Si os soy sincero, todo aquel final me pareció una pantomima, parecida a la que ahora escenifican los sindicatos con la huelga general del 29 de Septiembre. ¿Quién se puede creer que pretendan que dimita el PSOE cuando la opción que quedaria seria la fachorrada pepeista? Pero hay hacer ver que se hace algo. Eso es lo que hicimos entonces, en el 2004, hacer ver que haciamos algo. Aquella pelea ya estaba ganada pero no se podia pretender salvar a unos astilleros civiles y a otros no. ¿Con qué criterio? Por eso se nos metió a nosotros en el saco roto, para que pareciera una cuestión arbitraria. No contaron con que para tapar la jugada ponian sobre el asfalto un millar de personas frente a los medios de represión estatales. Volaron piedras, discos, varillas y metralla de todo tipo contra botes de humo y balas de goma. Nosotros que vamos cada día a las 6'30 de la mañana a vernoslas con chapa, soplete o pistola de soldar y ellos que se enfrentan, tras arduos entrenamientos y ellos sabran qué más, con cualquier tipo de violencia callejera. Obreros contra soldados. David contra Goliath. Pero aquí Goliath lleva parapetos y protecciones y usan tanquetas con puestos de tiro fijo.
Desde uno de esos puestos de tiro y amparados por la ley dispararon a placer sobre nosotros. Desde una de esas tanquetas vieron como un compañero que se resguardaba tras una pared se relajaba un instante en su miedo y al asomarse le dispararon sin piedad con el saldo de un ojo que hoy es una cuenca rellena de cristal. La broma tomaba tintes de sangre y algunos dijeron sin recato que al día siguiente la lucha seria a muerte, ojo por ojo. Si la tanqueta volvia a acercarse a la puerta de la factoria alguno saldria de allí con los pies por delante y para ello acumularon cocteles molotov en la azotea de la casa de seguridad interior. Si querian sangre, seria la suya. Aquello se salia de madre y al día siguiente el comité decidió que no se iria a la calle. Ni hablar. En definitiva nos dijeron que la mesa de negociación se reabria y en unas semanas se supo que regresabamos al lugar de don de nunca debimos salir.
De aquella pelea, de aquella guerra, nació Navantia. La vieja Bazán ha cambiado, a peor, por que hemos heredado las peores costumbres de aquellos que en su día hicieron tambalear el sector naval. Subcontratas que engordan los presupuestos y las cuentas personales de algunos cargos, nepotismo, perdida de la especialización, dinero facil frente a rejuvenecer plantilla, etc...
Hemos vivido unos años de extasis gracias a los contratos con la armada venezolana. Un sueño al que le llega el momento de despertar. Unos años de vacas gordas que se vuelven flacas justo en el peor momento, inmersos en una crisis económica a nivel nacional y cercanos a unas elecciones que, si no se recuperan las formas nos llevará de nuevo a ser el plato principal de la hambrienta jauria derechista ansiosa por vender a sus aliados empresariales los despojos de la estructura industrial española para sanear sus peculios personales.
Winston Churchill dijo que quién olvida su historia se condena a repetirla. Esperemos que la nuestra no flaquee.





